GAMBITO POLITICO


Alejandro Chacón Morales

02/10/2009

APUNTES PARA UNA EXCLUSIÓN IMPERFECTA


Quienes dirigen el proceso de elección interna en el Partido Revolucionario Institucional –desesperados por el paupérrimo crecimiento del “bienamado”- cometieron un craso error de cálculo que, en el corto plazo, será contraproducente para los pretendientes de la poderosa silla gubernamental y, en el mismo tenor, para quien tiene en sus manos las piezas del Gran Ajedrez Político.


Y es que en el encolerizado intento por descarrilar el tren blanquista –que no termina de concretarse- los contendientes se desgastan paulatinamente… Pareciese que los encargados de efectuar estudios prospectivos para cada uno de ellos (si es que existen) se encuentran perdidos en los laberintos del autoerotismo mental construyendo una serie de escenarios deseables… Pero todos ellos improbables.


En ese contexto, omitir en un primer momento el potencial de la primera regidora capitalina no sólo se erige como un despropósito, sino como un lamentable desacierto que, con toda seguridad, registrará en muy poco tiempo los perniciosos efectos que cargan consigo las azarosas decisiones políticas.


Inicialmente, el “destierro” de uno de los más fuertes contendientes en los sondeos que la empresa de María de la Heras tiene considerados para los próximos meses (sin precedente en la historia del sistema político poblano) se entiende como un mensaje de cerrazón democrática, de sectarismo partidista y de inocultable temor y misoginia política: Un riesgo no medido por los pre-precandidatos.


Lo anterior, sin duda alguna, robustece el perfil y la imagen de la persona excluida, quien encrespada en los medios por voluntad de sus propios detractores, se convierte en mártir, en víctima de los designios de un grupo hermético, incapaz de comprender que la mejor manera de neutralizar al “enemigo” es teniéndolo cerca, conocer sus movimientos y anticiparse de manera inteligente a ellos.


Pero lo cierto es que el proceso interno del Revolucionario Institucional, más allá de lo que piensen los corifeos del jijiji-ano (incluidas algunas ex diputadas), no puede entenderse sin la presencia de la presidenta municipal. Y existen razones ineluctables para postularlo, pero una de ellas -creo yo- es la más contundente: La naturaleza de su encargo público.


Ahora bien, eliminar el nombre de Blanca Alcalá de los primeros estudios demoscópicos no representa ningún impedimento para que ésta se incluya con toda libertad y en el momento preciso en la disputa por la nominación oficial del partido de Lázaro Cárdenas.


Por el contrario, su excluyente retiro de los indicadores estadísticos le permitirá colocarse lejos no de la violencia verbal y mediática (como se lee todos los días en la prensa local) pero sí de la disputa central entre los contendientes.


Más aún, le concederá el privilegio de ubicarse como una finalista directa en la batalla por casa Puebla.


Es decir, mientras el resto de los pretendientes hará todo lo posible por crecer uno o dos puntos porcentuales (incluso valerse de las famosas pero poco efectivas “encuestas de empuje”, como expuso Arturo Rueda) la edil se dedicará a concretar su proyecto de gobierno para posicionarse en el entarimado social y llegar a la contienda con heridas leves pero imperceptibles: Lista para enfrentarse con el o los ganadores del primer episodio.


Será entonces cuando en el tricolor se registre el verdadero encontronazo, sólo que en esta ocasión existirá una enorme diferencia: La presidenta municipal estará preparada para defender su capital político y su lugar preferencial en las encuestas estatales y locales, como correctamente intuyó el periodista Jesús Ramos, conocedor de las entrañas del poder.


Si esto fue calculado por el mozuelo dirigente priísta, por el principito y sus obsecuentes cortesanos, por el dueño del dedo de oro y por el grueso de los aspirantes, significa que se encuentran demasiado confiados, seguros de que la primera regidora capitalina estará “noqueda” para entonces.


Empero, si los prospectivistas gubernamentales o partidistas omitieron estos “pequeños” detalles, los resultados serán realmente catastróficos para los que se empeñan en tirar del carro sucesorio a quien según los registros de prensa es considerado su principal adversario: Blanca Alcalá Ruiz.


