Domingo, 21 de Julio del 2024

Los muertos de nadie: 377 cadáveres son arrojados a fosa común en Puebla

Los muertos de nadie: 377 cadáveres son arrojados a fosa común en Puebla
Miércoles, 29 Noviembre 2017 03:14
Elvia Cruz / @cruz_elvia

De un total de 503 personas que fueron registradas como desconocidas, el 67 % no fue reclamado por algún familiar. En la última semana de acuerdo con registros del Departamento del Panteón Municipal, enterraron a 14, algunos de ellos estaban desmembrados



Nadie los reclamó. En algunos casos ni el propio personal del Servicio Médico Forense (Semefo) pudo identificar si se trató de un hombre o una mujer. Así, de mil 192 personas que fueron registradas como ‘desconocidas’ en los últimos siete años, 377 (el 32 por ciento) fueron enviadas a la fosa común.


En respuesta a la solicitud de información (127/2017), la dirección del Semefo –adscrito al Tribunal Superior de Justicia (TSJ)– dio cuenta que de 2011 a septiembre de este año, en 24 cadáveres no fue posible determinar el sexo debido al grado de descomposición, porque estaban quemados o mutilados.


Si la labor de los expertos se complicó, fue peor para algún familiar que buscaba hallar a un desaparecido entre estos cuerpos. Ellos forman parte de los 377 que fueron enterrados en dicho periodo sin rezos, llantos y música como se acostumbra en los sepelios tradicionales.


Por ley, los cadáveres deben permanecer hasta 72 horas en el Servicio Médico Forense, y sólo si alguno está en proceso de identificación se amplía el plazo, pero si nadie los reclama son remitidos a la quinta sección del Panteón Municipal de Puebla, en donde han sido adecuados 700 espacios para aquellos que después de muertos no tienen nombre ni nadie que los visite en su tumba.


Tres de cada 10 desconocidos terminan en una fosa común  


Tomando en cuenta los datos proporcionados por el Semefo, tres de cada 10 personas que no fueron identificadas en dicho periodo terminaron en una fosa común, y de acuerdo con el director de Servicios Públicos del Ayuntamiento de Puebla, Eduardo Vergara López, hasta el momento no hay registros de alguna petición por parte de la Fiscalía General del Estado (FGE) para exhumar algún cuerpo por petición de alguna persona en busca de algún desaparecido –como ocurre en otros estados en donde hay una guerra entre cárteles de la droga.


Pero si eso llegara a ocurrir, explicó el funcionario municipal en entrevista, se cuenta con un expediente que revela exactamente las características de las personas inhumadas en este lugar, por lo que no sería complicado hallar en cuál de las 700 fosas reposan los restos.


El año en el que más cadáveres ingresaron a uno de estos hoyos comunitarios fue en 2012 con 79, le siguió 2011, 2013 y 2014 con 55 cada uno; 2016 con 51 casos, 2015 con 48 y en los primeros nueve meses de este año sumaron 27, según los registros del Semefo.


Sin embargo, en los expedientes del departamento del Panteón Municipal, los cuerpos que entierran en las fosas comunes son más. Tan sólo en este año suman 112, pero Vergara aclaró que en algunos casos se trata de personas de escasos recursos que llegan a compartir espacio con otros cinco cuerpos en el mismo hoyo.


“En cada fosa caben hasta seis cuerpos. No hemos notado un aumento en el número de personas que lleguen como desconocidas por razones de inseguridad. En muchas ocasiones las personas que no son identificadas fallecieron en accidentes”, dijo el funcionario municipal.


Sin embargo, reconoció que algunos llegan descuartizados en bolsas. Tan sólo la semana pasada el Semefo solicitó 14 espacios; otros 14 serán inhumados este miércoles.


Con el fin de contar con más lugares para el 2018 se planea liberar 70 espacios, labores que realizan peritos de la Fiscalía General del Estado (FGE). Asimismo, se decide exhumar los restos siempre y cuando hayan pasado los siete años que marca la ley.


Ser muerto de nadie en Todos Santos


‘Desconocido número’, ‘desconocido número 21’, desconocido número 85’, se logra leer en algunas de las cruces que el personal del Panteón Municipal ha colocado encima de las tumbas en donde yacen enterrados los muertos de nadie. Unos sobre otros, divididos sólo por tierra y cal.


En temporada de Todos Santos los familiares de los que sí fueron reclamados después de muertos les ‘convidan’ música, flores y veladoras. Pero no todos corren con la misma suerte, en otras fosas permanece sólo un promontorio de tierra, sin dar cuenta de quién quedó enterrado ahí.


“En temporada de muertos hay gente que se acerca a poner flores en esta zona, pero obviamente no es igual. Hay quienes vienen a acompañar a sus familiares toda la noche con comida y música”, agregó Vergara.