Thursday, 23 de March de 2017

Martes, 06 Diciembre 2016 02:00

Los tiempos políticos, en desuso




Written by  Gabriel Sánchez Andraca

 Aquéllos tiempos en los que “el que se movía no salía en la foto”, según sentencia de don Fidel Velázquez, dirigente vitalicio de la CTM, han pasado a la historia. Así lo ha reconocido Juan Carlos Lastiri Quirós, y así parecen pensar los dirigentes de todos los partidos políticos, incluyendo a los priistas.


 Lastiri Quirós dijo incluso en conferencia de prensa, que a él le preocupaba la pasividad del PRI, pues mientras los aspirantes a la candidatura a la presidencia de la república del PAN y de otros partidos, ya andan en precampaña, recorriendo incluso el país y promoviendo su imagen por todos los medios, los priistas están pasivos y sumisos, sin hacer nada. Por eso en el encuentro que los aspirantes a la candidatura del PRI a la gubernatura del estado, tuvieron con el dirigente nacional de su partido, Enrique Ochoa Reza, él, Lastiri, exhortó al partido a trabajar en el fortalecimiento de la estructura y organización priista; en fortalecer la unidad y la disciplina, pues la realidad es que el Revolucionario Institucional, se ha debilitado por que los priistas no hacen nada para evitarlo, pues no quieren violentar los “tiempos políticos” que ya han pasado a la historia.

 

 “Si continuamos por ese camino, nos va a pasar a nivel local y a nivel nacional, lo que ocurrió en Puebla el 5 de junio de este año, vamos a volver a perder”.

 

 Hemos platicado con algunos miembros del PRI y están de acuerdo con eso. La diputada Graciela Palomares estuvo de acuerdo en que el PRI no ha sabido ser partido de oposición y que lo más importante ahora, es trabajar en recobrar la unidad del partido, su disciplina y fortalecer su organización, pues si no lo empezamos a hacer ahora, podemos tener problemas graves en el 18, señaló.

 

 Los partidos políticos con posibilidades de triunfo en las elecciones del 2018, son el PRI, el PAN, Morena y el PRD. Los demás, como el Verde, Panal, el PT, y los que siguen, sólo tienen posibilidades si se alían con alguno de los cuatro grandes.

 

 Para muchos ciudadanos, el millonario gasto que origina la existencia de partidos pequeños al erario público no se justifica.

 

 Su debilidad orgánica y la falta de trabajo de sus dirigencias que evitan su crecimiento, los hacen inservibles para nuestro incipiente desarrollo democrático.

 

 Los partidos más antiguos: el PRI, el PAN y el PRD, ya no representan gran cosa en la vida política del país. El PRI que representaba a la corriente liberal y revolucionaria de México y el PAN que era el representante de la corriente conservadora, ahora se parecen mucho. Sus ideologías han desaparecido. Ambos están ya metidos en la ideología neoliberal, causante de la debacle económica de muchas naciones, entre ellas la nuestra, al propiciar la concentración de la riqueza en pocas manos y al incrementar la pobreza.

 

 El neoliberalismo ha sido el causante del aumento de la corrupción, del empobrecimiento de las clases medias, de la pérdida de derechos de la clase trabajadora y el abandono del campo y consecuentemente, del deterioro de la educación y de los servicios de salud y del aumento de la criminalidad.

 

 En nuestro país, el descontento se expresa diariamente en manifestaciones callejeras, en enfrentamientos entre grupos delincuenciales entre sí y con las llamadas fuerzas del orden, en el aumento de la economía informal, en la emigración hacia los Estados Unidos, que ahora es menor que antes, por el temor a las amenazas de Donald Trump, y no por que se hayan resuelto los problemas de los millones de pobres.

 

 Hasta ahora, ni el PRI ni el PAN, pero tampoco el PRD o Morena, han hecho propuestas serias y concretas para enderezar el rumbo de México. Morena, partido que por primera vez participará en unas elecciones federales considera que combatir a la corrupción, es la única forma de corregir la grave problemática nacional. Ninguno ha hecho propuestas para reformar nuestro sistema económico, como si el neoliberalismo fuera el único camino, la única vía para llegar al cielo.

 

 El PRD no tiene buenas cartas que presentar para convencer de que su llegada al poder, podría cambiar las cosas. Los estados que ha gobernado, no son ejemplo de nada, ni de honestidad, ni de eficiencia. Sus alianzas con el PAN, partido considerado siempre de derecha, hablan de que el partido que ha venido representando a la izquierda, ha perdido el rumbo.

 

 Y pese a todo esto, los partidos y los políticos que los integran, parecen tener como única preocupación ser candidatos, llegar al poder y gozar de todas sus mieles.

 

 Parecen, que como dijo Juan Carlos Lastiri y también la diputada poblana Graciela Palomares, están completamente alejados del pueblo, de sus necesidades, de sus sueños, de sus problemas. Simplemente caminan por caminos diferentes que nunca llegarían a encontrarse.

 

 Ayer por ejemplo, todos los legisladores federales priistas, realizaron un acto en el Centro Cultural Universitario, para informar de lo que han hecho, de lo que han logrado. ¿A quién o a quiénes les importó? La asistencia buena o mala, no significa nada, pues lo más seguro es que hayan sido acarreados. Lo verdaderamente importante de actos como éstos, es el impacto que hayan originado en la opinión pública, y comentarios buenos o malos sobre nuestros flamantes legisladores, del PRI, del PAN, del PRD o del partido que sea, simplemente no se escuchan, es decir, no le interesan a nadie.

 

 Nuestro país sufre una grave crisis social y económica, pero poco se dice que la causante de estas crisis, es la crisis política, la debacle de los partidos, la mala calidad de la mayor parte de los políticos, que no han podido en varias décadas, reencontrar el rumbo para el país, desde que fue abandonado el modelo nacionalista y revolucionario y la economía mixta.

 

 El fallecimiento ayer, de Selene Ríos Andraca, periodista aguerrida, que durante un buen tiempo fue compañera nuestra en CAMBIO, nos impactó mucho, lo mismo que a numerosos amigos que a través de las redes expresaban su pesar.

 

 Guerrerense como este columnista y hasta pariente, la conocimos en Puebla después que terminó su carrera de comunicadora en la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla. Tenía un entusiasmo contagioso y se propuso y lo logró hacer un periodismo de combate que en poco tiempo le ganó la admiración de muchos, que siguieron su carrera a través de su periódico digital Central y de su participación en el programa televisivo, Los Troles.

 

 Su inesperado fallecimiento en la flor de la edad, ha sido sentido hasta por personas que no la conocieron personalmente.

 

 Desde aquí enviamos nuestro muy sentido pésame, al director editorial de CAMBIO, Arturo Rueda y a todos sus familiares y amigos.

 

 

 

 

 

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