Pulso Político


Gabriel Sánchez Andraca


Se perdieron los tiempos


La sabiduría de los viejos políticos, marcaba con toda precisión los tiempos en que debían actuar los actores de la vida pública, para no caer en precipitaciones que propiciaran inquietud, golpeteo entre los militantes de un partido, propiciando su división y una baja en el trabajo de los funcionarios públicos.


Esa benéfica costumbre fue rota por Vicente Fox, el primer presidente panista, que no solo se lanzó, siendo gobernador de Guanajuato, a una campaña por la candidatura de su partido a la Presidencia de la República, sino que siendo Presidente, adelantó, con cuatro años de anticipación también, la carrera presidencial para sucederlo, provocando una vedadera inestabilidad política y social en el país.


Como a él le dio resultado romper con los llamados «tiempos políticos», su actitud fue imitada por priístas, panistas y perredistas, lo que ha ocasionado perjuicios no solo a esos partidos que ahora se encuentran más divididos y confrontados que nunca, sino a México, que parece haber entrado a una campaña política interminable, provocando enojo y hartazgo entre la ciudadanía.


SUS REPERCUCIONES EN PROVINCIA


Lo que ocurrió a nivel nacional para la renovación de poderes federales, fue imitado inmediatamente por los políticos provincianos. Aquí en Puebla, tuvimos el caso del señor licenciado don Javier López Zavala, que desde el primer día que tomó posesión como secretario de Gobernación del Estado, empezó a trabajar o lo empezaron a promover sus amigos, para suceder al gobernador Mario Marín Torres, que acababa de tomar posesión.


Era un secreto a voces que corría en los círculos políticos de todos los partidos, que el señor licenciado López Zavala, ya se perfilaba, en los primeros meses del sexenio, como el gobenador que tomaría posesión seis años después. Antes claro, sería presidente municipal, para lo que empezaron a formarse redes de apoyo a «su precandidatura».


Simultaneamente empezaron a formarse grupos secretos, dentro del PRI, para oponerse a esas pretenciones y en otros partidos, como el PAN y el PRD, empezó a hablarse de no permitir que fuera el candidato priísta por ser el más excluyente de los miembros de la llamada «burbuja». Total, el señor licenciado López Zavala, que tenía un gran poder dentro del gobierno, empezó a ser repudiado fuera del gobierno, lo que salpicó a las autoridades estatales en su conjunto.


Su salida de la Secretaría de Gobernación, fue como una bocanada de aire fresco para el gobierno del licenciado Mario Marín Torres, politicamente hablando.


FALTAN TRES AÑOS PARA QUE LA CIUDADANIA DECIDA


El pasado martes el gobernador Marín Torres rindió su tercer informe de gobierno, es decir, llegó a la mitad del periodo para el que fue electo.


Es el año de la consolidación de su gobierno. Es posible, además deseable, que haga cambios en su gabinete, para reactivar los renglones de la administración pública donde los resultados no han sido los esperados.


Con un equipo bien estructurado, con un gobierno consolidado y superado el problema político que le fue creado, estos tres últimos años de su sexenio, bien pueden ser, como nos lo dijo hace varias semanas el actual secretario de Gobernación, Mario Montero Serrano, los mejores años de su gobierno. Se ha preparado para que así suceda.


Iniciar pues a estas alturas, la carrera por la sucesión en el gobierno estatal, es no solo inoportuna, sino que resultaría perjudicial para el desarrollo de la entidad. Provocaría lo que provocó cuando Fox dio la voz de «arranquen» para sucederlo en el segundo año de su gobierno y que al ver las consecuencias, hizo exclamar a la ahora secretaria de Educación del gobierno panista de Felipe Calderón, doña Josefina Vázquez Mota: «haber adelantado la carrera presidencial, fue una perversidad».


Don Adolfo Ruíz Cortines, ex presidente de México, que era un político sabio, recomendaba a los políticos de su tiempo tener paciencia, prudencia y presencia.


Esa es una regla de oro aplicable en todos los tiempos: los aspirantes a suceder a Mario Marín en Casa Aguayo, deben tener eso, paciencia, prudencia y presencia. Nadie está pidiendo que se encierren en un convento o que realicen ejercicios espirituales cada mes, sino que sean pacientes y esperen los tiempos adecuados, que sean prudentes en sus declaraciones o en sus intervenciones públicas y que no se escondan, que el pueblo sepa que existen, que los tenga ubicados, que sepa que trabajan y lo que piensan. Deben estar activos, pero sin alocarse.


ATRAS DEL INFORME, UN GRAN TRABAJO


En un informe de gobierno, siempre hay una estrella, que es quien lo rinde: un presidente de la república, un gobernador o un presidente municipal.


Pero atrás del documento que se entrega a los representantes populares y que se lee ante el pueblo, hay todo un equipo de trabajo que lo elabora en base a los datos que cada dependencia proporciona y que ordena, compara cifras y se esfuerza porque todos, no solo los especialistas, comprendan el trabajo realizado y las razones que se tuvieron para llevarlo a cabo.


En el caso del informe rendido el lunes por el gobernador Mario Marín, estuvieron en el ojo del huracán para coordinar los trabajos de su elaboración, los economistas Lauro Sánchez López y Jorge Arroyo García. El primero es coordinador general de Asesores del Gobierno y el segundo subsecretario de Planeación de la Secretaría de Finanzas.

 

Arroyo García, con el apoyo del titular de Finanzas, Gerardo Pérez Salazar, coordinó el informe general de gobierno desglosado en los 5 ejes y 39 catpútulos del Plan Estatal de Desarrollo; Lauro Sánchez, fue quien armó el documento final del informe presentado en el Congreso y en el Centro de Convenciones




 
 

 

 
Todos los Columnistas