Política y Poder


Manuel Cuadras

 

ELECCIONES 2009


A poco más de un año de los comicios federales, los equipos comienzan a prepararse y ordenar sus respectivas piezas para lo que será una batalla de pronósticos reservados.


Será la elección intermedia de Felipe Calderón, y la penúltima de Mario Marín (pero la última en que ordene, ponga y quite a su antojo). Será entonces, una guerra de intereses. Veamos.

 

Para ambos mandatarios dicha elección resulta más que fundamental, para Felipe Calderón porque representa el parte aguas de su administración, toda vez que a lo largo de estos dos primeros años de gobierno (al igual que Fox) se ha visto atado de manos ante los intereses de la oposición representada en el Congreso de la Unión, o para decirlo como lo escuchamos en la tele: “las reformas estructurales no han avanzado porque no ha habido voluntad por parte del Congreso”.

 

De esa forma, Felipe Calderón ha ido “resolviendo” problemas del día a día tales como: ampliación de redes carreteras, combate a la delincuencia (y/o narcotráfico), control de alza de precios, etc. sin poder RESOLVER los problemas DE FONDO de nuestro país, y dejar los cimientos para el desarrollo futuro en temas como: Educación (Reforma Educativa), más y mejores prestaciones a los trabajadores (Reforma Laboral) y aprovechamiento racional de los recursos naturales (Reforma Energética).

 

Cierto, en algunos casos (como el de la “Reforma Energética Calderonista”, o la propuesta de “Reforma Laboral foxista”) las iniciativas no han pasado por ser un evidente fraude a la Nación, con jugosas ganancias para particulares, pero en muchos otros casos, las reformas no han pasado por estrategia de los partidos de oposición de bloquear -lo que pudieran ser- aciertos del gobierno federal, es decir,  ¿porqué cree que los diputados no han querido aprobar la iniciativa de ley para reformar el sistema educativo nacional? ¿Sólo por no desatar la ira de la Maestra Elba Esther Gordillo? ¿Para que no se vaya a molestar que se regulen las marchas y paros de maestros? Por su puesto que no. La realidad es que al aprobar dicha reforma educativa, en los términos que ha propuesto el gobierno federal: mayores recursos, sanciones a maestros faltantes, evaluación constante de profesores, etc. Es evidente que se corregirían muchos vicios de la educación en nuestro país, lo cual sería percibido con un gran acierto de Calderón, “se colgaría la medalla” pues, cosa que es inaceptable para los partidos de oposición.

 

Así las cosas, Calderón puede pasarse la segunda mitad de su sexenio siendo rehén de la oposición en las dos Cámaras (tal y como le pasó a Fox) pasando a la historia como un Presidente gris y mentiroso (como Fox), o bien puede echar toda la carne al asador, apostar todas sus canicas y operar políticamente en todo el país para obtener la mayoría en el Congreso el próximo año.

 

¿Curioso no? Muchos años los panistas lucharon por lograr un equilibrio de poderes y el respeto a la oposición, y hoy que son gobierno qué no darían por tener el control de las dos cámaras como en los buenos tiempos del régimen priísta.

 

Por eso es fundamental la elección del próximo año para el Presidente Calderón. Y créanme que no va a dudar ni tantito por llevarse todo el botín en 2009. Ya no tiene nada más que cumplir, los acuerdos importantes (que hicieron que llegara la Presidencia) han quedado saldados:


1.- Entregar el petróleo a empresas estadounidenses (bueno lo intentó al menos, por cierto, sobre este tema le sugiero que visite esta página para corroborar su compromiso con los empresarios norteamericanoshttp://www.telemundo52.com/video/9804422/detail.html).


2.- Respetar posiciones para el PRI: recuerde que el tricolor fue “el fiel de la balanza” para legitimar el gobierno de Calderón, por ello, Calderón cedió ciertas plazas (Veracruz, Puebla, Tabasco) como parte del acuerdo.


3.- “Perdonarle la vida” a los “gobers preciosos” (Puebla y Oaxaca). Nuestro estado fue fundamental para el triunfo calderonista, comoparte de la negociación para salvar a Marín del caso Lidia Cacho, los priístas de Puebla (es decir la burbuja marinista) ofrecieron no operar a favor de Madrazo para que el PAN se llevara el triunfo en la elecciones, dejando atrás el famoso mito de que Puebla era bastión del priísmo.

