Tuesday, 17 de May de 2022

Lunes, 26 Diciembre 2016 09:09

Estos son los 10 campeones de la losermanía en Puebla en 2016

Los priistas vivieron su peor racha este 2016, ya que perdieron la gubernatura. Aunque el PAN ganó la minigubernatura, hubo derrotas como la de Eukid Castañón que lo corrieron de la vicecoordinación

  • Karina Fernández / @FdezKarina


El 2016 fue el peor año para los priistas, quienes no sólo volvieron a perder la gubernatura de Puebla teniendo a Jorge Estefan Chidiac a cargo del timón, sino además por los escándalos que protagonizaron diversos cuadros por su falta de cordura y pulcritud en el manejo de recursos públicos.


Sin embargo, el panismo poblano no se quedó atrás, ya que el año que termina no siempre fue color de rosa pese al triunfo de Antonio Gali Fayad como gobernador electo de Puebla, debido a que las confrontaciones entre morenovallistas y El Yunque provocaron que Acción Nacional atravesara por una de las etapas más complicadas de su historia en el estado.


CAMBIO presenta la lista de los grandes perdedores del 2016:


 


Blanca Alcalá peleó palmo a palmo con Estefan Chidiac y Alejandro Armenta el primer lugar del ranking de perdedores 2016. Con sus 596 mil votos Blanquita resultó ser la candidata del PRI menos votada en las últimas 6 elecciones, por debajo de Javier López Zavala, Mario Marín Torres, Melquiades Morales Flores, Manuel Bartlett y Mariano Piña Olaya. Con una campaña llena de yerros y su falta de valor por enfrentar al gobierno estatal Alcalá perdió la oportunidad de ser la primera mujer en gobernar Puebla.


Alcalá también perdió en el plano personal, ya que su imagen de mujer honesta y transparente quedó en el olvido luego que durante la campaña le estallaron varios escándalos como el de la #CasaBlanca de Blanca, las mentiras en declaración patrimonial y todos los negocios que realizó en su etapa como alcaldesa de Puebla para hacerse de gasolineras, residenciales y otros inmuebles.


 


Sin lugar a duda los otros dos grandes perdedores del año que termina son el líder estatal del PRI, Jorge Estefan Chidiac y el ex coordinador de la campaña blanquista, Alejandro Armenta Mier. Como capitanes del barco de Alcalá fueron los dos responsables de su hundimiento: llevaron al tricolor a obtener la peor votación de los últimos 30 años en la pasada elección.


Bajo la batuta de Estefan y Chidiac el PRI obtuvo su peor votación en las últimas tres décadas luego que en la elección por la minigubernatura no sumó ni 600 mil votos el ex partidazo, quedando debajo de los 606 mil 246 votos que en el lejano 1986 consiguió Mariano Piña Olaya. Además, en 2016 Armenta Mier dio de qué hablar y no precisamente por su desempeño legislativo sino por los shows que protagonizó este año, dos en el marco del proceso electoral para la elección de gobernador de Puebla y uno en la Cámara de Diputados, que sólo generaron pena ajena entre los priistas.


 


Otro de los grandes perdedores de este el año que concluyó fue el ex alcalde de Puebla Eduardo Rivera Pérez. Vea usted si no: se fue de autoexilio, coordinó una campaña y no le dieron ‘hueso’ y encima de esto se ganó un proceso por irregularidades por 411 millones de su cuenta 2013.


Lalito, tras salir de Puebla en una especie de autoexilio se encargó de coordinar la campaña del abanderado del PAN-PRD para la gubernatura de Quintana Roo, Carlos Joaquín González y regresó con las manos vacías a Puebla ya que a pesar de haberse convertido en gobernador, no fue invitado a ocupar algún cargo en su gabinete.


Rivera Pérez abandonó al PAN en la elección de Puebla de este año, después que le aprobaran su cuenta pública del 2012 y se desempeñara como operador político en Quintana Roo.


 


La alcaldesa de Tehuacán, Ernestina Fernández Méndez es una de las grandes perdedoras de este 2016. Además de ser ya aborrecida por sus propios gobernados, a escasos nueve días de celebrar la Navidad, el Congreso del Estado aprobó la revocación de su mandato por 66 irregularidades observadas en su cuenta pública 2014.


