Línea Abierta


Josefina Buxadé Castelán*


¿Transparencia en la elección de consejeros del IFE?


Los ingenuos quisiéramos creer que, en esta ocasión, el proceso para elegir a los tres consejeros del Instituto Federal Electoral será limpio, claro, transparente y, por tanto, justo.

 

Necesitaríamos creerlo, porque el IFE ha sido muy dañado, salió muy mal librado de las últimas elecciones federales, y es necesario recuperar la confianza de la población en una de las instituciones más importantes para la consolidación de la democracia, en uno de los pilares del Estado mexicano.

 

Sin embargo, muy a nuestro pesar, estamos viendo claras señales de que no serán consejeros quienes tengan más conocimientos y experiencia en materia electoral; sino quienes tengan mejores relaciones políticas, quienes hayan cabildeado mejor, quienes tengan disposición para ser cómodos al sistema.

 

Nos enteramos por los medios que entre los “figurones” (Milenio, sábado 2, p. 12) que entregaron su solicitud para ser consejeros están Lorenzo Córdova, Jorge Alcocer, Benito Nacif, Genaro Góngora y María Marván.

 

Lorenzo Córdova es integrante del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) Nivel 1, con líneas de investigaciones sobre derecho constitucional, democracia, derecho electoral y partidos políticos.

 

Jorge Alcocer figuraba como uno de los candidatos fuertes, pero por su cargo de presidente del Partido Fuerza Ciudadana, fue eliminado durante el fin de semana.

 

Benito Nacif es también académico, pero del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), tiene un doctorado por Oxford en Ciencia Política; también es miembro del SNI nivel 1, y ha trabajado en las áreas de congreso, legislaturas, partidos políticos y sistemas electorales.

 

Genaro Góngora solicitó una licencia para participar “sin conflicto de intereses y para preservar mi independencia como ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en el procedimiento para elegir al consejero presidente del Instituto Federal Electoral” (http://www.jornada.unam.mx/2007/12/04/index.php?section=politica&article=007n2pol). El ministro aspira a la Presidencia del IFE. Y tiene un amplio reconocimiento como persona proba. Su cargo en la SCJN termina en noviembre de 2009.

 

También se ha hablado como candidato fuerte de Mauricio Merino, doctor en Ciencia Política por la Universidad Complutense, colaborador de la División de Administración Pública del CIDE, miembro del SNI, nivel 1, y exconsejero electoral.

 

Y entre los “figurones” de los que habla Milenio, está María Marván, expresidenta y actual comisionada del Instituto Federal para el Acceso a la Información Pública (IFAI) , que además de su trayectoria como académica fue secretaria técnica de la fracción del PAN en el Congreso de Jalisco, de marzo de 1998 a diciembre de 1999, y consejera electoral de la Junta Local del IFE-Jalisco, de octubre de 1999 a agosto de 2003.

 

Marván tuvo un destacado papel como primera presidenta del IFAI; pero a pesar de la favorable coyuntura política, se podría decir que ha tenido una posición más conservadora que aperturista en cuanto al acceso a la información pública se refiere. Indiscutiblemente ha sido una muy buena política y no sería raro que la premiaran con nombrarla consejera en el IFE, aunque su cargo en el IFAI termine hasta el 2013.

 

¿Qué tal Marván, Merino y Góngora como consejeros del IFE? No dudamos de sus capacidades; pero no necesariamente son de entre todos los aspirantes, quienes más conocimientos y experiencia poseen en materia electoral. Sin embargo si podrían lograr los consensos necesarios del PAN, PRD y PRI, y resultar cómodos al sistema.

 

Particularmente, llama la atención los enroques entre el IFE y el IFAI: Alonso Lujambio, sale del IFE para convertirse, un año después en presidente del IFAI; y además se trae a Jacqueline Peschard. Los dos, más María Marván forman el núcleo duro del IFAI, que ha protegido intereses muy claros. Ahora, Marván se va o se puede ir al IFE, con esto se llevaría la sombra que sin querer opaca al presidente actual, y además deja una plaza vacante para alguien afín al núcleo duro; porque mientras no se cambie la ley, seguirá siendo el presidente de la república quien nombre al nuevo comisionado.

 

En algunas áreas del IFAI ya se da por hecho la salida de Marván, y lo que sí es un hecho es la renuncia de Ricardo Becerra Laguna, director general de Atención a la Sociedad y Relaciones Institucionales hasta el 15 de enero. Imposible saber las razones de la salida de Becerra, anunciada en Templo Mayor del domingo; pero no sería raro que ya tenga algún ofrecimiento en el IFE.

 

* Josefina Buxadé Castelán es comisionada de la Comisión para el Acceso a la Información Pública ([email protected]). Las opiniones vertidas en este artículo son responsabilidad de la autora y no necesariamente reflejan la postura de la CAIP.

 



 
 

 

 
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