Martes, 21 de Enero del 2020
Lunes, 04 Diciembre 2017 02:27

Moreno Valle al gabinete de Meade a cambio de Puebla

Moreno Valle al gabinete de Meade a cambio de Puebla Escrito Por :   Arturo Rueda

Moreno Valle no ha expresado en su círculo íntimo intenciones de regresar al PRI –como sí lo hizo Javier Lozano Alarcón– sino de permanecer en Acción Nacional con un doble juego: cosechar el desastre electoral de Ricardo Anaya como candidato presidencial, y además de ser considerado como cuota panista en un eventual gobierno de coalición como el que armaría Meade para darle estabilidad al país en caso de ganar


¿Vale más una secretaría de Estado que la gubernatura de Puebla? Esa es la pregunta que los altos mandos morenovallistas se hacen desde la semana pasada que fue destapado Pepe Meade como candidato presidencial del PRI. Y es que con el nivel de interlocución privilegiado que se mantiene con el multisecretario, se abre la puerta a un trueque que encarame a Rafael Moreno Valle su gabinete en el marco de un gobierno de coalición.

 

Ese trueque, Puebla por un lugar en el gabinete, más garantías de impunidad y proyección, convierte a los próximos candidatos del morenovallista prácticamente en desechables, pues todas las posiciones son objeto de negociación. Todas menos Martha Erika Alonso, ya que el ex gobernador a la única que no entregaría sería a su esposa. En tal virtud su nominación se encuentra en un impasse hasta que pudiera concretarse el trueque.

 

En medio de este escenario de negociación dos actores tendrán una ejecución preponderante: Roberto Moya Clemente del lado del morenovallismo y Jorge Estefan Chidiac del lado del PRI. El primero es amigo personal de Meade no sólo desde sus tiempos universitarios, sino que compartieron oficinas, amigos y equipo en la Consar y Nacional Financiera. De hecho, ya como titular de Hacienda, fue uno de sus padrinos de boda en julio del año pasado.

 

Estefan se mueve en los círculos concéntricos del candidato Meade, pero no forma parte de su núcleo central de colaboradores pese a la larga relación política y familiar con Dionisio Meade. La habilidad del diputado federal lo hace su interlocutor natural en todos los temas que tengan que ver con Puebla, sin embargo su influencia no es lo suficientemente fuerte para provocar una ruptura entre el candidato presidencial y el morenovallismo.

 

El PRI y Moreno Valle necesitan llegar a un acuerdo para apostarle a un solo caballo en el 2018 porque de lo contrario López Obrador los va a destrozar. El riesgo es doble porque en las encuestas crece la posibilidad de que el tabasqueño arrastre a Luis Miguel Barbosa a Casa Puebla, con lo que todos los acuerdos de impunidad podrían desmoronarse.

 

El problema es la elección concurrente con escaso margen de voto diferenciado. En el mundo pragmático ideal de Moreno Valle, él podría operar para que el PRI ganara la presidencial y su esposa la gubernatura. Pero los números no dan: el tricolor necesita todos los votos posibles para derrotar a López Obrador. Sólo hay margen para apostar por un solo caballo.

 

No es lo que Moreno Valle esperaba, pero los caminos del PAN están cerrados e incluso a él mismo ya no le interesa participar como candidato presidencial. Prefiere ver el Frente fracturado, con PAN-MC llevando a Anaya de candidato y Mancera por el PRD, para poder cosechar la derrota de ambos post 2018. Y aunque en el plan original siempre estuvo contemplado pertrecharse en Puebla, las condiciones han cambiado.

 

Moreno Valle no ha expresado en su círculo íntimo intenciones de regresar al PRI –como sí lo hizo Javier Lozano Alarcón– sino de permanecer en Acción Nacional con un doble juego: cosechar el desastre electoral de Ricardo Anaya como candidato presidencial, y además de ser considerado como cuota panista en un eventual gobierno de coalición como el que armaría Meade para darle estabilidad al país en caso de ganar.

 

Son muchos los puntos que separan a Meade de López Obrador, por lo que de acuerdo a casi todos los cálculos el priista podría alcanzarlo en la recta final de la campaña para ganar en un photo finish semejante al 2006. Meade entonces podría armar un gobierno de coalición a nivel federal… pero también un gobierno de coalición en Puebla al que se incorporarán distinguidos morenovallistas.

 

El PRI y el PAN, el PRIAN, van a llegar a acuerdos para bloquear a López Obrador y a Barbosa. Eso hace a todos los candidatos morenovallistas desechables, y nadie podría llamarse a sorpresa de que cualquiera podría ser entregado a los carniceros con la promesa de encontrar asidero en la secretaría que le den a Moreno Valle. Candidatos a gobernador, alcaldes, senadores, diputados federales y locales. Todos están en riesgo.

 

Moreno Valle no va a tocarse el corazón para llegar a un acuerdo que le dé tranquilidad y proyección a nivel nacional, pues si pierde Meade y gana López Obrador, él también pierde. Y todo se agrava si Barbosa es lanzado a Casa Puebla. Así que si usted andaba pensando en ser candidato del morenovallismo, dele otra pensada con más tranquilidad.

 

 

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