Tiempos de Nigromante


Arturo Rueda
[email protected]
[email protected]


21/04/2010


GCE da expectativa de triunfo al tricolor


Hizo falta una sola encuesta proveniente de una empresa de prestigio para que la campaña entrara en punto de ebullición. Pero los panegiristas de la campaña zavalista se equivocaron al cargar en contra del Gabinete de Comunicación Estratégica de Liébano Sáenz y Federico Berrueto, ya que el estudio presentado hace una semana no presenta un solo dato duro en contra del PRI y su candidato. Comodinos, se fueron con las láminas exhibidas en Milenio y CAMBIO. Pero si hubieran estudiado acuciosamente todo el sondeo  habrían encontrado datos más que alentadores. Sobre todo, que en el imaginario colectivo de los poblanos persiste con intención de dos a uno la expectativa de victoria tricolor. De acuerdo con la lámina 30 del estudio que puede encontrarse en el portal del GCE, un 43.8 por ciento de los poblanos piensa que el PRI-Verde ganará la gubernatura, frente a un 18.8 que piensa que lo hará la Alianza Opositora, es decir, una diferencia de 25 puntos porcentuales, una cifra que no conviene despreciar.

 

Gabinete de Comunicación Estratégica ganó la batalla por la opinión pública con una sola encuesta, pues su intención era demostrar que en Puebla hay competitividad de la Alianza Opositora. Y de acuerdo a las reacciones mediáticas y empresariales, queda claro que ya hay duda fundada sobre una victoria de Javier López Zavala. Pero GCE ganó porque del lado tricolor se quedaron mudos, pues su única reacción fue filtrar otro estudio de Indicadores correspondiente únicamente a la capital en la que sí se encuentran los mentados 20 puntos de ventaja. Pero la batalla mediática siempre se mueven en los matices: no se puede combatir a una encuestadora nacional con una local, pese a lo acertado que Elías Aguilar anda desde hace por lo menos seis años. Todo mundo esperaba a Mitofsky, Parametría, Democtecnia o Mendoza Blanco y Asociados. Pero nunca llegaron: ¿existen o no existen las encuestas con la ventaja de 23 puntos?

 

Quizá por su capacidad para entender estos matices, así como su larga experiencia en materia de comunicación política, fue llamado Javier Sánchez Galicia a quien le tocará ahora mancharse los zapatos de lodo para hacer ganar al PRI, tal y como lo hizo hace seis años. Su incorporación se basa en dos lógicas políticas diferentes. Una, que hasta ahora el PRI no tenía un verdadero experto en materia de comunicación al frente de la campaña de aire: todo era intuición y suposición, pero sin método científico. Pero tampoco Sánchez Galicia descubrirá el hilo negro, sino que únicamente seguirá el manual internacional y su primera tarea será definir el mensaje que Javier López Zavala quiere transmitirle a los poblanos. O como él mismo las llama en su libro, encontrar las razones de voto.

 

La segunda lógica es el reconocimiento de las deficiencias propias en el equipo de trabajo y la capacidad de subsanarlas a tiempo. Es mejor ingresar al campo de batalla a los refuerzos con tiempos suficiente para provocar el viraje necesario. Ni siquiera Messi puede cambiar el curso de un partido con apenas unos segundos. Al PRI le quedan 74 días. Y ni eso. Yo diría, de hecho, que la campaña se decidirá en los siguientes 40 días, específicamente en la segunda quincena de mayo.

 

¿Por qué?

 

Porque la masa del electorado ignorante, el 65 por ciento de los poblanos que creen en los milagros y las veladoras, el 2 de junio de fugará a un mundo mejor llamado Sudáfrica 2010. Con la patada inaugural del Mundial de Fútbol, que dura exactamente un mes, la gente comerá fútbol, soñará fútbol, tomará fútbol y vivirá enajenada primero con la Selección Nacional y después con los octavos, cuartos, semifinales y final. Héroes y Villanos serán Torrado, Vela, el Chicharito, Messi, Cristiano Ronaldo y muchos más. Y ya nadie hará caso de Rafael Moreno Valle, Zavala, Mario Montero y compañía.

 

Lo que los partidos no logren de aquí al 1 de junio ya no lo lograrán hasta el día de la elección. Por ello quedan solamente 40 días para fijar la intención de voto. Mientras tanto, los priístas necesitan ponerse una bolsa de hielos en la cabeza y fijar una estrategia que no incluya golpear a una encuestadora como GCE que dio datos duros a favor del tricolor, como se muestra en la famosa lámina 40.

 

 



 
 

 

 
Todos los Columnistas