Sábado, 26 de Septiembre del 2020

Atzala entierra a sus muertos tras la tragedia

Atzala entierra a sus muertos tras la tragedia
Miércoles, 20 Septiembre 2017 18:34
Elvia Cruz / Atzala

Las víctimas mortales, entre ellos cuatro menores de edad, fueron llevadas al panteón entre música de viento, globos y flores. 12 personas murieron bajo los escombros de la Iglesia Santiago Apóstol en Atzala, celebraban el bautizo de Elideth cuando las paredes comenzaron a crujir y desplomarse por el sismo.



A Florencio ya no le dio tiempo cargar a su ahijada Elideth para que el párroco de la iglesia de Santiago Apóstol en Atzala, Pedro Tapia la bautizara pues apenas les había dado la  bienvenida cuando las paredes empezaron a crujir. No hubo tiempo de levantarse de las bancas ya que en segundos se desprendió una bola de cemento gigante que lo aplastó y lo partió en tres.


A su alrededor quedaron los cuerpos de su esposa Susana, de su suegra, su madre y su cuñada. Del otro lado el de su comadre Manuela y su otra hija. El padre de Elideth, Ismael fue rescatado con vida junto con otras dos mujeres, pero se debate entre la vida y la muerte en un hospital aunque algunos vecinos aseguran que ya falleció.


Sin embargo, entre los 11 que fueron enterrados en el municipio este miércoles, él no figuró. En total perdieron la vida 12 personas en esta parroquia, de los 45 que suman en la entidad a consecuencia del sismo de 7.1 grados que sacudió el centro del país el martes.


El otro, un regidor del municipio de Chiautla de Tapia fue llevado a su localidad para ser enterrado.


El gobernador Antonio Gali Fayad acudió al lugar la tarde de este miércoles para dar el pésame de manera personal a los deudos y ofrecerles apoyo en los gastos funerarios y de los nueve días, además de supervisar los daños generados en esta demarcación situada en la Mixteca poblana. 


‘A Florencio lo rescataron en pedazos’


Eran alrededor de las 13:00 horas y en la iglesia principal de Atzala se habían concentrado al menos 20 personas para presenciar el bautizo Elideth. Aunque en un inicio sus padres planearon que fuera en domingo como habitualmente se realizan las misas en el lugar, sus padrinos pidieron que fuera entre semana.


Tanto Florencio como su esposa Susana buscaban una celebración religiosa más ‘privada’, sin que hubiera tantos testigos como cada fin de semana.


“Yo creo que es el destino. Florencio tanto insistió en que fuera entre semana y vea. La piedra lo aplastó. Se ocupó una maquina pesada para poder sacarlo. Lo rescataron en tres, es una verdadera desgracia”, dijo a CAMBIO una de las vecinas que presenció las labores de rescate.


Las 11 víctimas mortales, entre ellos cuatro menores de edad, fueron llevadas al panteón entre música de viento, globos y flores. 


Un sacerdote que se salva


En medio del derrumbe de la iglesia de Atzala, el sacerdote que oficiaría la misa bautismal salió ileso al igual que el sacristán. De acuerdo con lo que el párroco ha narrado a algunos habitantes, al momento que empezó el temblor él se recargó por un momento en el altar y después salió por una puerta alterna sin poder hacer nada por sus feligreses.


En un recorrido que realizó CAMBIO en el lugar de los hechos, constató que la iglesia quedó totalmente inservible. Sólo un par de imágenes de ángeles pintados en una parte de los techos quedaron intactas, todos los santos que eran adorados en cada misa quedaron reducidos a polvo.