Sunday, 25 de October de 2020

Viernes, 12 Agosto 2016 02:21

Conagua pudo evitar tragedia en Sierra Norte: especialista

Michel Rosengaus, ex asesor del SMN explicó que fueron necesarios un aviso oportuno de evacuación y un radar meteorológico. Calificó las lluvias de esta tormenta como “nada fuera de lo normal”, sin embargo, también aseguró que es difícil pronosticar que las precipitaciones más fuertes se den o no en zonas donde hay asentamientos irregulares

  • Luis Alberto Cataño R.


El aviso oportuno de Conagua para evacuar a las familias en asentamientos irregulares por el paso del ciclón y la colocación de un radar meteorológico en la Sierra Norte pudieron haber evitado la tragedia que se vivió tras el paso de Earl, que hasta el momento ha cobrado la vida de 37 personas y dejó al menos 500 familias damnificadas.


Así lo señaló el especialista en temas climáticos, Michel Rosengaus Moshinsky en entrevista telefónica para CAMBIO, quien calificó las lluvias de esta tormenta tropical como “nada fuera de lo normal”, sin embargo, también aseguró que era difícil de pronosticar las precipitaciones más fuertes se dieran en la zonas donde hay más viviendas a pie de los cerros que tras los desgajamientos causara tantas pérdidas humanas.


No obstante, el ex asesor del Sistema Meteorológico Nacional (SMN) hizo hincapié en la ausencia de un radar meteorológico en la zona, el cual pudo haber pronosticado en cuestión de minutos la intensa lluvia que se avecinaba y que pudo haberse traducido en un aviso a las familias de las viviendas que se encontraban en las zonas de más alto riesgo.


“Si hubiera habido radar, se podría monitorear mejor en tiempo real, digamos, con minutos de anticipación, que estaba empezando a llover más fuerte en esa zona”, dijo.


Estos radares son operados por el SMN a través de las delegaciones estatales de la Conagua, sin embargo no hay ninguno en todo Puebla, dejando a la entidad desprovista de un pronóstico oportuno, por lo que dijo, dadas las condiciones del clima de la zona serrana en la entidad, es necesaria la colocación de un radar que monitoree en tiempo real las lluvias.


Michel Rosengaus indicó que la única cobertura con la que cuenta Puebla proviene de los radares de Altamira –en Tamaulipas–, Querétaro y otro en el Estado de México, pues el más cercano a la entidad, en Alvarado, Veracruz, no opera.


No obstante, estos sistemas no son exclusivos del Sistema Meteorológico, ya que otros estados de la República, como Querétaro y Guanajuato, se han blindado con sus recursos para protegerse ante los fenómenos climatológicos.


Intensas lluvias no causaron catástrofe


A pesar de que la Comisión Nacional del Agua precisó que las lluvias del sábado pasado representaron casi el 80 por ciento de lo que hubiese caído en todo el mes de agosto, Rosengaus Moshinsky aseguró que aunque es cierto, no es algo nuevo, ya que este tipo de precipitaciones se dan en cualquier otro ciclón tropical.


“Lo que dice Conagua es cierto, pero es cierto para todos los ciclones tropicales que han entrado en la zona. Cada vez que entra un ciclón tropical deja el orden de la lluvia que hubiera llovido en un mes completo”, declaró.


Dado que esta justificación es la que se ha dado en las instancias de gobierno para explicar las incontables pérdidas y las casi 40 víctimas fatales tras el paso de Earl, el académico también destacó que tanto los desgajamientos de cerros así como el creciente cauce de los ríos es algo que se pudo haber dado en el pasado, por lo que la construcción de casas en zonas de riesgo ha aumentado la peligrosidad cuando empeoran las condiciones climatológicas.


Debieron evacuar familias ante llegada de Earl


Michel Rosengaus Moshinsky aseguró que desde que el SMN y Conagua sabían de la llegada de Earl a la zona de la Sierra Norte, se debía proceder a la evacuación inmediata de las viviendas más vulnerables, sin embargo, sólo se llevó a albergues a quienes habitaban en casas con algunos daños.


“Bajo cualquier ciclón tropical, en zonas que son de riesgo, como en el caso de deslizamiento, se debieron haber evacuado”, sostuvo.


A pesar que no se podía pronosticar la intensidad de las lluvias y el reblandecimiento de los cerros, sí se sabía que éstos ya habían sufrido de la humedad acumulada de semanas atrás, por lo que todas las viviendas debieron evacuarse, lo que habría prevenido la muerte de algunas de las víctimas fatales tras el azote de Earl el pasado fin de semana.


“No sólo ahí donde hubo deslizamientos de tierra se debió haber evacuado, sino muchas otras zonas que también son de riesgo. La pregunta es: ¿cuántas zonas se evacuaron de estas zonas? Se hicieron muchas evacuaciones pero donde ya había daños. Aquí lo importante es la medida preventiva”.