Martes, 02 de Junio del 2020

Perfil: El Cacarizo o Z-55 burló la ley en tres ocasiones

Perfil: El Cacarizo o Z-55 burló la ley en tres ocasiones
Martes, 17 Octubre 2017 17:08
Adrián Gallardo / Cañada Morelos

Enrique o Uriel Sánchez Carrera antes era vendedor de quesos, ahora fue abatido por ser líder de los saqueatrenes. También ordenaba atracar a vehículos con mercancía tanto en Cañada Morelos como en los municipios de Esperanza y Tehuacán, en donde era el jefe de plaza.



Hasta hace seis años Enrique o Uriel Sánchez Carrera alias ‘El Z-55’ o ‘El Cacarizo’abatido por agentes de la Marina la madrugada de este martes se dedicaba a la venta de quesos en comunidades aledañas a su natal Tezoapan ubicada en el municipio de Cañada Morelos, hasta que unos vecinos lo invitaron a ‘ordeñar’ los ductos de Pemex. Después se sumó al grupo de Roberto de Jesús ‘El Bukanas’ y a la postre, terminó como un líder de ‘saqueatrenes’.


Este sujeto de aproximadamente 42 años de edad, gozaba de libertad condicional, pues ya había sido detenido en tres ocasiones: septiembre 2010, agosto 2011 y en mayo 2016, por robo.


Era considerado el cabecilla de los grupos de ladrones a los vagones de Ferrosur y Ferromex, pero también ordenaba atracar a vehículos con mercancía tanto en Cañada Morelos como en los municipios de Esperanza y Tehuacán, en donde era el jefe de plaza.


En la zona es recordado como el vendedor de quesos, negocio que extendió en su momento a los municipios de Río Blanco, Ciudad Mendoza e incluso Orizaba en el vecino estado de Veracruz.  


Fuentes consultadas agregaron que hace aproximadamente seis años, inició en Cañada el robo, distribución y venta de combustible extraído del poliducto de Pemex Minatitlan-Mexico, fue entonces que ‘El Cacarizo’ se integró al grupo delictivo Los Zetas que encabeza ‘El Bukanas’.


A Sánchez Carrera también lo llamaban ‘El Casca’ pues según vecinos de Cañada, el apodo lo adquirió por tener imperfecciones en el rostro. 


Así operaba El Cacarizo 


‘El Cacarizo’ fue identificado por las autoridades como el operador financiero de ‘El Bukanas’. Tal y como CAMBIO lo diera a conocer en ediciones anteriores,  este hombre cobraba cuotas que oscilaban entre los ocho y 10 mil pesos a grupos de 10 personas que participaban en los saqueos al tren de la empresa Ferrosur. En este sentido, se organizaban hasta 300 personas que utilizaban vehículos con reportes de robo para el traslado de la mercancía del tren a las bodegas clandestinas.


La mercancía que almacenaban después de los asaltos la comercializaban en los municipios de Ciudad Serdán, Tehuacán, Tecamachalco, Huixcolotla, Quecholac y Palmar de Bravo.


Además, los ilícitos logran realizarse en complicidad de algunos trabajadores de la empresa Ferrosur, quienes filtran la información a delincuentes integrantes de Los Zetas en Veracruz, donde se les proporcionan datos sobre el número de vagones y el tipo de mercancía que trasporta cada uno.


Otro grupo fuera de Ferrosur marcaba los contenedores con números o imágenes. La información la enviaban a ‘El  Cacarizo’ y él organizaba a niños halcones que se dispersaban a lo largo de varios kilómetros de las vías férreas.


Sánchez Carrera cobraba el dinero a personas que esperaban saquear los vagones, recursos que también destinaba para pagar cuotas a policías estatales, municipales y Ejército Mexicano, con la finalidad de que al recibir el 911 el llamado de auxilio del asalto al tren, les dieran el tiempo suficiente para saquear los vagones. Esto explica por qué las corporaciones policiacas llegaban casi 40 minutos después del reporte. Cuando hacían acto de presencia el robo ya se había perpetrado.


Aunado a ello, ‘el Z-55’ colocaba ‘francotiradores’ en puntos estratégicos, para enfrentar a alguna corporación que no estuviera en complicidad con los saqueadores.  


Las labores de vigilancia se reforzaban con varios campesinos quienes mientras trabajaban en los cultivos, mantenían informado telefónicamente a su líder, en caso de observar algún operativo sorpresa. 


Sin embargo, la estrategia y la carrera delictiva de ‘El Cacarizo’ terminó el martes en la madrugada cuando en una operativo de la Marina Armada de México, el delincuente fue ubicado en una de sus casas de seguridad en Tezoapan. Se resistió a ser detenido y hubo un enfrentamiento en el que militares lo abatieron junto a otros tres de sus cómplices.


Al filo de las 14:00 horas hasta el lugar de los hechos arribó personal del Servicios Periciales para iniciar las diligencias del levantamiento del cadáver.