Sábado, 04 de Abril del 2020
Miércoles, 26 Julio 2017 02:21

¿De verdad los priistas quieren hablar de deuda?

¿De verdad los priistas quieren hablar de deuda? Escrito Por :   Arturo Rueda

Resumiendo los complejos datos financieros: si la administración de Enrique Peña Nieto inició en 2012 con una deuda interna y externa por seis billones de pesos, para finales del 2017 los pasivos totales ascenderán a nueve billones 799 mil millones de pesos. Es decir, en cinco años, el mexiquense le ha metido casi ¡4 billones de pesos al saldo histórico de la deuda!


Si como dice el diputado Ignacio Mier Bañuelos, presidente de la Comisión de Hacienda, el Congreso avalará un tope máximo de 560 millones de pesos en lugar de los 800 aprobados por el Cabildo, la deuda del municipio capitalino incrementará de un solo golpe alrededor de 120 por ciento, pues el saldo actual es de apenas 477 millones de pesos.

 

No es el único dato relevante: con los 560 millones, Puebla capital ingresará al selecto top ten de los municipios más endeudados del país con un saldo total arriba de los mil millones.

 

Los priistas creen haber descubierto un gran tema de campaña: con el PAN, Moreno Valle endeudó a Puebla por más de 30 mil millones de pesos, y Banck duplicó la deuda de la capital poblana a más de mil millones de pesos para ubicarlo en el top ten de créditos. Suena bien para intentar una recuperación con los electores de la capital.

 

Esta estrategia de desgaste planea extenderse hasta 2018, según afirmó ayer Estefan Chidiac, delineando una batalla jurídica para impedir el endeudamiento basados en la violación a la Ley de Disciplina Financiera una vez que el punto de acuerdo presentado en el Cabildo viola algunos lineamientos, entre ellos, establecer el mecanismo de pago y la fuente de recursos.

 

Definitivamente suena bien: el PAN duplicó la deuda municipal y coloca a Puebla capital en el top ten de los municipios más endeudados de México.

 

Solamente hay un problema: que para tener la lengua larga se debe tener la cola corta. Y vaya que el PRI la tiene muy pero muy larga en materia de endeudamiento.

 

¿Por qué?

 

Porque el gobierno de Enrique Peña Nieto es adicto al empréstito: año tras año de su sexenio, el endeudamiento neto y en porcentaje del PIB crece a un ritmo feroz sin justificación de en qué ha gastado esa millonada. O sí: en obras de pésima calidad como el Paso Exprés Cuernavaca o subsidios aberrantes como el de cinco mil 500 millones entregado al consorcio OHL-Pinfra para la construcción del Segundo Piso.

 

Dinero que ha sido utilizado de forma poco clara, sin objetivos y sobre todo, que benefició de forma corrupta a muchos.

 

Cuando inició el gobierno de Peña Nieto en el 2012, el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP) –la medida más amplia de la deuda del país– representaba 36.4 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), pero para el cierre del 2016 se ubicará en 50.5 por ciento del PIB, según datos preliminares de la misma Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

 

Es decir, en cuatro años de gobierno, la deuda se ha incrementado en 14.1 puntos porcentuales. Esto significaría que el gobierno de Peña Nieto sería el que más ha incrementado la deuda del país en el siglo XXI, si se consideran sólo los primeros cuatro años de gobierno desde el 2000 según datos de El Economista.

 

La deuda pública per cápita prácticamente se cuadruplicó entre los sexenios de Vicente Fox y Enrique Peña Nieto. En el comparativo entre la deuda del sector público y la población en México, en el año 2000 cada habitante debía 22 mil pesos; sin embargo, ya en 2017 asciende a 79 mil.

 

En el año 2000 había 97.4 millones de habitantes y una deuda interna y externa por 2.2 billones de pesos. Para 2017 se cuentan 122.2 millones de mexicanos y un pasivo total de 9.7 billones de pesos. El saldo de la deuda interna del sector público federal se situó en 5.4 billones de pesos, mientras la externa en 176.6 mil millones de dólares (3.7 billones de pesos). Por si fuera poco, el Senado de la República aprobó en la Ley de Ingresos 2017 de la Federación, la contratación de hasta 616 mil 800 millones de pesos en deudas interna y externa.

 

Resumiendo los complejos datos financieros: si la administración de Enrique Peña Nieto inició en 2012 con una deuda interna y externa por seis billones de pesos, para el final del 2017 los pasivos totales ascenderán a nueve billones 799 mil millones de pesos. Es decir, en cinco años, el mexiquense le ha metido casi ¡4 billones de pesos al saldo histórico de la deuda!

 

Ya en serio priistas, ¿quieren hablar de deuda? ¿4 billones de pesos de Peña Nieto contra 560 millones de Banck?

 

¡Seriedad, carambas!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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