SIN RODEOS


Marcela Jiménez Avendaño

24/09/2009


RENOVADORES O TRADICIONALES ¿A QUIÉN PREFIERE?


Están todos los que son y son todos los que están. Esto es en términos de los aspirantes a la Gubernatura de Puebla de los principales partidos políticos. En este momento, 6 de cada diez poblanos dice que los candidatos más fuertes son Javier López Zavala y Rafael Moreno Valle. También 8 de cada 10 opinan que, además de los anteriores, hay que sumar a Blanca Alcalá y Ana Teresa Aranda. Finalmente 9 de cada 10 suman a Enrique Doger. Por lo tanto, insisto, ya están todos los que son.


En cuanto a la capital del estado, el proceso es más lento y quizá será hasta fin de año que tendremos certeza absoluta de quienes acompañarán a Mario Montero en la lista final.


Ante un panorama sucesorio cada vez más claro surge la pregunta: ¿y después del destape, qué?, en otras palabras, ¿cuál es el comportamiento y la propuesta más cercana a los intereses de los poblanos?.


Para llegar a una respuesta más menos satisfactoria a la mayoría, habremos de esperar todavía.  Por ahora, los aspirantes, están dedicados a hacer política, más política y mucha política que, lamentablemente, no fija la agenda de lo que será el próximo gobierno.


Los que son aspirantes ya están, por eso es absurdo tratar de bajar perfil, cuando el momento manda mostrar cualidades positivas. Sin embargo, y en oposición a este deseo de los ciudadanos, algunos de los suspirantes dicen que esperarán a los términos legales del proceso para tomar decisiones, lo cual no es otra cosa que una excusa y negativa a comprometerse.


En el anterior sistema después del destape venía el crecimiento del candidato. Ahora algunos políticos no saben, a ciencia cierta, qué hacer para enriquecer su imagen ante los ojos de los ciudadanos.


Es penoso, pero en un momento en que debiéramos estar conociendo de sus ideas y proyectos para diseñar el futuro de Puebla, estamos entrampados en un pleito básicamente de encuestas. Ojo, no estoy hablando de promover actos anticipados de campaña, estoy hablando de la capacidad que debe de tener permanentemente un político para fijar una postura en forma cotidiana sobre los hechos de interés público y que, además, lo puedan posicionar como el líder que un estado, como el nuestro, necesita. De hecho, es mucho más fácil hacer un evento con tintes de promoción personal que emitir un posicionamiento social que abandere causas ciudadanas.


En fin, la única certidumbre que hoy tenemos es que de entre los nombres ya mencionados saldrá el próximo gobernador.  Lo ideal es que quien dirija el futuro de nuestro estado actúe más como líder social carismático y menos como político tradicional. Puebla requiere renovadores en la conducción de gobierno y no tradicionalistas sólo hábiles en la elusión de respuestas, compromisos y responsabilidades.


Nos leemos la próxima semana….

 



 
 

 

 
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