Tiempos de Nigromante


Arturo Rueda


Argucias para la inconstitucionalidad


Menudo problema tienen el PRI y su fracción parlamentaria en el Congreso del Estado si insisten en rechazar la reforma electoral aprobada por el Congreso de la Unión para impedir que las elecciones para gobernador se corran para julio de 2010. Sus argucias legales, la mayoría de ellas insostenibles, provocarían una controversia constitucional ante la Suprema Corte de Justicia. Y aunque los tricolores crean que el control que mantienen sobre el Frente Amplio Marinista impedirá que el PAN reúna el 33 por ciento necesario para promoverla, de acuerdo con la Constitución Federal hasta el Procurador General de la República podría combatir la irregular reforma, pero mientras tanto la entidad caería en un vacío de poder y en una desestabilización.

 

El fundamento de la argucia legal que los priístas pretenden ejecutar es una interpretación dolosa del segundo párrafo del artículo sexto transitorio de la reforma constitucional. De acuerdo con tal disposición, para los estados con proceso electoral en curso en la fecha de la aprobación -17 de noviembre del 2007-, como el caso de Puebla, tienen un año contado a partir de la culminación de dicho proceso. El PRI argumenta que el proceso electoral 2007 concluyó hasta el mes de agosto del 2008 por la elección extraordinaria en Felipe Ángeles, con lo que tienen hasta agosto del 2009 para adecuar la Constitución local y el Código Electoral local. Así, afirman, los tiempos no les dan. ¿Por qué?

 

De acuerdo con la normatividad vigente en el Código local, si las elecciones se llevan a cabo en noviembre, el Instituto Estatal declara la apertura del proceso ocho meses antes, esto es, marzo. Si los comicios deben fecharse en julio, hay que correr los tiempos los mismos ocho meses, es decir, noviembre del 2009. Pero resulta que de acuerdo con el artículo 105 de la Constitución federal, las modificaciones a las leyes electorales deben publicarse por lo menos 90 días antes del inicio del proceso.

 

¿Capta la trampa? Si las elecciones deben realizarse en julio del 2010, el proceso electoral debe iniciarse en noviembre del 2009, pero el límite de las adecuaciones es agosto, esto es, los 90 días prescritos por la Constitución Federal. Los tiempos, según el priísmo, no dan y no dan.

 

Sin embargo, todo es una falacia. ¿Por qué? Tal y como Alfredo Figueroa –consejero general del IFE- lo aclara atinadamente este día, el proceso electoral ordinario del 2007, concluyó el 13 de febrero del 2008, con la resolución a las impugnaciones que se hicieron ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, y no en agosto del 2008, cuando finalizó la elección extraordinaria de Felipe Ángeles.

 

Así, los tiempos cuadran perfectamente. El verdadero límite para adecuar la Constitución local y el Código estatal electoral es el próximo 13 de febrero de 2009, con lo que ya no se empalman los 90 días prescritos por el 105 constitucional.

 

¿Hasta dónde irán los priístas con tal de que las elecciones para gobernador del 2010 no se muevan de noviembre a julio? Nadie lo sabe. Pero lo que sí es que la bancada tricolor del Congreso podría convertirse en promotor de un desacato constitucional y de un vacío de poder.

 

Deberían atender a su compañero Alberto Amador Leal, que en una entrevista concedida a Milenio Puebla hace unos días, declaró que “Si la reforma no se realiza en tiempo, ni se atiende el espíritu y la letra constitucional, entonces la sucesión se puede descarrilar. Las actuales normas fundamentales y secundarias locales son insuficientes; existen muchos vacíos y confusiones…Extender intencionadamente los plazos puede constituir un acto de simulación, que seguramente sería materia de impugnación…sería un error que la interpretación de la Carta Magna se guíe por el cálculo de intereses partidistas o personales”.

 

¿Se atreverán los priístas a promover la desestabilización y el vacío de poder provocado por una controversia constitucional? ¿Son tan mezquinos?

 

*** Semana de debuts. Dos plumas de primera línea se integran a partir de hoy a CAMBIO. Todos los lunes –hoy la leerá en martes por el megapuente vacacional- el historiador, novelista y hombre de auténtica izquierda, Fritz Glockner, publicará El cajón del desastre, una columna semanal en la que lo mismo nos hablará de literatura, política y hasta de cine, ahora que una de sus obras, El barco de la ilusión, es adaptada a la pantalla grande.

 

Y los miércoles leerá a Gaby Vargas, la experta consultora en imagen pública, autora de diez libros bestseller sobre el tema. Su columna Genio y Figuera, además, de publica en el Grupo Reforma y los mejores diarios del país. Conduce, además, su propios espacio en Proyecto 40, los jueves a las 10 de la noche.

 

¡Enhorabuena gracias por subirse a un barco que sigue creciendo!

 

 



 
 

 

 
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