Friday, 22 de January de 2021

Jueves, 04 Agosto 2016 02:19

Trato de Don Nadie da la clase política al edil asesinado

En medio de una total indiferencia de la clase política local ante la condena nacional que produjo su ejecución, fue sepultado el alcalde de Huehuetlán El Grande, José Santamaría Zavala. Ni la dirigencia de su partido Movimiento Ciudadano ni representantes del Congreso o de la Secretaría General de Gobierno acudieron al sepelio.

  • Alberto Melchor / @AlbertoMelchorM


La condena nacional que produjo la ejecución del alcalde de Huehuetlán El Grande se produjo en la indiferencia de los actores políticos locales, ya que ni la dirigencia de su partido Movimiento Ciudadano ni representantes del Congreso o de la Secretaría General de Gobierno acudieron al sepelio.


El nombre de José Santamaría Zavala produjo un minuto de silencio en el Congreso de la Unión, pero el Congreso local no envió ni una corona de flores al entierro del presidente municipal, quien tuvo un breve homenaje en las oficinas del Ayuntamiento en las que despachaba desde 2014.


El ataúd que contuvo los restos mortales del “Presi Zavalita”, como era conocido por los pobladores fue cubierto con una bandera nacional a manera de reconocimiento por los servicios prestados al municipio.


Ya en el camposanto, la esposa del alcalde se abrazó a la caja mortuoria para impedir que bajara a su última morada entre llantos y absoluta congoja.


Las porras y cánticos para rendir homenaje al “Presi Zavalita” se enarbolaron con exigencias de justicia y el cese a la violencia en el interior del estado, así como de decenas de arreglos florales y una ofrenda colocada a las afueras del Ayuntamiento.


Sin embargo, desde la madrugada de ayer cuando la familia de Santamaría Zavala recibió el cadáver de los servicios médicos forenses y lo llevó a su casa para realizar un breve velorio, los liderazgos de su partido en Puebla, así como algún funcionario en representación del gobierno estatal brillaron por su ausencia.


Entierran al edil un día después de su asesinato


Apenas pasó un poco más de un día desde que el munícipe mixteco fue asesinado de varios tiros durante un intento de asalto en la carretera que lleva a El Aguacate la noche del lunes, cuando sus familiares y amigos decidieron enterrar el cuerpo en el panteón de la comunidad a la brevedad posible.


Aunque el cuerpo fue entregado en las primeras horas de ayer, los servicios funerarios lograron entregar el cuerpo del edil a la familia en la madrugada para poder llevarlo a la que fue su última morada en el municipio que gobernó desde el 2014 cuando tomó posesión como presidente municipal.


Poco antes del mediodía, el cortejo fúnebre partió con rumbo a la iglesia del Divino Niño de la Candelaria ubicada en Santo Domingo, cabecera municipal de Huehuetlán El Grande, donde decenas de pobladores y amigos de quien era conocido como “Zavalita”, se sumaron a la caminata y participaron en la celebración religiosa de cuerpo presente.


Llevan el féretro cubierto con una bandera hasta el cementerio


Tras concluir la misa, los deudos cargaron el féretro de Santamaría Zavala envuelto en una bandera y rodeado de decenas de flores que más tarde cubrirían su sepultura en el cementerio de la comunidad hasta donde fue llevado en medio de porras y cantos a modo de homenaje, mientras sus familiares no podían esconder su dolor rompiendo en llanto sobre sus restos.


Pobladores herméticos tras el asesinato


El clima de tensión que se vive en la comunidad se traduce en el hermetismo con el que la gente se conduce tras el asesinato de su edil. La presencia de ministeriales de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI) y policías estatales también altera la vida del pueblo que hasta antes del lunes no figuraba por su incidencia delictiva.