Tiempos de Nigromante


Arturo Rueda

25/06/2009

Tocó el ridículo albiazul


Los diputados panistas andan heridos en su orgullo. Sólo así puede interpretarse el revanchismo teatral con el que acudieron a dejar un oficio sin ton ni son a la Secretaría de Finanzas y Administración, después de que los excelentes reportajes de Miguel Ángel Cordero evidenciaron la ilegalidad y contradicciones en sus peticiones de transparencia que realizan. El principal descubrimiento del reportero es el hecho que de nuestros diputados, dignísimos 41 miembros del Congreso local, no pueden hacer peticiones a las dependencias del Poder Ejecutivo sino a través de comisiones o comités, siempre firmadas por el Presidente de la Gran Comisión en su calidad de representante jurídico. Esto es, que ni Eduardo Rivera, Manolo Janeiro o cualquier otro pueden hacer peticiones en su calidad de representantes populares. Y así lo establece el artículo 54 del Reglamento Interior del Congreso local. Por supuesto que suena extraño. Pero más extraño es que Eduardo Rivera Pérez, el paladín de la transparencia, no lo haya denunciado sino hasta que fue evidenciado su doble juego y orgullo herido.

 

Así que va por delante que en esta ocasión a la Secretaría de Finanzas le asiste la razón jurídica: hasta que no se derogue el taxativo 54 del Reglamento Interior, no tiene obligación de responder a Rivera Pérez. Y aún así lo ha hecho, como en el caso del Fondo Metropolitano, un enredo financiero que a Puebla le dejó 150 millones de pesos en el 2008, pero que para el 2009 ni siquiera tiene recursos previstos. Y cuando los tenga, deberá compartirlos con Tlaxcala. Ni siquiera hay materia de escándalo.

 

Los documentos presentados por Cordero a lo largo de la semana muestran que, además de ilegales, muchas de las peticiones rayan en el ridículo. Por ejemplo, la insistencia de Rivera Pérez por transparentar el Fondo Metropolitano era inútil, pues la Secretaría de Finanzas ya había subido toda la información al portal en internet, excepto el contrato de fideicomiso protegido por el secretario bancario. Aunque el coordinador de los diputados panista quiso poner de ejemplo a Guanajuato y Querétaro –estados gobernador por Acción Nacional-, una revisión a los portales muestran que su información es notoriamente inferior a la ofrecida por Puebla y el Estado de México.

 

Pero el ridículo mayor le tocó a Manolo Janeiro, quien solicitó le fuera desglosada la entrega de participaciones a los 217 municipios en los años 2007 y 2008. Apoyados en una consulta a la secretaría de Hacienda, para quien no existe obligación legal de detallar tal información, en aras de transparentar la entrega de recursos se comprometieron a detallar el ejercicio 2009. Sin embargo, Janeiro insistió, por lo que desde la secretaría de Finanzas y Administración se le ofreció un curso de capacitación para aprender a manejar las complicadas fórmulas para la asignación de recursos.

 

Los diputados panistas fueron por algodón y salieron trasquilados. No se entiende de Eduardo Rivera, experto parlamentario, que hasta ahora se hubiera decidido a denunciar la limitante establecida en el artículo 54 del Reglamento Interior del Congreso. Un dispositivo absurdo en mi opinión, porque los mismos diputados, en su calidad de ciudadanos, de todos modos pueden acudir a la CAIP. No tiene sentido. En el fondo los panistas tienen razón. Pero de forma, jurídicamente el gobierno les ganó. Ahora sí ni como defenderlos.

 

*** Congelada la acción de inconstitucionalidad por la reforma electoral. Aunque el gobierno marinista espera de un momento a otro el fallo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación que fije la fecha de los comicios del 2010, lo cierto es el proyecto todavía no se ha terminado, aunque eso sí, la ministra Olga Sánchez Cordero dio por terminada la fase de instrucción.

 

A la Suprema Corte de Justicia sólo le quedan dos semanas de trabajo porque después iniciará su periodo vacacional y regresarán a laborar la segunda semana de agosto. De acuerdo con la lógica, lo cierto es que los lentos ministros abordarán el caso Puebla hasta después de sus vacaciones. Pero se atraviesa como fecha límite el 12 de agosto para aprobar el nuevo Código Electoral. ¿Cómo le hará el Congreso local si no tiene fecha de elecciones? Porque como atinadamente anotó Ricardo Morales en su columna, todo el calendario electoral deberá recorrerse.

 

*** Nueva incorporación a CAMBIO. Ahijada favorita del todopoderoso Manlio Fabio Beltrones, la brillante Marcela Jiménez se incorpora a CAMBIO como columnista. Aunque colabora en otras publicaciones de la prensa estatal, Marcela aquí escribirá exclusivamente todos los jueves sobre la sucesión de Mario Marín con su espacio “Sin Rodeos”. Por la calidad de información que maneja y fuentes privilegiadas, será una consulta obligada. Basta leer el título de su primera colaboración “Cada quien escoge a su verdugo”. Lo dice todo.

 

No se la pierda.

 



 
 

 

 
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