 

Así pues, con sus deudas limpias (que no sus manos como prometió), Calderón se prepara para encarar el 2009. sin deberle nada a nadie.

 

Por el lado de Marín, la elección no es menos importante. Como ya hemos dicho en muchas ocasiones, Marín sabe que su futuro político al término de su administración es poco más que desolador, por lo tanto, necesita cubrirse las espaldas para evitar una cacería de brujas por distintos flancos. Una buena forma de hacerlo es colocando piezas en diversos lugares que puedan cabildear, negociar y defender los intereses marinistas cuando el poder y los recursos se acaben, y bajo esa lógica, el Congreso de la Unión es de vital importancia para dicha causa. ¿Se imagina en 2011, cuando Marín deje la gubernatura y sea repudiado en todos lados, que en el Congreso de la Unión un diputado federal panista proponga reabrir el caso Marín-Cacho? ¿qué hará Marín entonces? Para ese momento sus anteriores “amigos” (léase Manlio Fabio Beltrones) simplemente ni la llamada le querrá tomar, y desde luego que ya no habrá recursos (del gobierno obviamente) para pagar los servicios de abogados como Adolfo Aguilar Zinser para que puedan hacerse cargo de su defensa (porque eso de que no le cobraron ni un peso no se lo creyó ni Marín), luego entonces, el hecho de contar con 15 diputados afines al marinismo que puedan cabildear una defensa desde adentro, es simplemente oro puro. Ya no hablemos de colocar gente para que su grupo político perdure y se desarrolle (como cualquier gobernador en condiciones normales haría), sino para “garantizar” la tranquilidad de Marín. Por lo tanto, además de derrochar dinero para las campañas de los 15 candidatos a diputados, Marín deberá buscar perfiles ganadores que sean capaces de dar la batalla frente a los candidatos panistas, y no solo eso, sino que además sean capaces de subir a tribuna a defender un punto que tenga que ver con el juicio político de Marín. Menudo problemita no? No sólo se trata de ganar las 15 (o las que más se puedan pues) sino de ganar con gente capaz (de ahí la lógica de perfilar a Carlos Meza a una diputación federal).

 

Como podemos ver, el siguiente año será una verdadera guerra de intereses de pronósticos reservados. No hay vuelta de hoja, no hay cabida para más acuerdos, a ninguno de los dos les conviene, a Calderón se le puede ir la oportunidad de gobernar con tranquilidad, y a Marín se le puede ir la oportunidad de retirarse con tranquilidad. ¿qué pesará más?

 

Ahora bien, si nos remitimos a los números, las elecciones federales suelen favorecer al PAN, por lo menos las últimas 3. ¿sabe cuál fue la última elección que arrojó buenos números para el PRI en el Estado de Puebla? Justamente la de 1997 y el famoso “carro completo” que Marín se ha encargado de adjudicarse como el gran operador ¿será? (si llegó dos meses antes a dirigir al PRI, pero bueno).

 

Por lo que respecta a la elección federal de 2000 y 2006 es entendible la barrida que le propinaron al PRI porque se trataron de comicios envueltos en coyunturas nacionales muy fuertes: la ola fox (2000) y la fiebre de López Obrador (2006); por lo que respecta a la federal de 2003, la estrepitosa derrota en el estado se debió sin duda a la pésima operación política por parte del gobernador Melquíades Morales (que dicho sea de paso no ganó ni una de las elecciones que le tocó operar), a los dirigentes sin oficio y sin ideas (César Sotomayor y Moisés Carrasco Malpica) y los todavía más pésimos candidatos que lanzaron para esa elección.


Sin embargo, para este 2009, ninguno de las tres excusas valdrían para entender una derrota priísta. Por un lado supuestamente Marín es el experto en elecciones, el gran operador (a diferencia de Melquiades), según él no ha perdido ninguna de las elecciones que le ha tocado operar, y no creo que ésta quiera que sea la excepción; Se han colocado a dirigentes con oficio y con ideas para conducir el proceso del próximo año (Armenta y Meza); y la cereza en el pastel sería concretar candidaturas de unidad que permitan recaudar el mayor número de votos posible.


Pretextos no hay vaya.

 

¿Ya ve porqué le digo que será una batalla de pronósticos reservados? ¿Usted a quién le apuesta?

 



 
 

 

 
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