Tiempos de Nigromante


Arturo Rueda
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20/05/2010


El día en que Doger le llamó “hampón” a su amigo Moreno Valle


Compadres y muy compadres, pero la marrana por lo que pesa, solía afirmar mi maestro Carlos Lemini. Nunca mejor dicho para el caso de Rafael Moreno Valle y Enrique Doger: amigos personales que derivados de la coyuntura electoral inaugurarán su enemistad política luego que de que al ex alcalde le correspondiera revivir el tema del hoyo financiero cometido por el candidato opositor a la gubernatura en su paso por la Secretaría de Finanzas y Administración. Sin un mínimo grado de compasión o piedad, Doger arremetió contra quien pudo haber sido su fórmula en caso de decidirse a saltar a la oposición. En vez de eso, se quedó en el PRI, forjó una amistad con Javier López Zavala, fue designado candidato a diputado plurinominal y coordinador metropolitano del voto. Ahora le ha sido encargada una tarea fundamental de cara a las dos semanas previas al inicio del mundial: saltar al ring como el experto fajador que es y demoler a Moreno Valle con el escándalo más sensible que afecta al morenovallismo: el hoyo financiero. Antes de Doger, Estefan saltó al cuadrilatero y salió victorioso a la grande. ¿Cómo enfrentará la Alianza Opositora al priista más mediático?


Meterse al callejón de los madrazos con Enrique Doger no parece buena idea, pero Rafael Moreno Valle tampoco puso empacho en responderle al ex rector solicitando que se abren las cuentas públicas de Melquiades Morales, pero también las de la Autónoma de Puebla en los años dogeristas. El encuentro de dos pesos pesados de la política local está servido para el respetable público se entretenga las próximas dos semanas previas al inicio de la fiebre futbolera.


Porque jure usted que si Doger revive el escándalo del hoyo financiero lo hace con sustento, y será cuestión de días para que lo documentos y actores de aquellos días aparezcan para alimentar todas las versiones que el poder de Melquíades Morales ocultó. Y lo mejor es que todos los actores siguen vivos y activos políticamente, aunque ahora ocupen trincheras diferentes. Desde el propio ex gobernador hasta el sucesor de Moreno Valle en la dependencia, Francisco Bárcena Compeán, y el polémico subsecretario José Joaquín Fernández. Ambos ex funcionarios están involucrados en la campaña zavalista, y en la medida en que el escándalo crezca, seguro soltarán la sopa.


Vestidos de opositores se encuentran Fernando Manzanilla Prieto, entonces subsecretario de Egresos y hoy coordinador de la campaña morenovallista, así como Jorge Aguilar Chedraui, quien fungiera como coordinador de programación y presupuesto y hoy es delegado del ISSTEE. Entre ellos, una auditoría de la firma Deloitte que prueba que la mayor parte de los 2 mil 300 millones de pesos que constituyeron el hoyo en el 2003 fueron autorizados por José Joaquín Fernández, quien entonces sería el verdadero autor del quebranto. Digamos que este fue el final oficial de la historia.


Sin embargo, en su discurso de ayer, Enrique Doger abre la puerta a nuevos elementos del hoyo financiero. Elementos que ya fueron adelantados hace casi un mes por Jorge Estefan Chidiac. ¿Cuáles son esos nuevos elementos?


Pues de entrada, calificar de hampón a su ex amigo Moreno Valle. ¿Porqué? Cito el discurso del ex alcalde: “De acuerdo a las cuentas públicas, documentos oficiales de la entidad, al finalizar la administración de Manuel Bartlett, en 1998, el estado contaba con un superávit en sus finanzas, un años después, en 1999, se convirtió en un déficit de más de 89 millones de pesos y para el 2002 superaba los mil 400 millones de pesos. Esta pérdida del erario estatal se ocultaba a través de pasivos no registrados y subejercicios  de los recursos de origen federal adheridos al estado.


“En el rubro de Servicios Personales la discrecionalidad provocó que de los 596 millones de pesos que se destinaban en el 98, se dispararan a mil 488 millones de pesos a finales del 2002, privilegiando con estas compensaciones a unos cuantos funcionarios.


“En Asesorías  de los 15 millones de pesos que se reportaban en 1999, se incrementó a más de 53 millones de pesos para 2002. En “Estudios de Investigación”, en 1999 se gastaban cerca de 3 millones de pesos, incrementándose de manera sustancial, para el 2002, a casi 50 millones de pesos, lo que representa un incremento de mil 198 por ciento, sin que se reflejara en un beneficio directo para los habitantes de nuestro estado.


“En gastos de Promoción e Imagen, de los 14.5 millones de pesos que se erogaron en 1999, se pasó a 54 millones de pesos para 2002, generando un acumulado tri anual de más de 407 millones de pesos.


“El rubro que demuestra la discrecionalidad y opacidad total con la que se conducía la entonces Secretaría de Fiananzas y Desarrollo Social, es el gasto destinado para el Apoyo a Instituciones sin fines de Lucro mediante el que se liberaron más de 193 millones de pesos, resaltando que sólo a una de esas instituciones le fueron asignados más de 24 millones de pesos. Cabe mencionar que dicha partida presupuestal no existía y fue creada en 1999 y desapareció, misteriosamente, a fines del 2002 sin ningún beneficio reportado.


“Incidentemente quien provocó el desajuste de las finanzas públicas del estado, hoy es el candidato de la coalición Sin Ningún Compromiso con Puebla”. Fin de la larga pero necesaria cita.

 

Enrique Doger atacando sin piedad a Rafael Moreno Valle. Nadie se hubiera imaginado tal escenario a principios de año, cuando el ex alcalde preparaba su salida del PRI para irse a la Alianza Opositora. Es lugar común pero cierto: en política los amigos son de mentira y los enemigos de verdad. Quién imaginaría al ex alcalde como la punta del iceberg de un escándalo que no hace sino apenas comenzar.

 



 
 

 

 
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