Poder y Política


Manuel Cuadras

15/06/2010

 

 

Campañas, elecciones y Mundial


Sé que el título de esta entrega es un tema recurrente que se ha “analizado” hasta el cansancio. Muchos columnistas hablan del papel que juega el Mundial en este proceso electoral, o viceversa, el papel que juega la elección dentro de la fiebre mundialista. Ese es justamente el tema, he ahí el detalle pues, determinar cuál es la variable dependiente y cuál la independiente en esta relación.

 

Comencemos por determinar si efectivamente existe una relación entre el fútbol y la política. La respuesta parece más que obvia. Ya en alguna ocasión hablábamos acerca de la enajenación que produce el fútbol en nuestra sociedad, tanto, que los gobiernos se aprovechan de dicha “devoción” para utilizar al fútbol como un instrumento de distracción y manipulación social.

 

Plantémoslo de la siguiente manera: el fútbol es como una droga (adictivo), por lo tanto, los gobiernos suelen fomentar el consumo de esa droga para que los ciudadanos pierdan de vista cuestiones trascendentales que repercuten en su vida diaria (alza de precios, malos manejos del gobierno, etc.).

 

Luego entonces, sí existe una relación directa entre el fútbol y la política. Ejemplos hay muchos y muy variados. Quizá uno de los más claros es el de Argentina en la década de los 70. La dictadura militar en aquel país era tan fuerte, la crisis económica tan aguda, y la inconformidad social cada vez más en aumento, que el gobierno se vio en la necesidad de organizar la Copa Mundial de Fútbol con dos propósitos: Primero, mandar un mensaje al mundo entero que las cosas en Argentina marchaban adecuadamente; y segundo, dar a los ciudadanos un elemento distractor ante un clima socio-político tan tenso, es decir, utilizar al fútbol como paliativo a las demandas sociales.

 

Ahora bien, ¿qué relación existe entre los procesos electorales y el fútbol? Si partimos del hecho que el fútbol es un elemento enajenante “por naturaleza”, es fácil deducir que las campañas políticas se ven mermadas cuando coexisten ante un evento futbolístico importante (en este caso el Mundial). La gente se adentra tanto en el futbol, que desatiende propuestas, ideas y candidatos (de por sí poco atractivos aún en tiempos “no futbolísticos”).

 

Si nos preguntamos ahora con mayor profundidad ¿qué relación existe entre las elecciones y el Mundial de fútbol? La respuesta se complica. Veamos.

 

Existe el mito que el Mundial de fútbol beneficia a “x” partido político, y que por tanto, Javier López Zavala o Rafael Moreno Valle se verán afectados por la ola mundialista. A mi juicio, no hay elementos sólidos que sustenten este dicho.


Repito, lo peor (que arroja el Mundial) para los candidatos lo estamos presenciando en estos momentos, pero nada tiene que ver con el día de la elección.

 

¿Por qué digo que es un mito? De entrada hay que considerar que ésta será la primera vez que haya elección para gobernador en época mundialista (recordemos que antes las elecciones locales eran en noviembre), luego entonces, no hay antecedentes directos que marquen una tendencia. Tenemos que recurrir a casos de elecciones federales que hayan coincidido con un Mundial de fútbol. El antecedente inmediato es el de Alemania 2006. ¿Influyó el Mundial para que ganara Calderón? Lo dudo. Quien afirme que sí, ¿en qué se basa? ¿En que Italia tiene los mismos colores que el PAN? ¡Por favor!

 

El otro caso que coincidieron procesos electorales y mundial, fue el fatídico año de 1994. Vuelvo a la pregunta: ¿Incidió el Mundial en el resultado de la elección? ¿En qué? ¿Tuvo algo que ver la eliminación de México con el triunfo del PRI? ¿O fue más bien el ambiente de asesinatos que prevalecía en el país, que hicieron que los electores se inclinaran por algo “seguro” como el PRI?

 

En ambos casos (al igual que sucederá este año) no hubo partido de fútbol el día de los comicios, por lo tanto, no podemos medir el impacto d-i-r-e-c-t-o que provoca el Mundial en la jornada electoral. Los resultados estuvieron apegados a otro tipo de variables (crisis política, asesinatos, candidatos mesiánicos, etc.) que a la variable fútbol-mundial.

 

Conclusión: El mundial le pegó a la campaña (generando desinterés), pero en nada afectará el día de la elección. El porcentaje de votación será similar al histórico. La duda es: ¿hacia qué lado se inclinarán los indecisos?, esos que justo ahora están viendo Primero el Mundial en vez del resumen de campaña.

 



 
 

 

 
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