Poder y Política


Manuel Cuadras

17/05/2011

 

 

Box y política. La pelea del Estado de México. Televisa promotions


La política, en muchos aspectos, se asemeja al boxeo. Hay quienes tontamente (tanto en la política como en el box) creen que se trata únicamente de subir a tirar golpes. Nada más alejado de la realidad, el buen boxeador, es mucho más que una simple máquina de puñetazos, el buen boxeador, analiza, engaña, mide, entra, sale, juega con el tiempo, y sobre todo, no se desespera, no pierde la cabeza, cualidades que debe reunir también alguien que se precie de ser buen político.

 

En política como en el box, gana quien tiene más resistencia y más inteligencia; gana quien se defiende mejor y tiene los mejores argumentos. Obvio, no siempre es así, las circunstancias, los golpes bajos, y la publicidad, también intervienen y pueden hacer de un peleador “x” un campeón, y de un político “x” un gobernador.

 

Ejemplos hay muchísimos, se me viene a la mente el caso de Saúl “el canelo” Álvarez, “la gran promesa del boxeo mexicano” –como le llaman los villamelones del boxeo, influenciados por los spots de Televisa- ¿Qué tiene de extraordinario Saúl Álvarez? Nada, lo único extraordinario que tenía era a su novia Marisol y ya la perdió, pero boxísticamente nada, ni si quiera sus golpes (que deslumbran a muchos), ya que el famoso “Canelo” tira  alrededor de 70 golpes por round, cuando el promedio de un buen peleador es de 100-120 golpes (Pacquiao tira ¡hasta 170!). ¿Qué es entonces Saúl Álvarez? “Una estrella más del canal de las estrellas…”, nada más. ¿Cuándo va a terminar la “suerte” de “el canelo”? Cuando le pongan a un buen rival en frente, es decir, cuando lo permita Televisa.

 

Televisa, ya lo hemos dicho en otras ocasiones, ya no es solo una fábrica de actores y actrices que produzca novelas y programas de comedia. El consorcio se ha diversificado acaparando todo aquello que atraiga la atención del público (de las masas), y por supuesto que el box y la política no están exentas de dichos planes.

 

De la misma forma en que Televisa es el principal promotor del Canelo Álvarez y le organiza peleas para transmitirlas en “Sábados de Corona”, la empresa de Emilio Azcárraga ha puesto principal interés en la contienda presidencial del próximo año, sabedor que una elección presidencial es tan atractiva como una pelea de campeonato del mundo. La gente tiene apetito (morbo) por saber cómo, cuándo y quiénes son los aspirantes a suceder a Calderón, Televisa lo que hace, es saciar ese apetito colectivo.

 

Sin embargo, al igual que en el boxeo, Televisa no solamente se conforma con transmitir una pelea de alto raiting, sino que además, tiene a su propio gallo. Establezcamos un símil con el boxeo: Televisa tiene los derechos de transmisión de la pelea de 2012, pero además, es el promotor y representante de uno de los contendientes, la meta es entonces, llevarlo de la mano para que consiga el campeonato del mundo (Presidencia de la República), lo mismo que hacía Don King con J.C. Chávez; o Bob Arum con Pacquiao; u Oscar de la Hoya con Ricky Hatton: representar pugilistas, organizar peleas, y vender los derechos de transmisión. Televisa hace las veces de promotor y televisora; es juez y parte.

 

Todo está listo entonces para la pelea estelar el próximo año, todo parece indicar que el representado de Azcárraga tiene todo listo para conseguir el cinturón de campeón, sin embargo, antes de ese combate está programado uno previo, de cuyo resultado dependerá en gran medida el triunfo (o fracaso) del golden boy de Televisa, la contienda preliminar es la elección del Estado de México a celebrarse el 3 de Julio.

 

Ese fue el motivo de que el pasado Miércoles Televisa organizara un debate entre los tres aspirantes al Gobierno del Edomex. La presentación fue interesante y dejó varias lecturas (ninguna de ellas suficientes como para motivar una caída en el Proyecto de Televisa).

 

Por un lado, un candidato débil, desesperado, sólo, sin propuestas interesantes, con un discurso atropellado y anacrónico, como lo es Luis Felipe Bravo Mena, que parece abandonado a su suerte por quienes lo impulsaron en algún momento.

 

Por otro lado, Alejandro Encinas, aguerrido, seguro, preparado, con argumentos sólidos, saliéndose bien de las cuerdas cuando lo ponían en aprietos, pero que difícilmente podrá derribar a su oponente para arrebatarle el triunfo.

 

Y por último, Eruviel Ávila, el candidato que va arriba en las tarjetas, que no está dispuesto a correr riesgos innecesarios (no tendría por qué hacerlo), que pelea a distancia para evitar ser sorprendido con un golpe inesperado (de suerte), y que únicamente está esperando que llegue el round 12 para cumplir con el trámite de ser declarado como vencedor.

 

La suerte pues, parece favorecer a Televisa. Le apostaron a un joven sin argumentos boxísticos (El Canelo) y hoy es campeón del mundo. Le apostaron a un candidato carismático de sonrisa amplia y peinado engominado, y parece que falta poco para que se convierta en Presidente de la República (está esperando que llegue el round 12 para hacerlo oficial), eso es, repito, al menos en apariencia, sin embargo, habría que recordar que, tanto en el box, como en la política,  existen los golpes bajos y golpes de suerte, esos que pueden cambiar el resultado de la pelea, habrá que esperar y ser pacientes.

 



 
 

 

 
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