En la sala de espera


José Luis Sánchez Solá, “El Chelis”


08/05/2012


Las sonrisas de la Señora Semifinal


Por lo visto nadie se puede quejar de no ser visto y en muchos casos, de no ser adulado. Todos los invitados a esta fiesta llamada liguilla, tuvieron la oportunidad de bailar y conquistar a la Señora Semifinal (qué feo nombre para ser una dama). A los eliminados, lo bailado nadie se los quita. Por momentos, en las pistas recortadas y verdes, dejaron ver sus mejores pasos. La Señora se movió con ellos, alegre y provocativa; al final, es una buena anfitriona y si de agradar se trata, nadie como ella. La Señora Final, por mucho, está mejor, pero esa será otra historia, otro baile, otra fiesta, mientras, seguimos contando lo que pasó el fin de semana pasado.


Xolos en el segundo partido, ganando 1-0 y el rival con un hombre menos, no aprovechó ese momento e irse con todo por el gol, hundir al rival ante el desconcierto que tenían. Lo dejaron pasar, se replantearon su accionar, perdieron tiempo y le dieron la oportunidad al Monterrey de acordarse quiénes eran y para que estaban reunidos en torno a un partido. De nada valieron las sonrisas de tan mencionada Señora y quedaron fuera de la fiesta.


Pachuca, que en verdad era el más frito de la fiesta, pero con invitación al fin, inventa en el primer juego, no por poner 3 puntas, el problema fue que los del medio y los de atrás tenían mucha separación, un equipo demasiado largo, que le dio al rival la media cancha y el camino de hacerles 3 goles. En el segundo se fueron arriba con un golazo, de esos que provocan un llamado general de que están vivos, el rival no existía, la Señora Anfitriona pidiendo ser invitada a la mesa del "Equipo de México". No se atrevieron y al final a su casa. Ya lo decía, eran los más feitos y con poca confianza.


Jaguares también con boleto en mano y haciendo un juego temerario. En el primero, cuando iban 4-3, no sabías a favor de quién. El segundo y hasta el minuto 45, la cosa no cambió, se fueron arriba 1-0, pero su desparpajo no los ayudó en nada. Ellos querían seguir bailando rock pesado, cuando correspondía el momento de baladas románticas, ellos se movían como chapulines en comal y la Señora empezaba a sentir pena ajena: se agotaron antes de tiempo, mucho antes del pastel y se fueron a su mesa cansados y hechos una facha. Eliminados.


Morelia, los reyes del boicot, no les gusta ser los mejores y tienen todas las cualidades para serlo, es más, entre la fecha 6 y la 13, nadie como ellos. Después cambiaron alineaciones. Las causas, lesiones y expulsiones pocas, las más, decisiones de su técnico anti-poblano (“todos los de Puebla son unos pendejos”, dicho por él hace un mes a un fotógrafo que intentó sacarle una placa. ¿Se acuerdan?). La de ayer fue la gota que derramó el vaso, no mete a Márquez de inicio y después lo mete, saca a Lugo, cambia de lateral izquierdo al minuto 30 por otro que no es lateral. La sonrisa del éxito por 60 minutos estaba cantada, sólo era un gol lo que necesitaban ante un rival que trataba de recordar todas las lecciones que algún día se supo de memoria. La táctica fija era el camino y tuvo el gol en tres ocasiones. Después de ese minuto, el rival gritó un “no más, aquí estoy y ya me acorde quién soy, aprovecho lo que dejaste de hacer y los espacios que me brindas, te vacuno y me voy con mi querida Señora a tomar el café a mi mesa”.

 

Así lo viví y así se los comento. La realidad de este juego, es que siempre habrá la misma cantidad de ganadores que de perdedores y la oportunidad de ser ganador radica en aprovechar el momento, éste siempre llega y con una buena lámpara, una buena luz sobre tu cabeza, lo podrás distinguir.


El próximo viernes les platico de los logros, quizá no cuantificables, de los Lobos BUAP. Mucho más que un campeonato.

 



 
 

 

 
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