Friday, 23 de October de 2020

Viernes, 03 Junio 2016 01:48

Cabeza del Río Nexapa no es de Diana Berenice; ahora hallan una pierna

Los peritajes concluyen que ambos miembros pertenecen a una persona del sexo masculino. Sin embargo, el avanzado estado de putrefacción ha complicado las labores de identificación y aún no se tiene certeza que tanto la cabeza como la pierna pertenezcan a la misma persona.

  • Yessica Ayala / Alberto Melchor


Tras el hallazgo de una pierna cercenada la madrugada de este jueves en el Río Nexapa, la Fiscalía General del Estado (FGE) reculó y descartó que la cabeza hallada el miércoles flotando en el mismo lugar pertenezca a Diana Berenice Lugo Aldana, cuyo cuerpo decapitado fue encontrado el pasado lunes en el Río Atoyac en la capital poblana.


De acuerdo con el área de comunicación de la Fiscalía, los peritajes arrojaron que tanto la pierna como la cabeza corresponden a una persona del sexo masculino, luego de que la noche del miércoles se informara que el cráneo arrastrado por la corriente era de Diana Berenice, asesinada por su novio tras una ruptura amorosa.


Primero una cabeza y ahora una pierna


Luego de comprobar que los restos cercenados en el Río Nexapa, perteneciente al municipio de Izúcar de Matamoros proceden de un hombre, personal del Servicio Médico Forense recabó las evidencias en las inmediaciones de las calles 5 de Mayo y Agustín Verdín en la colonia Centro.


El avanzado estado de putrefacción ha complicado las labores de identificación y aún no se tiene certeza que tanto la cabeza como la pierna pertenezcan a la misma persona, además  que se desconoce el paradero del resto del cadáver o si éste fue arrojado en partes al río, ya que la cabeza fue encontrada en Santiago Mazatla.


Estos hallazgos han puesto en alerta a los vecinos, quienes aseguran que no se había encontrado algo así en muchos años.


Respecto del caso, la autoridad se ha mostrado hermética, no obstante, trascendió que en caso de que exista una coincidencia genética entre los restos localizados en el afluente de Izúcar de Matamoros, sería más fácil su identificación.


Finalmente, se giraron instrucciones para que en la zona se establezca un cerco a fin de rastrear nuevos restos y de ser posible, recuperar por completo el cadáver.