Poder y Política


Manuel Cuadras

20/05/2010

 

 

Castro, Chelís, Henaine y el padrino…


El día de ayer trascendió en algunos medios de comunicación (nacionales y locales) la noticia de que el Sistema de Administración Tributaria (SAT) realizó un operativo de investigación en las instalaciones del estadio Cuauhtémoc, sede del equipo Puebla FC.

 

¿La razón? La relación que existe entre el Puebla de La Franja y la empresa IDN Consultores, cuyo dueño y director es el tristemente célebre Sergio Castro.

 

La investigación de ayer en el Cuauhtémoc se basa en el indicio de que la relación entre equipo y la Consultora va más allá de un simple asunto de patrocinio. Las autoridades alertaron desde el año pasado que el Puebla FC incurrió en evasión fiscal, “misteriosamente” a raíz de que contrató los servicios de la empresa de Castro (IDN). Pero, ¿cómo es que llegó Sergio Castro al Puebla?

 

“Curiosamente” Castro se vuelve “patrocinador” del Puebla en 2008, es decir, poco después de la llegada de Ricardo Henaine como nuevo socio del equipo. Ahora, ¿por qué llega Henaine al Puebla? Esa es otra historia (que todos sabemos), sólo basta con decir que llegó muy bien apadrinado

 

Luego entonces, no se necesita ser adivino para deducir que, si Castro llega al Puebla por Henaine, y éste a su vez, por ayuda, recomendación, sugerencia o instrucción de su padrino, Castro y el famoso padrino guardan cierta relación también. ¿Quién es ese padrino? Veamos.

 

Durante una entrevista concedida por el Chelís a la empresa ESPN (julio, 2009), el técnico del Puebla habló, entre otras cosas, acerca de los problemas financieros que sufría el club para pagar la nómina de los jugadores. En aquella ocasión, José Luis Sánchez Solá se declaró como “empleado del gobernador” (sic) debido a todos los apoyos que había recibido el Puebla del “señor gobernador”.

 

—Chelís, ¿el gobernador puso el dinero? —preguntó José Ramón Fernández—.
—No, no, para nada, cómo crees, no puede hacerlo, además, yo no iba a estar yendo de dependencia en dependencia a que me dieran dinero.
—¿Entonces?
—Él únicamente llevó a una persona para que pusiera el dinero.

—¿Un patrocinador?
—Sí, exacto, un patrocinador, que lo llevamos acá (señalando con su mano derecha la parte izquierda de su camisa, a la altura del corazón. Lugar que coincide con el espacio de IDN en la playera camotera). Él fue el que puso la lana y nos apoyó muchísimo, ahí estaba siempre “el chaparrito”, el patrocinador, pues, (aclara el Chelís para evitar confusiones) pendiente de todo.

 

Hasta aquí la cita de la entrevista.

 

Poco después, en el marco de la guerra entre Bernat y Henaine por hacerse del control del equipo, el mismo José Ramón Fernández publicó un artículo denominado “De poblano a poblano”, en el cual decía lo siguiente:

 

¿Por qué hay tanto interés de que Bernat venda el 51 por ciento de sus acciones a Henaine?, ¿no está metido de lleno y a fondo el gobierno? Conozco al gobernador, ha hecho una carrera política importante, con los problemas que todos conocemos, como la pederastia y aquellas llamadas que lo pusieron en jaque y tenía que haberse ido entonces.

 

Sin embargo, siguió y ha hecho cosas buenas y malas, y una de las malas es meterse con un grupo privado…

 

El final de la carta es demoledora: De verdad, señor gobernador, de poblano a poblano, no meta las manos en el lodazal, le quedan pocos meses en el cargo, le aseguro que el caso Lidia Cacho mucha gente se lo tiene guardado y a los periodistas que luchamos por la libertad de expresión nos dolió muchísimo…

 

¡Zas! La duda me mata (al igual que a José Ramón): ¿Por qué tanto interés de Marín en el Puebla? ¿Será Marín el padrino mágico que resuelve los problemas financieros del Puebla llevando patrocinadores (defraudadores)? De ser así, el Gobierno del estado podría estar contemplado en las futuras investigaciones del SAT, y eso, vaya que es preocupante. Veremos…

 



 
 

 

 
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