Wednesday, 21 de October de 2020

Miércoles, 14 Diciembre 2016 01:33

Macoto se hace de la vista gorda ante desastres ecológicos en Coronango

El municipio carece de atlas de riesgo, pese que tiene zonas vulnerables como el parque industrial, torres de alta tensión de la CFE y ductos de Pemex. El año pasado Rassini Frenos no obtuvo una sanción por tener un tiradero clandestino de desechos tóxicos y pasó más de un año para que la alcaldesa le exigiera limpiar la zona; mientras hace cinco meses Hermelinda se deslindó del derrame de petróleo en Ocotlán y negó quejas de los vecinos

  • Luisa Tirzo / Coronango


En dos años se han presentado dos desastres ecológicos y el gobierno de Hermelinda Macoto Chapuli ha hecho caso omiso, pues a pesar de tener zonas vulnerables como el Parque Industrial Ocotlán, el área donde se encuentran las torres de alta tensión de la CFE y la zona dónde atraviesan los ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex), no cuenta con un Atlas de Riesgo que le permita estar listo para actuar ante una catástrofe.


Este medio solicitó información en el Ayuntamiento a través de la jefatura de prensa, encabezada por Vinicio García, pero como ya es costumbre, jamás se obtuvo una respuesta. Fueron regidores quienes confirmaron a Cambio Regionales que a tres años de gobierno, se carece de una base de datos en dónde se enumeren las zonas de riesgo y de un plan para actuar ante un desastre.


Con más de 40 mil habitantes, de acuerdo con el último censo del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), Coronango se encuentra dentro de la “franja del huachicol” por el robo de hidrocarburo. Además, esta localidad que colinda con Xoxtla, Cuautlancingo y San Pedro Cholula, se incluye en los 164 municipios poblanos que están en peligro de deslaves (en temporada de lluvias), según el Atlas de Riesgo Nacional.


Ante la opacidad y desinterés del gobierno de la priista Hermelinda Macoto, se desconoce el número de asentamientos y de habitantes que viven en la zona de riesgo, es decir que están cerca de los ductos de Pemex, de las torres de alta tensión de la CFE, o del Parque Industrial Ocotlán.


La edil también desestimó el llamado que hizo desde el Congreso local el diputado Pablo Fernández del Campo, para elaborar un Atlas de Riesgo ante el robo de combustible y los riesgos que eso conlleva.


Rassini Frenos contaminó predios con desechos tóxicos, Macoto no hizo nada


El pasado 23 de marzo del 2015, alrededor de 300 habitantes se agruparon en el zócalo del municipio para exigir a la alcaldesa Hermelinda Macoto la clausura y saneamiento de un tiradero clandestino de desechos tóxicos detectado en el predio denominado Corriotla, en el barrio de Analco, propiedad de Juan Flores Cuetlach.


En esa fecha, la alcaldesa confirmó la existencia del tiradero a cielo abierto y aseguró que ya lo había clausurado, incluso prometió que en 15 días el predio estaría saneado, sin embargo pasó más de un año para que exigiera a la empresa Rassini Frenos que limpiara el lugar y a la fecha se sabe que el incidente quedó impune, pues no hubo sanción para la firma.


Activistas de las organizaciones Campesina Soñadores de Maíz y Ciudadanos por la Defensa de la Tierra y el Agua, revelaron que con apoyo de la BUAP analizaron la arena de color negro que comenzó a ser desechada a finales de enero del 2015, sin permiso del propietario, y fue Daniel Oropeza, uno de los representantes, quien informó que el resultado reveló que el contenido de los residuos era plomo, cadmio y arsénico.


A decir de Juan Flores Cuetlach, visitó el referido predio de su propiedad en donde se percató que 18 camiones tipo Torton, desechaban una especie de arena de color negro, por lo que acudió al Ayuntamiento, y pidió al Ministerio Público, Fabián Romero, que lo acompañara para dar fe del daño en su propiedad.


Después supo que se trataba de la empresa Rassini Frenos, representada por José Luis Guzmán Luna, la que perforó más de 20 metros la propiedad, y rellenó con los residuos aparentemente tóxicos ilegalmente.


Derrame dejó dos lagunas de petróleo, alcaldesa se deslindó del desastre


La madrugada del 18 de julio, cientos de habitantes de los fraccionamientos Paseos del Roble, Quinta Moraleda, Bosques de San Francisco, Quinta Palmira, Guadalupe, San Jacinto, El Pilar y Misiones de San Francisco, entre otros, desalojaron sus viviendas a consecuencia de un fuerte olor a crudo, producto de una mega fuga en el oleoducto Nuevo Teapa-Venta de Carpio, a consecuencia de una toma clandestina a la altura de la avenida Emiliano Zapata y la nueva autopista a Tlaxcala, en la junta auxiliar San Francisco Ocotlán.


El incidente paralizó por 17 horas la nueva autopista a Tlaxcala y dejó dos lagunas de crudo durante meses, provocando intoxicaciones a los habitantes y alergias, quienes no soportan el hedor, las náuseas y el dolor de cabeza. Fue hasta el pasado siete de noviembre que personal de Pemex, ante las constantes quejas de los habitantes, retomó la limpieza de los predios y tras cinco semanas de labores, continúa limpiando.


Tras el derrame, la munícipe se deslindó del incidente y terminó por reventar contra los medios de comunicación que le cuestionaban sobre si exigiría la limpieza de los predios a Pemex. Respondió que era un asunto que correspondía específicamente a Seguridad Física de Pemex, y negó que existieran quejas de los vecinos por el desastre ambiental.