El 80 por ciento de la población que habita la zona conocida como el Triángulo Rojo vive en condiciones de pobreza y pobreza extrema de acuerdo con el Coneval, por lo que es un caldo de cultivo para que las bandas de los chupaductos con el manejo de grandes sumas de dinero los utilicen para proteger sus acciones e incluso que contraten a los menos de edad para labores de halconeo por 12 mil pesos mensuales.
El reporte sobre el porcentaje de población en situación de pobreza 2010 elaborado por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) refiere que en Acajete, Acatzingo, Palmar de Bravo, Quecholac y Tepeaca –que figuran como los municipios con mayor ordeñas a ductos de Pemex– el 80 por ciento de su población vive en situación de pobreza.
Esto significa que de 277 mil 740 pobladores que radican en dichos municipios, 222 mil 594 reportan por lo menos una de las seis carencias posibles en educación, salud, acceso a espacios y servicios básicos en vivienda, a la seguridad social o a la alimentación.
Además de este grupo, 58 mil 516 personas, es decir uno de cada cuatro pobres, enfrenta una situación de pobreza extrema, es decir que tienen tres o más carencias de las seis que mide el Coneval, además se encuentran por debajo de la línea de bienestar mínimo, lo que significa que no pueden acceder la canasta de alimentos, bienes y servicios básicos.
Estos indicadores explican por qué los pobladores de la zona del Triángulo Rojo son tolerantes con las bandas dedicadas al robo de hidrocarburos, al no denunciar las prácticas ilícitas que realizan en predios de los municipios involucrados, sino también se emplean con ellos como ‘halcones’, transportistas o comercializadores del combustible robado que obtienen.
Tepeaca
En Tepeaca, el epicentro de los chupaductos con 352 tomas clandestinas reportadas por Pemex durante 2016, tiene una población de 72 mil 198 personas, de las cuales 12 mil 995 –un 198 por ciento– se encuentra en condiciones de pobreza extrema.
El mayor déficit, según el reporte del Coneval, radica en el acceso a la seguridad social ya que el 84.6 por ciento de la población no tienen acceso a instituciones de salud como el IMSS, Issste y Issstep pese a contar con un trabajo formal.
El 59 por ciento no goza de los servicios de salud ni están adscritos al Seguro Popular, otro 54 por ciento de la población tiene rezago educativo o carece de servicios básicos en su vivienda.
Palmar de Bravo
Palmar de Bravo, municipio que figura en el segundo lugar a nivel estado con mayor número de ordeñas de ductos a Pemex con 283 contabilizadas por Pemex el año pasado, reporta 11 mil 537 personas en pobreza extrema de 38 mil 74 pobres, es decir, el 85.1 por ciento de su población.
Del número de habitantes en esta condición, el 90.4 por ciento carece de acceso a seguridad social, y 51.2 por ciento es decir, uno de cada dos carece de servicios básicos en sus viviendas como electricidad o agua potable.
El 38.1 por ciento no terminó la primaria o la secundaria, y otro 27 por ciento carece de espacios de calidad en su vivienda por ser perímetros reducidos e inadecuados para el número de personas que habitan en ella.
Acajete
De 68 mil 262 habitantes en Acajete, 55 mil 428 están en situación de pobreza al reportar por lo menos una de las seis carencias sociales que mide el Coneval, y de éstas el 19.2 por ciento no tiene acceso a más de tres servicios.
Acajete, en donde se han originado diversas disputas entre bandas de huachicoleros, cerró 2016 como el tercer municipio con mayor número de tomas clandestinas, al haber sumado un total de 180.
En esta región del estado, el 91.4 por ciento de la población carece de acceso a seguridad social y 39.1 por ciento a servicios de salud, 40 por ciento a servicios básicos de vivienda y 19.7 a calidad de espacios en la misma, mientras que el 30.9 por ciento adolece en materia educativa.
Quecholac
En Quecholac, de 43 mil 892 habitantes contabilizados hasta 2010, aproximadamente uno de cada pobladores vive en situación de pobreza extrema, siendo la falta de acceso al seguro social y los servicios de salud los principales déficits, puesto que el 93.2 y 48.2 por ciento de la población padece estas carencias.
Le sigue rezago educativo, en el que se encuentra el 41.9 por ciento de la población, mientras que las dos vertientes en vivienda involucran a por lo menos uno de cada dos pobladores.
En 2016, Pemex contabilizó 138 tomas clandestina al interior de este municipio, que lo ubicó como el cuarto con mayor número de ordeñas detectadas.
Acatzingo
El año pasado, Acatzingo reportó 118 tomas clandestinas a ductos de Pemex, por lo que cerró como el quinto municipio poblano con más ordeñas que en numerosos casos devinieron en explosiones que pusieron en riesgo la vida de sus habitantes.
En esta región del estado también se reportan altos índices de pobreza, ya que 38 mil 278 personas se encuentran en esta situación, mientras que 9 mil 949 están en una condición extrema, lo equivalente al 20.3 por ciento de su población.
De un total de 49 mil 12 habitantes contabilizados hasta 2010, el Coneval detectó que el 90.6 por ciento de la población carece de acceso a seguridad social, 59 por ciento en salud, y 27.7 por ciento reportan rezago educativo, 27.1 en servicios y 17.5 en espacios de vivienda.