El policía municipal Osmar Manuel Rossano Cruz fue asesinado este fin de semana en su comunidad natal, Matzaco, perteneciente al municipio de Izúcar de Matamoros, mientras se celebraba la Feria del Elote. La principal línea de investigación que sigue la Fiscalía General del Estado (FGE) apunta a una venganza por la detención de dos presuntos narcomenudistas, también originarios de la misma comunidad.
Prácticamente le dieron cacería al elemento en su propio pueblo. La teoría de la vendetta se fortalece debido a que los agresores conocían a la víctima y lo tenían identificado desde que participó en el operativo que derivó en varias detenciones el pasado jueves.
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De acuerdo con versiones extraoficiales, los atacantes lo esperaron y lo emboscaron justo cuando estaba por concluir la feria y la mayoría de los asistentes comenzaban a retirarse. Fue en ese momento cuando lo interceptaron y lo atacaron a balazos.
Compañeros del agente, quienes solicitaron el anonimato, revelaron que Osmar había recibido amenazas previas, pero que nunca dejó de cumplir con su deber.
Este martes, el Ayuntamiento de Izúcar y la Secretaría de Seguridad Pública montaron una guardia de honor en su memoria, reconociendo su labor como servidor público, especialmente en operativos de alto riesgo. Aunque no fue asesinado durante sus funciones, la hipótesis de una ejecución por motivos relacionados con su labor justificó el homenaje póstumo.
El cortejo fúnebre partió desde el centro de Izúcar de Matamoros hasta el panteón municipal, acompañado de aplausos, patrullas con sirenas encendidas y un profundo clamor por justicia.
La FGE ha iniciado una carpeta de investigación por homicidio doloso, y no se descarta que el crimen esté relacionado con células criminales que operan en la Mixteca baja.