Los abogados defensores de El Gavilán negocian con los fiscales de la Corte neoyorkina para evitar una pena mayor a cambio de otorgar información al gobierno estadounidense sobre sus cómplices en el negocio del tráfico de drogas.

 

Tiempos de Nigromante


Arturo Rueda


Provoca desvelo el narcoalcalde

 

Los padrinos políticos de Rubén Gil Campos seguirán sin dormir algunos meses más. El aplazamiento que la Corte de Nueva York otorgó a la primera audiencia del juicio en contra del alcalde priísta sugiere el peor de los pronósticos: los abogados defensores de El Gavilán negocian con los fiscales de la Corte neoyorkina para evitar una pena mayor a cambio de otorgar información al gobierno estadounidense sobre sus cómplices en el negocio del tráfico de drogas y su llegada a posiciones de primer nivel en el gobierno estatal. Esta clase de tratos son usuales en el sistema judicial norteamericano, una vez que las leyes estatales otorgan la facultad discrecional a los fiscales –ministerios públicos- a solicitar una pena de acuerdo a la cooperación de los acusados. Y créame que si el trato le conviene, el narcoalcalde cantará mejor que los tres tenores juntos, llevándose entre las patas a sus socios gringos, mexicanos y poblanos.

 

El gobierno marinista se engaña si piensa que el gobierno norteamericano tratará a Rubén Gil como un preso de poca monta. Si, como la DEA ha documentado, el Gavilán trabajaba para el megacártel de La Federación, una de sus prioridades es recolectar información ahora que el Chapo Guzmán y los hermanos Beltrán Leyva se pelearon, provocando un baño de sangre en el norte del país. La PGR, a su vez, también requiere la mayor cantidad de información posible sobre los hermanos Beltrán para poder vengar el homicidio del comandante Edgar Millán, el cerebro de las policías federales en contra del crimen organizado.

 

Hasta donde se sabe, el gobernador no está preocupado por todo lo que pueda confesar Rubén Gil Campos, una vez que su trato de limitó a un par de encuentros, y que su llegada a la candidatura de Izúcar se debe a la presión conjunta que ejercieron Javier López Zavala y Jorge Estefan Chidiac. En caso de algún problema grave, tiene chivos expiatorios listos para ofrecer su cabeza. Carlos Olamendi, con la ofensiva encima de personajes que ambicionan su puesto de Alto Comisionado de Migrantes, parece también tener todo bajo control gracias a la relación que tiene con el senador John Mccain, seguro candidato republicano a la Presidencia de EU. Estefan, a su vez, tiene la tranquilidad de que aunque muchos ojos lo vieron junto al narcoalcalde, no hay alguna fotografía o video que lo incrimine.

 

En este escenario, el que tiene las grandes preocupaciones es Javier López Zavala. El único que dejó rastros de su amistad con Rubén Gil cuando le regaló el predio de La Galarza en forma de comodato en su calidad de secretario de Gobernación. Y los documentos están ahí para probarlo.

 

*** Don Juan Columna nos aporta algunos datos sobre Ricardo Henaine. “Hoy en día, cuando un empresario profiere amenazas contra los comunicadores sociales, es una práctica común, sobre todo en entidades federativas donde la autocracia y la soberbia han sido distintivos de parte del titular del Poder Ejecutivo Estatal, quien marca el ejemplo y tal es el caso del empresario Ricardo Henaine Mezher, quien dirigió vituperios contra ciertos comunicadores y medios, pero ¿Quién es Ricardo Henaine?

 

“Ricardo Henaine proviene de una conservadora familia poblana formada bajo la educación religiosa lasallista, de condición socio económica media, y perteneció en su juventud a una organización que se llamaba “Colalición para la Acción Moralizadora ”, hacia finales de los sesentas, entre sus compañeros de “lucha” figura Luis Paredes, esta Coalición era dirigida por su propio padre Don Ricardo Henaine y  operaba bajo las órdenes del Arzobispo Corripio Ahumada, su misión era de señalar y denunciar ante la comunidad católica e incluso en ocasiones ante autoridades civiles a aquellos jóvenes que tenían perfil comunista; pelo largo, mochila al hombro, mezclilla y que participaban en mítines estudiantiles en la entonces UAP, esto fue antes de la creación de la UPAEP , así como aquellas mujeres que ostentaban un perfil pecador; falda corta, fumar y pasear de noche.

 

“Con esos antecedentes dogmáticos y siempre atraído por la materia, Henaine se empieza a codear con grupos empresariales importantes, como lo fue el del notable poblano Don Alejo Peralta y Díaz Ceballos, quien a la sombra de su amigo y paisano Manuel Avila Camacho, presidente de la república y posteriormente, aunque en menor medida, de Gustavo Díaz Ordaz, logra acumular una importante riqueza, lugar donde Henaine encuentra acomodo de la familia de Don Alejo, quien a finales de los setentas pierde a dos de sus hijos mayores; Alejo y  Ernesto, el primero murió al caer su helicóptero y el segundo por herida de arma de fuego.  Bajo ese nicho protector, ahora encabezado por el patriarca de la familia Peralta Quintero; Carlos, el heredero de una fortuna valuada en 2,500 millones de dólares, Ricardo Henaine viene operando como testaferro de este último, quien en los noventas, durante los juicios a Raúl Salinas de Gortari, salió muy afectada su imagen puesto que declaró haberle “prestado” 50 millones de dólares a Raúl, para que éste “justificara” el cargo de enriquecimiento inexplicable.

 

“Ahora, Ricardo Henaine, sigue haciendo lo que sabe hacer; prestar su “imagen y prestigio” para ocultar a poseedores de dinero mal habido que hoy corresponde a Mario Marín Torres”.

 



 
 

 

 
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