Saturday, 24 de October de 2020

Jueves, 20 Octubre 2016 02:22

Revienta Macoto por desastre ambiental en Ocotlán; asegura que no le incumbe

La alcaldesa de Coronango minimiza las afectaciones al señalar que no existen quejas por escrito de los vecinos. “El municipio no tiene ninguna injerencia al respecto. No tengo conocimiento del tema”, respondió ante la insistencia de los medios de comunicación sobre las lagunas de crudo que permanecen en la zona

  • Luisa Tirzo / Coronango


La presidenta municipal de Coronango, Hermelinda Macoto Chapuli, se deslindó del desastre ecológico que provocó una fuga de crudo en predios de San Francisco Ocotlán la madrugada del pasado 18 de julio, a consecuencia de una toma clandestina en los ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex).


Entrevistada luego de la entrega de un Módulo PREP, el cual alberga a la biblioteca local y algunos talleres, la alcaldesa, visiblemente molesta aseguró que su gobierno no tiene injerencia en ese tema y que le compete a la paraestatal: “es un tema que ustedes lo saben bien, concretamente de Seguridad Física de Pemex, dónde el municipio no tiene ninguna injerencia al respecto”.


Cuestionada por las afectaciones en las tierras de cultivo, insistió en deslindarse de la problemática ambiental, al asegurar que se trata de una zona ejidal que tiene su representante, el comisariado ejidal.


“Como es zona ejidal, hay un comisariado ejidal que representa este tipo de espacios (…) Lo que nosotros hicimos, es hacer las gestiones necesarias para que Pemex cumpla, pero hay diferentes instancias, yo creo que todos debemos hacer la parte que nos correspone”, respondió.


Ante la insistencia de los reporteros sobre la negativa de Macoto Chapuli por reconocer el daño ambiental en su territorio, terminó respondiendo que no tiene conocimiento del tema, y que no hay quejas formales ni por escrito de los supuestos afectados.


En campaña, la alcaldesa priista captó votos con la promesa de cuidar el medio ambiente, rescatar los manantiales y cauces de agua contaminados. Sin embargo, en entrevista con medios locales, se deslindó de la problemática que enfrentan los terrenos de cultivo y cientos de residentes, quienes se vieron afectados con el rocío del crudo.


El martes se cumplieron tres meses de la mega fuga de crudo en la junta auxiliar, San Francisco Ocotlán; durante cuatro días después de la fuga, personal de la paraestatal permaneció en la zona en labores de limpieza, no obstante esto no fue suficiente, pues en los predios divididos por la nueva autopista a Tlaxcala, aún se ven tres lagunas de color negro, persiste el hedor petróleo el cual provoca dolor de cabeza.


Residentes del fraccionamiento Paseos del Roble, ubicado a escasos veinte metros de los ductos, comentaron que, tras la fuga, no hacen su vida como de costumbre, pues siguen manifestando molestias físicas, no han podido consumir ni utilizar el agua de las cisternas porque está contaminada, y la zona recreativa con alberca, está inhabilitada por la contaminación.


Comentaron que inicialmente la paraestatal se dijo dispuesta a reparar el daño a sus vehículos y viviendas, pero se negó a realizar la limpieza de los predios, argumentando que ya la hicieron.


 


Exigieron al Ayuntamiento hacer respetar al municipio, y cuidar del medio ambiente, pues consideran que Macoto se ha mostrado desinteresada por el evidente desastre ambiental que provocó una toma clandestina.