La desesperación por no saber nada de su hermana desde hace más de un mes ha llevado a Nadia Berrelleza a tomar una decisión desesperada: ofrecer públicamente su único bien material, un automóvil modelo 2017, a quien le regrese con vida a Cecilia, desaparecida desde el pasado 21 de julio en Mazatlán.
“Tengo mucho desespero, pero tengo mucha fe en que alguien se va a acercar a mí y me va a decir, sabes qué, dame el carro porque aquí te traigo a tu hermana”, declaró Nadia a medios locales, visiblemente afectada, pero firme en su decisión.
Cecilia desapareció en la colonia Francisco Villa junto a otras dos jóvenes y una menor de edad.
Posteriormente, una de las jóvenes y la menor fueron localizadas, pero hasta ahora no se tiene rastro de Cecilia. Desde entonces, su familia ha emprendido una intensa búsqueda por su cuenta.
Nadia ha participado en manifestaciones, pegado volantes, hablado con vecinos y presionado a las autoridades.
Sin embargo, el tiempo pasa y no hay avances. Cansada de la falta de respuestas, decidió ofrecer su carro, el mismo con el que trabaja todos los días.
“Yo lo único que quiero es que ese carro ya no esté afuera de mi casa, ya no lo quiero, porque quiero a mi hermana, yo nada más la quiero a ella”, expresó entre lágrimas. Asegura que promete discreción absoluta a quien le dé información o ayude a localizarla: “Prometo ser muy discreta con la información. Yo necesito que ella ya regrese”.
Una familia de trabajadores
Cecilia y su familia se dedican a vender fresas en los cruceros de Mazatlán. Aunque ella terminó sus estudios y contaba con un empleo estable, decidió dejarlo para apoyar económicamente a sus padres, quienes siguen saliendo cada noche a buscarla por los alrededores, a pesar del riesgo para su salud.
“Ella está en un semáforo sentada vendiendo fresas, y es imposible, es imposible que la gente no tenga corazón y me la regrese. Ella es buena”, dice su hermana.
Hasta la fecha, las autoridades no han informado de avances en la investigación, Nadia y otros familiares de personas desaparecidas acudieron recientemente a una sesión de cabildo en el Ayuntamiento de Mazatlán, solicitando apoyo y atención. Sin embargo, la alcaldesa Estrella Palacios se negó a recibirlos, alegando que el tema no es de su competencia.
Pese al dolor y la incertidumbre, la familia mantiene la esperanza.
“Yo lo necesito porque es mi herramienta de trabajo; sin embargo, estoy dispuesta a darlo, a regalarlo. No lo voy a vender, lo quiero regalar”, reafirma Nadia.
Mientras las autoridades no actúan, una familia sigue buscando y esperando, con la esperanza de que el corazón de alguien responda al llamado.