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El presupuesto más grande en la historia

Más tarde que temprano, la verdad siempre sale a la luz. En noviembre del año pasado, para aprobar la Ley de Ingresos y el Presupuesto del gobierno estatal para el 2007, los diputados de oposición demandaban saber cuánto dinero había ejercido el marinismo durante el año terrible del 2006. Había dependencias como Gobernación que lucían un evidente sobregiro, y faltantes de lo que había ejercido algunas áreas como Comunicación Social. Las dudas nunca encontraron respuesta de Gerardo Pérez Salazar. La transparencia en el gasto público se fue por el caño. En ese noviembre nos quedamos con el único dato disponible. Que el presupuesto 2006 había sido aprobado por 31 mil millones de pesos. Pero hasta ahí. Los gastos reales nunca salieron a la luz pública.

 

Hoy, en plena discusión por la aprobación de la cuenta pública 2006 del gobierno estatal, se terminó el secretismo y los poblanos nos enteremos que el marinismo se gastó 35 mil millones de pesos, cuatro mil millones más de lo presupuestado. ¿De dónde salieron esos recursos extra? En primer lugar, de la bonanza petrolera, en un año excepcional en el que la mezcla mexicana tocó el cielo. Después, de la recaudación que dejó el aumento al Impuesto Sobre la Nómina. Y tres, del famoso reemplacamiento son los supuestos chips de seguridad que hasta la fecha siguen sin funcionar (tremendo fraude).

 

La búsqueda del dato no es una curiosidad ociosa. 35 mil millones de pesos significa al presupuesto anual más grande en la historia de Puebla. Un monto histórico difícil de igualar. Bartlett ejercía la mitad de esos recursos y Melquíades Morales alcanzó un techo de 28 mil millones. Nunca, ningún gobierno estatal, había tenido tanto dinero.

 

La transparencia en el gasto público llegó con muchos meses de diferencia. 35 mil millones de pesos ¿Qué hicieron con él? ¿A dónde fue dar? ¿Tanto dinero en un año electoral?

 

Confieso que mi estimación se quedó corta, por una diferencia de mil quinientos millones. El 17 de noviembre del año pasado escribí: “El Presupuesto ejercido por el gobierno estatal en el 2006 representa un monto histórico difícil de igualar por varias circunstancias. A los 31 mil millones autorizados por el Congreso deben sumarse los ingresos extraordinarios por concepto de excedentes petroleros, el reemplacamiento, el crecimiento en las participaciones y el de los ingresos propios por el aumento progresivo del Impuesto Sobre la Nómina. El alto precio del petróleo hizo que al gobierno marinista le llegaran alrededor de 800 millones y por concepto de participaciones otros 1,000 millones, de los que por ley se entregan 20 por ciento a los municipios. En total, se recibieron 1,600 millones extras de la Federación, más el aumento del ISN y el reemplacamiento. En total, el Presupuesto ejercido equivale a casi 33,500 mil millones de pesos”. No fue así, fueron 35 mil millones de pesos.

 

¿En qué los gastaron? Yo no les veo por ningún lado. Y tampoco los vieron los doce diputados que ayer deslegitimaron la aprobación de la cuenta que, sin duda, será la más problemática del sexenio. Eso, pensando que el PRI ganará en noviembre el Congreso del Estado. Porque pensando que el PAN podría alzarse con la mayoría, la cuenta pública 2006 podría ser la última en aprobarse con un procedimiento fast track.

 

*** Se fueron con la finta. Quienes pensaban que tenían información privilegiada y adelantaron que Víctor Manuel Hernández Quintana será –con toda seguridad- el nuevo titular del Órgano Superior de Fiscalización, al final de la próxima semana borrarán el contenido de sus columnas. Y es que sólo fueron utilizados como “señuelos”.

 

En la carrera por el ORFIS sí hay una baraja oculta. Se trata de María Teresa Noemí Tello y Nieto. Ella, y no otro, será la ungida. Acepto apuestas.

 

*** Aclaratoria de María Teresa Noemí Tello y Nieto.  “Por este conducto quiero hacerle unas precisiones y le solicito muy atentamente tenga a bien publicarlas. En sus columnas, del 15 y 17 del presente usted publicó en la primera fecha una carta de un lector donde dice que en el periodo que estuve en la SEDECAP trabajó unos meses y luego argumento una grave enfermedad, en el único periodo que he estado en esta dependencia, no tuve enfermedad alguna que me ausentara de mis actividades y en la segunda fecha usted dice: “la contadora Tello cursa su enésima enfermedad terminal en las clínicas más sofisticadas del mundo; porque curiosamente cuando trabajaba en Puebla, los especialistas que la atienden están en México, y ahora que estuvo o ¿está? en SECODAM, sus médicos radican en Puebla”.

 

“Me permito aclararle que durante los años de 2003 a 2006 estuve trabajando en la Secretaria de la Función Publica, en la ciudad de México, durante este periodo gocé de buena salud como afortunadamente me encuentro en este momento. En el mes de diciembre, después de haberme retirado del cargo de dicha Secretaria, tuve una intervención quirúrgica en la Beneficencia Española en esta ciudad, por un prestigiado medico, como lo puede checar en los archivos de dicho hospital, posteriormente estuve con un tratamiento de quimioterapia durante tres meses y actualmente estoy en un tratamiento preventivo, ambos en una clínica oncológica local, con un oncólogo poblano.

 

“Quiero reiterar, que nunca he usado los trabajos que he desempeñado como un medio para obtener licencias para atenderme de algún padecimiento médico; el concursar por un cargo público es por estar en condiciones físicas y profesionales apta para realizar su correcto desempeño.

 

“Por la atención que se sirva prestar a la presente, quedo ante usted”.

Servida.

 

*** Sobre la mudanza en Sedeso “Muchas gracias por su publicación de hoy sobre el asunto de la secretaría. El saqueo que están realizando se corrobora con una instrucción que dieron hoy en prensa para no meter su columna en las carpetas de recortes de los funcionarios y recoger los periódicos Cambio que compramos los demás.

 

“Nosotros como no somos más que empleados menores no tenemos derecho a sus recortes de periódicos así que en la oficina cinco de nosotros nos turnamos cada día para comprar Cambio en el puesto de revistas y así no gastamos tanto y tenemos su periódico, pero hoy recorrieron oficina por oficina tanto del Palacio de Gobierno como de las áreas de la secretaría que están en el edificio de Finanzas para retirar los periódicos que tuviéramos y aunque les dijimos que lo habíamos comprado con nuestro dinero, de todas formas se lo llevaron.

 

“Usted cree que eso no quiere decir que les preocupa que se dio a conocer todo lo que andan haciendo. Nuevamente muchas gracias y le mantendremos informado”.

 

*** ¿Alianzas con locos y pendejos? Juar, juar, juar.

 


 

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