Los Conjurados


Erika Rivero Almazán


Que Zavala no llegue al Congreso

 

La versión corrió la semana pasada y se publicó el pasado viernes: que Javier López Zavala siempre sí llegaría al Congreso.


Una vez que el organismo electoral confirmara que el PRI ganó 25 de los 26 distritos por mayoría (el PAN sólo ganó en Tecamachalco) y eso dejara fuera de las diputaciones plurinominales a Javier López Zavala y Valentín Meneses Rojas, el tricolor se quebró la cabeza: quién comandaría las acciones del gobernador en el Congreso.
De ahí que se especulara que el PRI pediría la renuncia de Mauricio Hidalgo, el “gran perdedor”, excandidato a diputado por Tecamachalco, para que Zavala accediera automáticamente al Congreso local.


Esta versión fue impulsada desde el propio equipo de Zavala.


Y es por esto también que desde este fin de semana, parte del círculo marinista puso un hasta aquí a tal idea: que Zavala no llegue, y tampoco gente a fin a él, es decir, Humberto Aguilar Viveros, exdirector del DIF, así como cualquier otro que cargue la etiqueta zavalista.


La contrapropuesta es que sea un diputado sin filias ni fobias.


Tal vez sea demasiado pedir, dado el bajo perfil de la próxima bancada priísta.


Las declaraciones encontradas del líder del PRI, Valentín Meneses, sólo sirvieron para que el agua luciera más turbia: el lunes afirmó que Zavala no llegaría porque todas las curules ya están ocupadas, pero ayer rectificó: “el partido lo está analizando”.


Y es que la verdad, aún ahora no hay nada oficial.


O sea: el gobernador no lo ha definido.


Otra verdad: que son más la voces que gritan un ‘no’ para que Zavala se convierta en el líder de la bancada en el Congreso, que aquellos que lo apoyan.


Oficialmente no hay nada: y las especulaciones siguen.


Innegable es que depende de la señal que envié Mario Marín se verá claramente hasta qué punto Zavala sigue siendo el consentido y si aún representa al proyecto marinista a futuro.

 

Todos juntos contra Rafa

 

No es la primera vez que llegan a un acuerdo Ángel Alonso Díaz Caneja y el ‘tigre’ Humberto Aguilar Coronado. ¿Cómo olvidar que fue hace más de 20 años que el tigre invitó a Ángel a integrarse a Acción Nacional?


Ahora que el barco azul se bambolea ante el reciente cataclismo electoral y la falta del liderazgo en la estructura oficial del partido, los cabezas de grupo empiezan a emerger, poner orden y tratar de reconstruir un proyecto político capaz de reanimar el espíritu panista.


En este tema, comprobado quedó que ni Rafael Micalco ni Jorge Ehlinger tiene la menor idea.


Es así como destaca el senador Ángel Alonso y su grupo, reconformado por Roberto Grajales, Angélica Ramírez y ahora Genaro Ramírez. Su acercamiento con el ‘tigre’ obedece a que, si bien Aguilar Coronado no tiene un grupo de seguidores, sus relaciones a nivel nacional son inmejorables: el tigre conoce y reconoce a todo el jet set de la política nacional y ocupa el vip en el CEN del Pan.


Además de que no es un secreto que ‘el tigre’ quiere y empieza a conformar su grupo. Ya empezó con sus cachorros: Pedro Gutiérrez, Carlos Ibáñez, Marco Antonio Ramírez y los ya integrados José Luis ‘el Chango’ Carmona y Jaime Zurita.


Cosa curiosa: quien pensaba que Francisco Fraile estaba muerto, pues resulta que la derrota de Toño Sánchez Díaz de Rivera y su grupo, lo revivió. Ojo, más como líder moral, negociador y hasta réferi que como una alternativa de candidato.


No hay que olvidar que los próximos diputados locales panistas, si bien ya crecieron por méritos propios, guardan en su raíz un común denominador: Fraile.


Analicemos: el mayor número de diputaciones plurinominales son para el PAN. El primer lugar es para Luana Armida Amador, impulsada por la militancia de Atlixco e identificada ampliamente con el frailismo; Eduardo Rivera Pérez, el alumno más aventaja del pastor y ex líder estatal; Enrique ‘el huevo’ Guevara Montiel, ex delegado de Sagarpa y un discípulo siempre de Fraile; Leonor Popócatl, ex diputada local y simpatizante del exsenador y lo mismo ocurre con José Manuel Janeiro, actual regidor con licencia de Puebla y Andrés Macip Monterrosas, el único operador identificado con Ángel Alonso.


Ana Teresa Aranda, con un pie en Puebla y otro en Chile (como embajadora) aún se desconoce cuál será su maniobra porque sus cercanos asegura que ahora más que nunca la doña está en posibilidad de reclamar sus fueros y no renunciar a su intención de ir por Casa Puebla o la propia alcaldía. De todas formas, Ana Tere reagrupa a sus seguidores cuando se lo proponga.


Así, entre estos grupos en los que se arma el PAN poblano, con todo y su disparidad, hay un común denominador: todos están en contra del proyecto político de Rafael Moreno Valle.  


O sea, todos contra Rafa.


No es para menos: la fuerza del senador se ve y se siente. Pese a las derrotas electorales, Rafa operó en el interior del estado y su actuación y su fuerza es evidente.


De ahí que muchas complicidades empiecen a surgir entre los grupos.


Tienen un objetivo final: obstruir el paso de Rafa a la gubernatura.


A como de lugar.




 
 

 

 
Todos los Columnistas