Thursday, 25 de April de 2019


“…que aburrido.”




Escrito por  Chelís
foto autor
Hace unos días, viendo fútbol por televisión (no recuerdo exactamente que partido), una persona que estaba en la misma sala, prestando más atención a su celular que al partido, después de varios bostezos hizo una pregunta al aire bastante sencilla de responder al parecer pero con un gran campo para hacer un basto análisis. “¿Qué hace que un partido sea aburrido?”

Debo aceptar que en ese momento no quise darle una respuesta automática. Desde el momento que escuché su duda supe que era un tema importante, a pesar de que esta persona realizó su cuestionamiento sin darle demasiadas vueltas, sin hacer mucho análisis, no me cabe duda que es un tema al cual los que estamos dentro del mundo futbolístico, en el papel que sea, debemos darle demasiada seriedad.

Exactamente como este sujeto son la gran mayoría de seguidores que tiene nuestro fútbol mexicano. Personas que tienen afinidad o cariño por algún equipo en especial, y les importa poca si se juega en línea de 4 ó de 3, si los carrileros se incorporan al ataque, si el contención tiene buena lectura del partido, o demás situaciones que nosotros los “conocedores” tratamos de dominar. Ellos, los aficionados, simplemente se sientan en frente al televisor o en la butaca de estadio y, me atrevería a asegurar, que lo que más desean es entretenerse, pasarla bien, divertirse. Quizá algunos piensen que el aficionado lo que más le interesa es que su equipo gane, pero en mi experiencia, el seguidor de este deporte tiene otra prioridades.

Estoy totalmente consciente que el fútbol al igual que la mayoría de los deportes se ha vuelto un gran negocio en el cual se mueven cantidades de dinero desfasadas comparando con otros ambientes. Pero también es una realidad que no debemos de olvidar cual es la esencia del juego, de éste deporte en especial. A medida que la gente se aleja de la esencia de las cosas, de la raíz (en el tema que sea) se comienza a navegar sin rumbo. Aterrizando, el fútbol no se puede separar jamás de una palabra: ESPECTACULO.

Al igual que el cine, el teatro, el mismo circo, y cualquier otro deporte, el fútbol es un espectáculo. La Real Academia Española define espectáculo como “Función o diversión pública celebrada en un teatro, en un circo o en cualquier otro edificio o lugar en que se congrega la gente para presenciarla.” Para los futbolistas profesionales el fútbol es su medio de vida, pero de igual forma el malabarista vive del circo y el actor depende de las entradas al teatro. Pero todas estas actividades tienen el fin de entretener a la gente, de generarle emociones y sentimientos, de diferentes formas y maneras, pero la misma meta.

Llegado a este punto, después de una larga introducción y de darle un poco te vueltas al tema, creo tener una respuesta para la pregunta citada en el primer párrafo “¿Qué hace que un partido sea aburrido?”.  Mi respuesta final seria: MIEDO.

Al decir miedo involucro principalmente a 3 responsables, miedo de los Directores Técnicos, miedo de los Directivos y miedo de los jugadores. Si tendría que dividir la responsabilidad en porcentajes quizá quedaría así: Directores Técnicos 70%, Directivos 15% y jugadores 15%. Según esta formula, desde mi punto de vista el factor principal para que un partido sea aburrido es el miedo de los DT´s.

Los Directivos tienen su parte de culpa al tener miedo de ser criticados, de ver lastimada su imagen de poder, de ser señalados con pocos conocimientos en un mundo que muchas veces no dominan y otra situaciones que les acusan conflicto. El jugador, que al final de cuentas es el protagonista, irónicamente solo tiene el 15% de culpa en esta MI ecuación del miedo. A pesar de que es el protagonista, “debería” de seguir las indicaciones de su DT, de lo contrario, lo más normal, por muy valiente que éste (jugador) fuera, sería relegado a la banca. En otras palabras, por más que un jugador tenga todo el ímpetu de atacar, de ir hacia adelante, sea creativo y tenga soluciones para muchísimos problemas, si su entrenador “le corta la alas”, le da indicaciones y responsabilidades limitantes, no le da entorno para desenvolverse, jamás este jugador podrá explayarse.

Son 2 ideas principalmente que rescato de este escrito. La primera es que la causa fundamental para que un partido sea aburrido es el miedo. La segunda idea es que el principal responsable de infundir este miedo es el DT.

Llegado a este punto, cuando parece que he concluido, me surge una nueva pregunta (la cual será tema para otra columna): ¿Y, a qué le tienen miedo los Directores Técnicos? 

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