Tiempos de Nigromante


Arturo Rueda

20/03/2009

Alianza por la refinería: Yes, we can


El gobierno marinista tiene una oportunidad única para pasar la Historia y borrar cualquier vestigio de un pasado escandaloso: traer a Puebla la inversión multimillonaria de la nueva refinería que el gobierno federal planea construir desde el año pasado. La oportunidad ya se había perdidoluego de a que nadie en la administración estatal se le ocurrió realizar un proyecto ejecutivo para presentarlo en la Secretaría de Energía y en la de Hacienda. Pero el miércoles pasado el Presidente Calderón subsanó nuestro error y nos dio posibilidad de sacarnos la lotería casi casi sin comprar boleto. Además, con el anunció de que habrá un proceso de selección público, al que podrán comparecer los gobernadores de los estados candidatos ante un panel de funcionarios federales, así como diputados y senadores, es el momento de organizar una nueva alianza del PRIAN. No para violentar el Estado laico, como la anterior, sino para lograr traer a Puebla la refinería.

 

La alianza por la refinería requiere apartarse de los intereses coyunturales del 2010 para centrar los ojos en el 2030 y el futuro desarrollo de la entidad. Por si fuera poco, Puebla es parte central del máximo yacimiento petrolero en la historia nacional, Chicontepec, ubicado en la sierra norte. Los expertos calculan que precisamente por ahí del 2030 el yacimiento encontrará su pico productivo. Así que virtualmente los poblanos estamos nadando en un barril de oro negro, y la refinería acabaría de potenciar el desarrollo económico pospuesto durante tantos años y hoy depende casi exclusivamente de lo que Volkswagen haga o deje de hacer.

 

No se trata del sueño guajiro lopezportillista de ponernos a administrar la abundancia. Se trata de sentar las bases del desarrollo económico de la entidad y que no nos ganen el mandado entidades vecinas como Veracruz o Hidalgo, las dos candidatas principales. No vale decir que la grilla partidista definirá, porque precisamente nuestros estados vecinos son priístas, al igual que Puebla. Entre las entidades panistas sólo se encuentra Morelos, pero su acceso es difícil desde Chicontepec. Tenemos muchas fortalezas para ganar.

 

Sin embargo, Mario Marín no puede hacerlo solo. A él le tocará uno de los episodios más importantes, cuando deba comparecer públicamente ante el Comité Técnico. Pero primero debe elaborarse un proyecto ejecutivo convincente. Y debe hacerse rápido, sobre la marcha. ¿Y quién de los funcionarios estatales estará al frente de dicho proyecto? No, por supuesto, Gerardo Pérez Salazar, Javier García Ramírez o José Antonio López Malo, que ya hicieron fracasar los megaproyectos sexenales de La Célula, Valsequillo o el Centro Expositor.

 

El gobernador Marín, rápido, debe darle la oportunidad a alguien que produzca resultados certeros. Ahí, por ejemplo, está David Villa Issa. Puede ser una opción. Porque además deberá contratarse una consultoría experta en temas petroleros y de comunicaciones, pues Valentín Meneses, a juzgar por su curriculum, no tiene ni la experiencia ni la capacidad técnica para liderar un proyecto de tal envergadura.

 

Lo peor es que cada minuto cuenta: según el director general de Pemex, los foros donde los 10 gobernadores habrán de presentar sus propuestas se llevarán a cabo el miércoles 25 y el viernes 27, es decir, la próxima semana. Los criterios técnicos a considerar serán la infraestructura petrolera disponible, ductos, terminales de almacenamiento, transporte y no así el valor del terreno.

 

Y aquí viene la importancia de la alianza: el trabajo del gobernador y sus funcionarios para elaborar un proyecto de refinería sobre la hora, por excelso que fuera, será insuficiente sin el cabildeo adecuado de los diputados federales y senadores de Acción Nacional. Moreno Valle, Humberto Aguilar, Jorge Ocejo –que laboró el Pemex el sexenio anterior- serán fundamentales para inclinar la balanza.

 

Sé que muchos han descalificado la propuesta presidencial de hacer foros para transparentar la asignación de la nueva refinería equiparándola a un concurso de “Señorita México”. O que, como dice Alberto Amador, se trata de una estrategia electoral.

 

No importa: hay que tomarle la palabra al Presidente y competir por la refinería. Si el Presidente mintió, pagará sus culpas. Pero Marín y compañía no deben dejar perder la posibilidad de una inversión multimillonaria de 10 mil millones de dólares que asegurarán el futuro de Puebla.

 

*** Darío Carmona al rescate de Óscar Aguilar en Zacatlán.  En el  PRI se han encendido los focos rojos del Distrito IV de Zacapoaxtla, y es que el  desprestigio, falta de carisma y de presencia en la demarcación de su candidato  ha anclado el crecimiento esperado por el tricolor en esa región. Si a lo anterior se le suma que  enfrentan a Guillermo Aréchiga, un candidato con trabajo político en la mayoría de los municipios  y considerables apoyos nacionales como el de la lideresa vitalicia del SNTE, Elba Esther Gordillo, además de imprescindibles respaldos con arraigo en el distrito como el de Cupertino Alejo, hermano del candidato suplente, Hugo Alejo;  el escenario priista no podría estar peor.

 

Los temores  son evidentes y  muestra de ello es el impresionante despliegue del aparato estatal para apuntalar a Óscar Aguilar en la región, muestra de ello el  anuncio que hiciera Darío Carmona la semana pasada en gira por Zacapoaxtla y en que afirmó que de los  de 5 millones 655 mil pesos que se destinarán para el programa “Escuelas de Calidad” en el Estado, 4 millones 880 mil pesos fueron asignados a 146 escuelas de municipios ubicados en ese distrito electoral, es decir, más del 80% del total estatal. ¿Es casual que se incremente la inversión en temas educativos en esa región cuando se sabe que el rival a vencer es un cuadro del lujo de las huestes magisteriales? ¿Será que la candidatura de Óscar Aguilar, ya empieza a considerarse  una “Candidatura Fallida”?

 



 
 

 

 
Todos los Columnistas