Friday, 22 de January de 2021

Martes, 09 Agosto 2016 03:23

La madre de Lichita se sacrifica para salvar a la niña milagro

Quince horas después del derrumbe, la niña de tres años fue rescatada por pobladores. Hija de un humilde eléctrico especializado en la reparación de celulares, Alicia vio a su madre, su hermano y su tío desaparecer luego que un alud los arrastrara.

  • Alberto Melchor / @AlbertoMelchorM


Justo cuando abandonaban su humilde casa en el camino a Cuacuila, muy cerca del Río Chiquito, la familia de Lichita, la niña milagro de Huauchinango, fue sorprendida por un alud que en cuestión de segundos cubrió a la familia. Segundos antes de ser arrastrados por el lodo, la madre de Lichita la lanzó y prefirió sacrificarse para que su hija de tres años sobreviviera.


Quince horas después, con los pies enterrados en el lodo y bajo la intensa lluvia, Alicia se convirtió en el estandarte de la esperanza en medio de la tragedia ocurrida en la Sierra Norte de Puebla a causa de las lluvias torrenciales que dejó a su paso la tormenta tropical Earl.


Hija de un humilde eléctrico especializado en la reparación de celulares, Lichita —como era conocida entre sus allegados— no sólo tuvo que soportar las inclemencias del tiempo, sino que además vio a su madre, su hermano y su tío desaparecer luego que un alud los sepultara cuando intentaban desalojar su casa a las orillas del citado río.


Aunque la niña se encuentra estable en compañía de su padre y sus abuelos, su madre Iseth Lazcano Leyva continúa como desaparecida, en tanto que su tío Joaquín y su hermano Agustín presuntamente habrían sido encontrados en la segunda compuerta de la presa de Necaxa y en el Río Chiquito respectivamente, sin embargo, al cierre de esta edición no se había confirmado su identidad por las autoridades.


La tierra se tragó a mis hijos: grita el padre de Lichita


Corrían las 21 horas del sábado cuando el Río Chiquito creció notablemente y provocó la alarma de la familia Rodríguez Lazcano, quien tenía su vivienda en el Camino a Cuacuila, muy cerca del arroyo, razón por la cual decidieron salir de su casa y dirigirse con sus familiares cercanos en la calle Nigromante de la colonia La Cumbre.


Encabezados por Rogelio Rodríguez, los familiares salieron de su vivienda con una cuerda en la cintura. Joaquín Lazcano Leyva cargó en brazos a su sobrina Alicia de tan sólo tres años; a continuación Agustín Rodríguez Lazcano y hasta el final Iseth Lazcano Leyva, madre de estos dos últimos.


Mientras caminaban apresuradamente sobre el camino pavimentado que conduce a la junta auxiliar Cuacuila, el sonido del cauce del río fue remplazado por un fuerte crujido ocasionado por el desgajamiento del cerro en la colonia La Cumbre, el cual cubrió la zona con un alud de lodo y piedras en cuestión de segundos.


El impacto del lodo noqueó a Agustín, Iseth y Joaquín, quien logró alejar a la pequeña del peligro mientras que su padre fue arrastrado por el lodo varios metros adelante. El shock del momento hizo que Rogelio huyera en busca de ayuda al no divisar a sus familiares.


Con golpes y arañazos a causa de las ramas, Rogelio llegó a la calle Nigromante donde sus familiares lo recibieron asustados y trataron de calmarlo para que explicara lo sucedido, sin embargo, sólo balbuceaba que “la tierra se había tragado a sus hijos”.


Vecinos se unen para buscar a los Lazcano


A las 9 horas del domingo y aún con la lluvia a cuestas, decenas de vecinos de la calle Nigromante en colonia La Cumbre, así como familiares de Iseth y Rogelio se alistaron con machetes, cuerdas y linternas para encontrar a los desaparecidos, los cuales no habían dado muestras de vida durante doce horas.


Las primeras horas resultaron poco productivas ya que la lluvia hundía hasta las rodillas las piernas de los rescatistas voluntarios, quienes asistían a la familia valientemente ante un posible reblandecimiento que provocara un nuevo deslave en la zona.


Mientras las mujeres preparaban café y abastecían con botellas de agua a los rescatistas, los hogares se turnaban para formar brigadas de entre 30 y 50 personas con los cuales palear el lodo y buscar entre los escombros a los desparecidos.


Encuentran a Lichita sentada en un tronco


Al mediodía del domingo Yahir, el primo de Lichita encontró a la pequeña con los pies cubiertos de lodo y sentada en un tronco junto al cauce del Río Chiquito. La niña que sólo presentaba algunos raspones en los brazos y el rostro, fue llevada rápidamente hasta la casa de sus primos en La Cumbre.


“La agarré de sus bracitos y estaba muy fría, no me explico cómo es que logró aguantar la lluvia toda la noche sin desesperarse. Estaba tranquila, no lloró ni tampoco hizo rabieta”, mencionó en entrevista para CAMBIO uno de los rescatistas que la encontró entre el alud el pasado domingo.


Tras recibir los primeros auxilios y ser limpiada del lodo, sus familiares la llevaron hasta el Hospital General de Huauchinango en donde se encontraba internado su padre y al no presentar heridas de gravedad ambos fueron dados de alta esa misma noche.


Buscan a su madre


Aunque el clima fue más tolerable este lunes, las labores de búsqueda del resto de los desaparecidos, incluida Iseth la madre de Lichita, no dieron resultado ya que hasta las 20 horas que se suspendieron las labores en la zona, seguían sin encontrar a la joven madre.


En tanto, su hermano y su tío habrían sido hallados en el transcurso de la mañana de ayer, no obstante, las labores del reconocimiento de los cuerpos no concluyeron y no permitieron asegurar que los dos cuerpos encontrados pertenecieran a los familiares de Lichita.