En la sala de espera


José Luis Sánchez Solá, “El Chelis”


11/06/2012


Liga MX y Ascenso MX


Dos competencias y una sola Federación, tan diferentes como el agua y el aceite. En verdad, sí se percibe la desigualdad que hay en el draft entre una y la otra.


Al final tuve que ir. El trato era que sólo se firmaría a los jugadores ya pactados y que yo estaría en un hotel en Cancún, por si se necesitaba algo. Así lo hice y la noche del miércoles me obligaron de la manera más atenta a presentarme al otro día. Tengo perfectamente entendido que “donde manda capitán, no gobierna marinero”, a las 9 horas estaba pidiendo mi credencial de entrada al magno salón. Las mesas aún no tenían escudo de los equipos, así que me aboque a escoger la mesa más retirada y puse a mi alrededor a mis tres o cuatro equipos cuates. Me senté a las 9:30 horas y me retire a las 2:30 de la tarde.


En verdad, mis directivos sí tenían razón en mi asistencia: todo cambia y al que tenías súper asegurado a la mera hora se cae, y como es el único día para hacer contrataciones, pues tienes que tener algún sustituto. Cuando armamos Luis E. Fernández y un servidor, el Puebla que ascendió, nos dieron después del draft, cuatro días más, por algún reglamento de ese momento. Entonces, en una oficina y viendo a los que no tenían equipo, lo elaboramos.


Otra gran diferencia es que ese equipo tenía que contratar sin dinero y ahora, la UAT, sin ser millonarios, dispone de un presupuesto, mismo que para la liga de ascenso es respetable pero para Primera División, alcanza para muy poco. Les pongo un ejemplo de cómo se tiene que improvisar en el draft: teníamos pactado a un menor, para hacer los 700 minutos que se piden por reglamento y que ante los objetivos de este equipo, tiene que ser de primer nivel, vamos, titular. El caso es que por 300 mil dólares nos lo prestaría un equipo de Primera; operación que no se pudo hacer porque en el momento a ese equipo ya no le convenía el préstamo. Con esto, les quiero decir que el dinero pasa a segundo término y como la otra moneda de cambio es cambiar jugadores por otros jugadores y, éstos un equipo de ascenso no los tiene para cambiarlos por jugadores de Primera División. Cualquier equipo de Primera tiene esa moneda, quizá cambie a uno por tres o por cuatro, pero es muy válido. El otro ejemplo, es el de Diego Martínez. Lo tuve haciendo pruebas físicas y médicas el martes y miércoles. No las pasó y me avisaron el miércoles por la noche. No daba tiempo para ponerlo en forma para la fecha uno. Viendo esto, el jueves a buscar un substituto. Así, que de lo planeado a la realidad, sí existe una diferencia. El inconveniente es que sólo tienes 10 horas para resolverlo. Lo que hicimos fue tratar de contratar a la mejor de la División de Ascenso, más jugadores que ya tuve en otro lado y conocen mi idea, más jugadores de la Primera con ganas de estar en este equipo, más una base de 12 jugadores que tuvieron un excelente año con la UAT.


Son 15 equipos y Pumas Morelos no hizo movimientos. Así que 14 equipos efectuamos 166 contrataciones. En la liga participan entre 380 a 390 jugadores. Estos números nos dicen que el 45 por ciento son jugadores nuevos en los equipos que hoy están. La Liga dice que esto es muy bueno, pues se bajó este número en comparación del año pasado. Yo digo que es fatal, no se tiene identidad y en un mes se tiene que conjuntar un nuevo equipo. Futbol asociación, en tan poco tiempo, es imposible elaborar, así que nos tenemos que ir a apostar por la calidad individual de los componentes y por una gran disposición. La media te dice que en cada equipo llegaron 11.8 jugadores nuevos, con un gasto promedio de 225 mil por jugador.


Ahora, del draft de Primera, la historia se repite año con año. Los chicos tienen dos o tres joyas y éstos los intercambian por siete u ocho de nivel más bajo, pero de la misma división. El próximo año, estos nuevos se van a sus equipos de origen y servirán de moneda para el nuevo draft. Los equipos chicos tendrán que sacar o afianzar a sus nuevas joyas para seguir viviendo. Esta situación pasa en muchos equipos del mundo y no hay que asustarse. El problema es cuando las directivas no lo reconocen y le mienten a su afición jurando que irán por el campeonato, cuando su único fin es subsistir para generar nuevos valores para vender o intercambiar. En esta división se dieron 104 cambios en 17 equipos, ya que Cruz Azul no hizo ninguno.


Sigo pensando y lo sigo confirmando, que este sistema de transferencia ya perdió todo el espíritu para lo que fue creado. El Sr. Decio de María me dijo que era como cualquier bolsa de trabajo. Yo difiero de esa comparación, pues cualquier empresa que ofrezca trabajo, tú como trabajador estás en la libertad de ir a pedir un puesto, o no. Aquí si no tomas lo que se te ofrece, te quedas sin trabajo. La decisión final, no depende de ti, trabajador, depende de la voluntad de dos empresarios que definen tu futuro. En cualquier parte del mundo, el libro de registros se estipula cuándo se abre y cuándo se cierra, en ese periodo los equipos pueden tratar de hacerse de los servicios de cualquier jugador, todo esto es un periodo no menor a 80 días, haciendo contratos por más de un año, sin existir el pacto de caballeros, dándole validez al contrato firmado, como la Ley Federal del Trabajo lo dicta.

 

Vamos a imaginarnos que un doctor del Seguro Social no puede ser contratado por un hospital particular, o que un arquitecto que trabaja en Puebla no pueda laborar en Morelos, o que un mesero que trabaje en la zona de Ángelopolis no pueda trabajar en un lugar del Centro. Así, como estos ejemplos dantescos e incongruentes, esta bordado nuestro futbol, a veces con hilos de oro y las más con poliéster de lo más resistente: para abaratar el producto.

 



 
 

 

 
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