Reforma electoral, atentado “brutal” contra la libertad de expresión: Fox


Alejandro Gutiérrez / Apro

 

El expresidente Vicente Fox manifestó su inconformidad con la reforma electoral aprobada el año pasado en el Congreso de la Unión porque, en su opinión, promueve “un intervencionismo brutal contra la libertad de expresión de ciudadanos, empresarios y de la Iglesia”.


Durante su participación en la inauguración de los cursos de Líderes Iberoamericanos 2008 organizada por la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES), que encabeza José María Aznar, el expresidente Fox afirmó que los mexicanos ya están arrepentidos de la reforma electoral; y advirtió que se arrepentirán mucho más.


Además, insistió en que, en la elección de 2006, las instituciones electorales, jurisdiccionales y políticas de México demostraron “su fortaleza”, pese a que “el perdedor” no reconoció el triunfo de Felipe Calderón.


Sostuvo que en 2006 estas “instituciones de la democracia mexicana aguantaron el vendaval y sacaron adelante una elección extraordinariamente complicada”, y añadió que por ello “salieron adelante de manera airosa”.


Fox también se manifestó en contra de reformar a las instituciones electorales. Según él, éstas probaron su fortaleza en los comicios de 2006 y opinó que las modificaciones en materia electoral que aprobó el Congreso representan una intromisión del Poder Judicial.


“La reforma… es un intervencionismo brutal contra la libertad de expresión, en contra de la libertad de ciudadanos, de los empresarios, y de las iglesias, y (los senadores u diputados) pusieron diques y barreras limitando esas libertades; yo creo que se fue muy lejos y me parece que va a enredar más las cosas de cómo quedó esa directiva”, sentenció.


En ningún momento, Fox reconoció que hay actuado de manera parcial en el proceso electoral del 2006, pese a que el propio Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación declaró que el intervencionismo del “presidente (Fox) puso en peligro a la elección misma”.


En entrevista posterior con corresponsales mexicanos, Fox rechazó que la herencia de su gobierno haya sido parte del problema que actualmente se vive en México con la violencia del narcotráfico, pese a que en su mandato inició la descomposición entre las bandas del crimen organizado y se registraron más de 9 mil ejecuciones.


“No creo que se pueda poner de esa manera las cosas”, porque cada gobierno “debe enfrentarlo con sus capacidades”, y aseguró que en su mandato se creó la Agencia Federal de Investigaciones y otras instituciones para detener al narcotráfico e iniciar con las primeras extradiciones.


En la conferencia señaló que en México hubo un “cambio de paradigma” porque el país pasó de ser sitio de tránsito de droga de los países andinos al mercado de consumo que es Estados Unidos—“nos tocó esa mala suerte de estar en medio”—, a convertirse en un país productor.


Y lo más grave fue que el éxito parcial de detener el flujo de droga hacia Estados Unidos, llevó a los traficantes de droga a “desarrollar mercados de consumo en México”.


En otra parte de su intervención, hizo alusión a dos enfoques con los que George Bush asumió el tema de la guerra contra el terrorismo y cómo lo asumió el presidente colombiano, Álvaro Uribe— uno de cuyos sobrinos es estudiante de este curso—.


Del primero dijo que su “arenga a todo el mundo” le duró 18 meses y su crédito político actualmente “está muy raspadito”, mientras que Uribe tiene “un 80% de reconocimiento, la lección que yo saco es que si se entra a una guerra hay que entrar a ganarla, si no eres doblemente perdedor. Como gobernante claro que va a ser áspero sacar adelante (una guerra así), por eso para mí es tan importante lo que está haciendo el presidente (Felipe) Calderón que tomó la decisión de emprender esta lucha contra el narcotráfico”.


Consideró que Calderón es “un presidente con carácter, energía, valentía y determinación”.


Fox se refirió al paquete de reformas que Calderón envió al Congreso mexicano sobre el narcomenudeo, en el sentido de definir los montos de las dosis de los consumidores de droga, misma que él había enviado en el último tercio de su mandato, aunque no ofreció una conclusión.


Consideró que esta legislación pretende hacer una separación entre los que son consumidores de drogas de los narcotraficantes o distribuidores de drogas, aunque advirtió que si no se penaliza a los consumidores de cualquier manera se suministraría las drogas con los narcotraficantes.


Luego hizo un apunte, para enfatizar que una forma alternativa sería que dejara de ser ilegal y se distribuyera en forma alternativa por medio de las farmacias, pero aclaró que “de todos modos diríamos que no porque se entraría en una situación peor, pero yo diría que se resolvería eliminar la violencia y la criminalidad”.


Acompañado de su esposa Marta Sahagún, Fox criticó a quienes se oponen a que los gobiernos de Estados Unidos o europeos intervengan para salvar el sistema financiero. Dijo que “para mí son pamplinas porque cuando está en riesgo el patrimonio de las familias, es una obligación primaria de los gobiernos para detener eso, y no intervenir para acabarla de regar, no intervenir para premiar a quienes hicieron mal y rompieron las reglas”.


Recordó que el rescate financiero mexicano (Fobaproa) fue “exitoso”, aunque nunca mencionó que las deudas de su familia, con seis bancos, superaban los 12 millones de dólares, de los cuales más de 5 millones estaban en este fideicomiso.


Tampoco refirió que el 5 de junio del 2000, siendo entonces candidato presidencial, su apellido aparecía en las listas de más de 700 empresas y personas que estaban en el acta de Fobaproa al IPAB, según consignaron los medios.


Aquí, Fox sólo explicó que el Fobaproa logró “aislar el problema”, porque “no se tomó dinero del presupuesto”. Recordó que México recibió el apoyo del presidente estadunidense, William Clinton, que ascendía a 50 mil millones de dólares de diversas instituciones “globales”, y que México reintegró en dos años.


“Es lo que hizo México, y es una muestra clara de que sí se puede resolver el problema. Es falso que se piense que es dinero del presupuesto, y que debe ser una intervención rápida que deje perfectamente establecido que se va a enfrentar la crisis”.


Durante la entrevista con los corresponsales, Fox consideró que en el momento actual, en México no se prevé una intervención gubernamental como sucedió con el Fobaproa. “Por el momento no se vislumbra nada como eso, porque las instituciones financieras mexicanas son sólidas”.

 

 

 

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