Dice 'Conejo' adiós a la Máquina


Óscar Pérez deja La Noria con sabor amargo; quería irse jugando



Juan Martín Montes / Agencia Reforma

 

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Cruz Azul deberá buscar un nuevo emblema. Después de 17 años de militar en la institución cementera, Óscar Pérez le dice adiós a la Máquina, y aunque la decisión fue suya, las circunstancias no fueron de su agrado.


Al "Conejo" le duele partir sin despedirse de la afición, que lo vio por última vez como el arquero suplente, miembro de un plantel que perdió la Final con Santos.


"Hay molestia porque me tengo que ir del equipo que me dio la oportunidad, donde llevaba toda mi vida y que por decisiones del técnico no pude jugar y no pude terminar jugando e irme", manifestó.


"También hay tristeza porque no se logró el objetivo que se busca desde hace 11 años que es ser campeón, de alguna manera se llegó a la Final pero al final quedamos igual".


Su decisión está tomada y no cambiará incluso si el entrenador Sergio Markarián decide no renovar contrato con el club. El guardameta se va pensando en que una despedida como la de Omar Bravo con Chivas era lo deseable.


"Si la gente me hubiera dicho: '¿sabes qué?, ya tenemos que darle oportunidad a los jóvenes', yo diría: 'denme chance este torneo y chao, me voy', pero bueno, no fue así", lamentó.


El título de 1997, el subcampeonato de Copa Libertadores en el 2001 o el Torneo Teresa Herrera del mismo año en que le detuvo dos penales a Luis Figo son los momentos que recordará con más gusto.


A diferencia de ello, los últimos meses en la banca no serán memorables, aunque le sirvieron para aclarar lo que quería en el futuro.


"Independientemente de que no iba a jugar, la gente siempre me apoyó, siempre me echó porras, yo a veces hasta me sentía como que les fallé", reconoció.


La idea de su partida no tiene que ver con el fin de su carrera porque físicamente siente que puede continuar en buen nivel.


"Creo que también este cambio me va a ayudar mucho en lo mental, a cambiar ese chip de la monotonía, de estar aquí tanto tiempo", agregó.


El "Conejo" echará de menos a sus compañeros, pero también a todos aquellos que, sin figurar públicamente, siempre estuvieron cerca de él.


"Obviamente vas a extrañar todo, a la gente de oficinas, a toda la gente del club, a jardineros, a las señoras de la cocina, yo llevé muy buena relación con todo mundo, con el del gimnasio, a las personas que están en la alberca, a los carpinteros...", señala.


¿Que sería del 'Conejo' si no existiera Cruz Azul?


"No sé, sería difícil saberlo, probablemente seguiría la escuela, uno nunca sabe, pero nunca pasó, gracias a Dios me puso en este camino".


¿Portero en otro equipo?


"En un edificio, puede ser...", finalizó entre risas.


 
 
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