El Festival de la Luz y la Vida transforma las calles de Chignahuapan en un espacio donde convergen las tradiciones prehispánicas y la celebración del Día de Muertos, consolidándose como uno de los eventos culturales más destacados del estado de Puebla.
Durante tres días, del 31 de octubre al 2 de noviembre, la laguna y el centro histórico de Chignahuapan se convierten en escenario de manifestaciones artísticas que preservan el patrimonio cultural de la región.
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“El festival representa la conexión entre el mundo de los vivos y nuestros ancestros” así lo describen los pobladores de Chignahuapan, que destacan la participación de más de 200 artesanos locales en el evento.
Elementos distintivos del Festival de la Luz y la Vida
La iluminación característica del festival incluye más de 5,000 velas artesanales elaboradas por maestros cereros de la localidad. Los visitantes pueden recorrer las calles decoradas con flor de cempasúchil y aserrín, que conducen al escenario de laguna.
Además, el programa incluye:
- Procesión nocturna con antorchas.
- Exposición de altares tradicionales.
Impacto económico y turístico
La Secretaría de Turismo de Puebla reporta que el Festival de la Luz y la Vida genera una derrama económica superior a los 8 millones de pesos, con una afluencia promedio de 15,000 visitantes durante los tres días del evento.
Los hoteles y servicios turísticos de Chignahuapan registran una ocupación del 95% durante el festival, según datos de la Asociación de Hoteleros local.
Finalmente, para llegar a Chignahuapan, los visitantes pueden tomar autobuses desde la TAPO de Ciudad de México o desde la ciudad de Puebla, con un trayecto aproximado de 3 horas.
Este contenido no fue generado automáticamente; fue creado con la asistencia de inteligencia artificial. Sin embargo, un periodista revisó la información antes de publicar este material para asegurar la calidad de la nota periodística.