Por lo que se lee en los portales noticiosos y los espacios editoriales, la presidenta sigue generando comentarios tanto positivos como negativos. Se ha convertido, más allá de sus logros y/o fracasos en la gestión municipal, en el centro de la polémica política… Publicidad gratuita a costa de sus detractores. Y eso es lo que preocupa a los seguidores del chiapaneco.


Así pues, el líder de los priístas en el estado y su compadre el elegido necesitan replantear el esquema estratégico, toda vez que -en los hechos- no sólo posicionan a la alcaldesa, sino que le echan a perder la sucesión al todavía dueño de la silla gubernamental.


Desde esta perspectiva, las eternas preguntas saltan a la vista: ¿Por qué el interés de sacar temporalmente de la contienda a la única mujer que en varios estados de la República aspira una gubernatura?... ¿Por qué hacer evidente el miedo hacia su persona? ¿Se dan cuenta de que con estos actos a todas luces intolerantes y misóginos fortalecen la imagen de su adversaria?.. Pienso que son preguntas que ameritan respuestas inmediatas, pues el tiempo es corto y se agota minuto a minuto.


Gambito de Dama


Los sondeos que presente Demotecnia serán poco creíbles si se excluye de ellos el nombre de la soberana citadina.


Al final, cuando la mujer de las mil tempestades decida alzar la mano, los prosélitos del animal acuático -entre ellos el parcial líder de los tricolores (que de héroe partidista se convirtió en el enemigo de la sucesión)- tendrán que incluirla irremediablemente, de lo contrario echarán más leña a la hoguera del divisionismo.


No dude usted, amable lector, que incluso se pondere el relevo del mediador partidista, pues de ello depende -como he dicho en entregas anteriores- el futuro político del Gran Elector.


Tampoco debe descartarse la posibilidad de poner en práctica el “Plan B” del inquilino en casa Puebla, cuyo fin es cederle a su pupilo no la candidatura al gobierno sino a la presidencia municipal de Puebla. Un tándem Alcalá-Zavala (en ese estricto orden) resultaría sorprendente pero efectivo.


Además, por el activismo político que el delfín realiza en las diferentes colonias de la ciudad pareciese que busca (ahora sí) gobernar a los capitalinos… Un escenario que -aunque suene descabellado- seguramente se encuentra entre las muchas opciones del Supremo Decisor, pero también en las del propio entenado, que ahora se ha valido de su mentor para erigirse como líder de los secretarios de desarrollo social… ¿Querrá emular los nombramientos obtenidos por la edil en los planos nacional e internacional?


AGÜERA VS. AGÜERA


En otro orden, el “triunfo” del Rector de la BUAP en las urnas universitarias –resultado de una “difícil” y “complicada” pelea de sombra entre el Doctor Jekyll y Mister Hyde- representa una excelente oportunidad para sacudir los viejos vicios y enfrentar los retos que impone la verdadera excelencia académica.


Agüera, el vencedor, debe expulsar de la máxima casa de estudios al otro Agüera, el complaciente con sus discípulos, el obsecuente con el Gran Elector, el implacable con sus críticos, el promotor de la traición. (¿Verdad Enrique Doger?)


Justo es reconocer los logros que el Agüera derrotado registró en seis largos años, entre ellos la construcción del Complejo Cultural, el incremento de infraestructura y el fomento hacia la investigación.


Sin embargo, también es correcto decir que el “nuevo” emperador universitario  debe pensar en el crecimiento de su personal académico y en la dignificación salarial del profesorado, pues en la actualidad los sueldos son irrisorios en comparación con los percibidos en puestos de corte burocrático.


La excelencia educativa se alcanza plenamente cuando se procura, además de un entorno físico adecuado, el beneficio tanto de secretarias como de médicos, profesores, investigadores, directores, estudiantes y personal de servicios.


En estos tiempos de crisis resulta impostergable homologar las percepciones económicas en todos los niveles universitarios, pues de seguir así el viejo Agüera, el obsoleto, regresará por sus fueros para quitarle el poder al nuevo Rector.


Jaque Mate

 

La verdadera autonomía trae consigo la apertura de espacios para la libre discusión de ideas y la crítica del pensamiento. Ojalá se recupere esa visión para hablar de una auténtica excelencia institucional y no de una instancia que es utilizada como botín político del gobernante en turno.

 



 
 

 

 
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