Sábado, 04 de Abril del 2020
Lunes, 21 Agosto 2017 22:46

De los capos foráneos a los capos con denominación de origen

De los capos foráneos a los capos con denominación de origen Escrito Por :   Arturo Rueda

‘El Bukanas’, ‘El Toñín’, ‘La Negra’, ‘El Cachetes’ y compañía nacieron bajo los ojos complacientes de Moreno Valle y sus funcionarios, que no quisieron saber ni ver. Su negligencia criminal en el mejor de los casos, complicidad en el peor, ha provocado una guerra en el Triángulo Rojo con altos costos económicos y violencia


Durante muchos años, casi dos décadas, Puebla fue considerada un santuario de los capos del narcotráfico: aquí trasladaban a sus familias, invertían parte de los recursos para lavarlos en la industria restaurantera e inmobiliaria, sus hijos estudiaban en la UDLAP, y tomaban breves periodos de descanso de sus ajetreadas y violentas vidas.

 

Todos estos personajes foráneos llegaban a Puebla y se iban. Nos tomaban como un santuario, el lugar de una tregua expresa en la lucha de cárteles y la violencia que azotó al país desde el inicio del siglo XXI.

 

En esos años se detuvo aquí, entre otros, a Benjamín Arellano Félix, a Sergio Ruiz Tlapanco el ‘Z44’, Sergio Barragán Villareal ‘El Grande’, Manuel Antele Velasco, William de Jesús Torres ‘El W’, Daniel Domínguez ‘El Pelacas’ y a Ricardo Arturo Pacheco Tello ‘El Quino’.

 

En Puebla inició la caída del sanguinario Arturo Beltrán Leyva, pues aquí tenía acondicionadas varias casas de seguridad en la zona de Forjadores. Luego de una macro balacera tras asistir a un bautizo en El Cristo, huyó en helicóptero a Cuernavaca y ahí fue abatido por La Marina.

 

Ahora tenemos capos con denominación de origen: ‘El Toñín’, ‘El Bukanas’, ‘El Cachetes’, ‘La Negra’, ‘El Salinas’, ‘El Cuije’ y los que se agreguen en las próximas semanas. De un corte diferente, pero en la misma lista debe ubicarse a Pablo Morales Ugalde, el primer edil huachicolero que ya está detenido y sometido a proceso.

 

Grandes operativos con el Ejército, Marina, Policía Estatal y Fiscalía General del Estado se han lanzado para  intentar detenerlos. Solamente el denominado ‘Encrucijada’ para detener a ‘El Bukanas’ estuvo conformado por 500 elementos y aun así escapó. Es la fecha en que sigue la cacería, pero no lo agarran.

 

El domingo, La Marina y  elementos de la Fiscalía se desplegaron en el exclusivo residencial El Secreto para capturar a otro súper capo que nadie conocía, ‘El Cachetes’, y la única mención de sus actividades criminales provino del Semanario Zeta que detallaba los cárteles que robaban a Pemex en mayo pasado.

 

Lo curioso de estos capos con denominación de origen es que la opinión pública conoció de ellos hasta que debutó el nuevo gobierno de Gali Fayad. Organizaron sus redes criminales, se enriquecieron, saquearon los ductos, compraron residencias, trasladaron miles de litros de hidrocarburos, se asociaron para distribuir gasolina robada por toda la entidad. Todo eso ocurrió en el sexenio morenovallista.

 

‘El Bukanas’, ‘El Toñín’, ‘La Negra’, ‘El Cachetes’ y compañía nacieron bajo los ojos complacientes de Moreno Valle y sus funcionarios que no quisieron saber ni ver. Su negligencia criminal en el mejor de los casos, complicidad en el peor, ha provocado una guerra en el Triángulo Rojo con altos costos económicos y violencia.

 

En el surgimiento de estos capos con denominación de origen, incluido el alcalde con licencia de Palmar de Bravo, Pablo Morales, hay contradicciones absurdas que no pueden ser pasadas por alto: una, que el mismo titular de SGG que respaldaba la versión de que en el Triángulo Rojo no podía hacerse nada porque el robo de hidrocarburos era un delito federal que le tocaba a Pemex y la PGR, es el mismo Diódoro Carrasco que aparece en las fotos de reuniones de gabinete festejando los operativos y la persecución de los capos huachicoleros.

 

¿A qué Diódoro hay que creerle?

 

¿Al que trabajó para Moreno Valle, al que trabaja para Gali o al que opera para el proyecto presidencial del ex gobernador?

 

¿Tan malo era entonces su trabajo de inteligencia como ahora es tan bueno?

 

Diódoro es la cola de esa negligencia criminal, pero no el origen. ‘El Bukanas’, ‘El Toñín’ y anexas también crecieron por la negativa a creer que Facundo Rosas encabezaba, protegía, alentaba desde la secretaría de Seguridad Pública el robo de combustible. Pese a la evidencia que fue la detención de dos mandos policíacos, nada se movió en Moreno Valle, lo que levantó las suspicacias.  

 

 

El surgimiento de estos capos con denominación de origen es muy mala publicidad para la campaña presidencial, pero peor para el proyecto reeleccionista de Martha Erika Alonso. El periodo de Gali puede ser un pequeño respiro para que la industria del huachicol vuelva a rugir si la esposa de Moreno Valle es gobernadora. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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