Tiempos de Nigromante


Arturo Rueda

29/07/2009

La polarización panista no tiene final


Tan pronto los consejeros nacionales poblanos de Acción Nacional abandonaron la comida con César Nava se dedicaron a esparcir una versión que ahonda las diferencias en su partido: Rafael Moreno Valle fue excluido del encuentro a petición de ellos mismos y el portavoz del disgusto fue el senador Jorge Ocejo, uno de los críticos acérrimos del principal aspirante a la candidatura al gobierno. La petición tuvo un resultado a medias: el ex priísta en efecto no compartió el pan y la sal con ellos, pero el aspirante único a dirigente nacional de todos modos reservó un espacio de tiempo para reunirse con Moreno Valle y algunos de sus principales aliados al terminar la comida. El saldo, por tanto, quedó en un empate. Nada para nadie. Lo que sí fue evidente para el invento sexenal de Felipe Calderón fue que las diferencias entre los grupos poblanos son tan grandes que la figura de Moreno Valle polariza al interior del partido entre los anti y los pro.

 

César Nava, por supuesto, no compró el pleito con Moreno Valle. Candidato único en busca de legitimidad luego del rechazo que los grupos conservadores le han manifestado abiertamente, hubiera sido un suicidio ponerse del lado de unos u otros. Suficientes problemas tiene con la contracampaña impulsada por el foxismo. Vino en busca de votos, no de más enemigos. Pero nadie duda que Nava tiene una evidente simpatía por el senador: lastimado antes de llegar al CEN, la única manera de ganar legitimidad será con victorias electorales para alejarse de la imagen de perdedor que le lega Germán Martínez. Y de entre los posibles candidatos poblanos al gobierno, el mejor posicionado es Moreno Valle les guste o no. Otra cosa es su gen priísta. Pero que ocupa un lugar de privilegio en las encuestas nadie lo puede negar.

 

Moreno Valle y César Nava tienen una amplia comunicación desde que el segundo fungía como secretario particular del Presidente. La cercanía se volvió más evidente en la campaña que terminó en desastre. Aunque Nava era sólo un candidato a diputado federal por una demarcación del Distrito Federal, Moreno Valle lo trajo a Puebla a reforzar el trabajo. Al final las cosas no salieron bien.

 

La prueba de la cercanía entre ambos es que Nava ofreció a los consejeros poblanos que la designación del candidato en el 2010 no habrá un dedazo desde el Comité Ejecutivo Nacional, sino que se respetará el nuevo procedimiento consignado en los estatutos, un hecho que beneficia a Moreno Valle por su amplia capacidad de movilización como demostró en su comida cumpleañera. De alguna forma Humberto Aguilar Coronado y Ana Teresa Aranda le apostaban a una designación directa ante la evidente polarización. Su margen de presión se ha reducido.

 

En ese sentido, la actitud irascible de Jorge Ocejo y algunos más de los consejeros –no estuvieron presentes ni Humberto Aguilar ni el grupo de Ángel Alonso Díaz Caneja- no logró aislar a Moreno Valle. Lo que sí alcanzaron fue a mostrar el grado de polarización al interior del partido, en el que no se ve forma de conciliar, porque en realidad los antimorenovallistas lo único que piden es que el senador no sea candidato, pero tampoco ofrecen una alternativa realista de triunfo después de las tremendas madrinas que el marinismo les aplicó en 2007 y 2009. Mal fario que un grupo de consejeros nacionales excluyan a su potencial mejor candidato.

 

*** Un joven priísta en contra del acelere de los aspirantes. “El que escribe, Jesús Nicolás Luna Arteaga, miembro de la Confederación de Jóvenes Mexicanos en el Estado de Puebla, y por tal, afiliado al Revolucionario Institucional, me siento decepcionado por la reacción tan prematura de los suspirantes, pues es una falta de respeto a una sociedad que está cansada de procesos electorales y politiquería, una sociedad que sale de un proceso electoral con una vasta abstención y emergente voto nulo. Si es cierto, ganamos carro completo, luego entonces debemos, como partido, demostrar madurez y mesura política, invitando al voto switcher a conocer las posturas político-económico-sociales del partido, no bombardearlos con discursos electorales a menos de un mes de terminada la elección. Es cierto que los tiempos se adelantan, pero en Puebla siempre ha sido así, pasando la elección intermedia federal no falta el autodestapado, si no recordemos hace seis años cuando Germán Sierra se destapo una semana después de la elección federal intermedia.

 

“Por esto pido, y lo hago como priista, que los que quieren un puesto de elección popular en el 2010 no empiecen con actitudes que sólo cansarán al electorado y que lo alejarán del Revolucionario Institucional. Ya Basta de actitudes triunfalistas de la encuestitis, o de cinismos de procurar cargos como escalones, ya basta de subestimar, e incluso de decir nombres, llamo a la unidad de los suspirantes alrededor del PRI, alrededor de la militancia, porque con sus declaraciones también nos están dividiendo y le dejan paso abierto a rosas pintadas de azul. Vamos pues por un proceso democrático al interior del partido, pero al interior, la ropa sucia se lava en casa, y esperemos los tiempos institucionales, o que no recordamos que somos el Revolucionario Institucional, y demostremos mesura y madurez política que es lo que tanto nos piden a los jóvenes, pues es momento de que nos enseñen con su ejemplo.

 

“Sólo para terminar, por qué no firmamos un pacto entre los suspirantes y la militancia, los invito, ustedes pongan el día y el lugar, y los presidentes de los sectores y organizaciones adherentes, como es el caso de la Confederación de Jóvenes Mexicanos, estamos dispuestos a representar a una militancia que pide inteligencia política y dimisión de actitudes vanidosas”.

 

 



 
 

 

 
Todos los Columnistas