Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca


Se inicia un año dificil


El año que está empezando, 2008, según todos los pronósticos no oficiales, será sumamente dificil para los mexicanos. El aumento al precio de la gasolina, la apertura de las fronteras para la libre importación de maíz, azúcar, leche en polvo, frijol, etc.; la crisis económica que sufren los Estados Unidos, país del que dependemos en alto grado, son algunos de los factores que influirán grandemente en el incremento de la pobreza y del desempleo.


El solo anuncio del llamado «gasolinazo», ya tiene en puerta aumentos al precio de los pasajes, de la tortilla, de los baños públicos, del transporte de carga, de los productos agropecuarios, etc. Miles de automovilistas hacían filas en todas las gasolinaras del país, el 31 de diciembre, para cargar sus vehículos de combustible y ahorrarse unos pesos. Eso da la medida de las repercusiones que se esperan en todo lo demás.


No ha querido entender el gobierno federal, que el Tratado de Libre Comercio firmado por Carlos Salinas de Gortari, con Estados Unidos y Canadá, ha sido un soberano fracaso.


¿Cuántos años han pasado desde el gobierno de Salinas a la fecha? pues los resultados han sido catastróficos: aumento del porcentaje de pobres, abandono del campo y una fuerte emigración hacia los Estados Unidos, falta de empleos, deterioro de la educación y de la salud pública, la banca casi toda en manos de extranjeros. Somos un país que tiene cuatro columnas sosteniendo su economía: petróleo (cuya producción desciende, ya que se pretende quebrar a la empresa del estado para venderla a particulares, como los bancos) las remesas, que los trabajadores migrantes, envían de Estados Unidos a sus familiares en México (que ahora tienen serias deficultades para cruzar la frontera y trabajar allá) el turismo, (que cada vez es menos por la mala propaganda que se hace al país con la guerra de los narcotraficantes) y el narcotráfico, actividad ilegal pero cuyo dinero circula (ahora es menos por la guerra interna que sostienen las mafias y el acoso de los órganos de seguridad del estado mexicano).


EL RENGLON AGROPECUARIO DEL TLC


La entrada en vigor del renglón agropecuario del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá, no podía ser en peor momento.


Los organismos oficiales dicen, según declaraciones de altos funcionarios, que esa apertura será beneficiosa y dan, lo mismo que los voceros de organismos empresariales, sus versiones y aparentemente pareciera que tienen razón.


Pero no la tienen en realidad: tal vez hubiera sido beneficiosa una apertura, si el campo mexicano hubiera sufrido una transformación que ni siquiera se intentó.


La productividad del campo mexicano en maíz, es del orden del 2.9 toneladas por hectárea, mientras Estados Unidos produce 9 toneladas. La tonelada de maíz gringo, se vende más cara que en México y somos los principales productores de maíz blanco en el mundo.


Pero los campesinos mexicanos no están preparados ni siquiera mínimamente, para competir en los mercados internacionales, carecen por completo de infraestructura para ello, contrario a los estadounidense y canadienses, que están asociados en verdaderas empresas que se manejan financieramente a través de los bancos, que aquí, solo parecen interesados en las tarjetas de crédito para las clases medias consumistas de las grandes ciudades.


Las organizaciones campesinas y el gobierno federal, dejaron pasar varios años, sabiendo de antemano que la entrada al TLC del renglón agropecuario se iniciaría el primero de enero del 2008, sin hacer nada que preparara a los campesinos, a los pequeños y medianos productores, para competir con cierto decoro, con los agricultores de los países del norte.


Ni siquiera se pidió un aplazamiento o una revisión al convenio, nada.


Hay quienes afirman que la entrada al TLC de los productos agropecuarios, no tendrá ninguna consecuencia negativa para la agricultura y ganaería del país. Lo mismo se dijo de la privatización de la banca, ahora casi toda en manos extranjeras, que recibe aquí ganancias tan cuantiosas, que los banqueros nunca imaginaron en su país de origen.


LOS PRONOSTICOS NO SON NADA OPTIMISTAS


En ninguna de las secciones especializadas en asuntos económicos de los principales diarios y revistas nacionales, hay pronósticos optimistas. Todos hablan de incertidumbre, de zozobra.


Y es que organismos internacionales como la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, hacen pronósticos verdaderamente alarmantes para nuestro país.


En el año que acaba de terminar, 2007, el crecimiento del Producto Interno Bruto, PIB, fue de 3.3 por ciento, contra el 5.6 por ciento que fue el promedio de crecimiento en América Latina.


Se pronostica para este año, un crecimiento semejante al del 2007, muy abajo de Panamá cuyo pronóstico es del 8.5 por ciento e incluso abajo de Haití, considerado el país más pobre de América Latina, que tendrá un crecimiento del 4 por ciento.


Los panistas, en el poder federal, ofrecieron desde los tiempos de campaña del señor Vicente Fox, cambiarlo todo, empezando por la política económica impuesta por los tecnócratas priístas (de Miguel de la Madrid para abajo). Llevan ya siete años en el poder y no solo han sido años perdidos (como dijera Fox del PRI) sino años de retroceso.


El deterioro político, económico y social, está a la vista de todos. De todas maneras, le deseamos a usted y su familia, que este año, por lo menos tenga salud y ganas de enfrentarse a lo que venga.




 
 

 

 
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