Tras tres años de su mal gobierno los tehuacaneros ya no resistieron más y desde principios de año comenzaron las protestas y manifestaciones en su contra por sus desatinadas decisiones, la intromisión de su marido Álvaro Alatriste en las decisiones del Ayuntamiento que han provocado ingobernabilidad y los altísimos niveles de inseguridad que se registran. Organizaciones ciudadanas y empresariales incluso pidieron su cabeza al Congreso local a través de diversos oficios.


 


La buena estrella que le seguía a Francisco Castillo Montemayor desde que aterrizó en Puebla en 2002 como delegado federal, se apagó el 15 de noviembre de este año cuando fue arrestado tras ser acusado de haber malversado 39.2 millones de pesos en 2008 como titular de la Secretaría del Medio Ambiente del sexenio pasado.


El marinista se creyó la leyenda que él mismo propaló sobre su persona de ser un funcionario sin pelos en la lengua, valiente y honesto a toda prueba, puesto que tras cinco años de permanecer en el ostracismo salió a la escena pública a criticar las obras del gobierno en el parque Flor del Bosque y retar a un debate al titular del ramo.


Por ser el final de sexenio creyó que no podrían hacer nada contra él, por lo que se dedicó a denostar las acciones del gobierno en materia de Medio Ambiente y lanzar acusaciones de todo tipo, procediendo con la denuncia para que se iniciara el proceso para castigarlo por los desvíos millonarios de recursos en los que incurrió como funcionario estatal.


 


Eukid Castañón Herrera no tendrá los mejores recuerdos de este año que terminó, por lo que llega al ranking de loser del 2016. Además de dar un mal paso y ser destituido como vicecoordinador de la bancada del PAN en San Lázaro, dio otro de la misma forma y terminó con el pie enyesado y con la amenaza de ser intervenido quirúrgicamente si es que no se logra sanar completamente.


Oficialmente su destitución fue por haber votado a favor de la Ley de Ingresos 2017 de la federación y desobedecer la línea del CEN del PAN, aunque en realidad la remoción del diputado morenovallista se dio en el marco de la pugna entre el líder nacional del PAN, Ricardo Anaya y el gobernador Rafael Moreno Valle, con lo que su grupo político perdió una posición importante.


 


El economista Eudoxio Morales quedó como un loser al mal informar que el gobierno de Rafael Moreno Valle cerraría con un presunto endeudamiento por más de 150 mil millones de pesos, al confundir con sobreejercicio el superávit fiscal.


El experto en economía y finanzas —según él mismo lo presume— explicó que entre 2011 y 2015 le fue aprobado al Gobierno del Estado un presupuesto por 299 mil 237 millones de pesos pero terminó gastando 370 mil 794 millones de pesos, por lo que hubo un sobreejercicio de casi 72 mil millones de pesos.


La realidad terminó por aplastarlo y tras un debate a través de post en Facebook con Arturo Rueda, director de CAMBIO, quedó claro que ese “sobreejercicio” de 72 mil millones de pesos no eran otra cosa que un superávit fiscal, es decir, fueron recursos extras que se obtuvieron de las transferencias federales mediante convenios.


 


Alentado por su padrino Mario Marín Torres, el ‘Góber Precioso’, Alberto Jiménez Merino dilapidó su poco capital político y se quedó como ‘el perro de las dos tortas’, ya que además de no lograr la nominación por la ‘mini’, se quedó sin chamba al renunciar a la delegación de la Sagarpa, por lo que terminó el año como parte de las estadísticas del desempleo, por lo que su presencia era indiscutible en la lista de perdedores del 2016.


Jiménez Merino renunció a la delegación de Sagarpa en la que se desempeñaba desde 2012, para buscar ‘con todo’ la nominación bajo el padrinazgo del Góber Precioso, por lo que no le quedó otra que sumarse al equipo de campaña de Blanca Alcalá como líder de la ‘campaña sin candidato’, en la que no destacó en absoluto ninguna acción.


 


A pesar de haber movido cielo, mar y tierra para echar abajo ‘los candados’ en la Ley Electoral de Puebla y haber ganado 14 juicios desde el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) para competir plenamente en la elección del pasado 5 de junio, la ex panista Ana Teresa Aranda terminó por perder la batalla más importante que fue la de las urnas, ya que los pocos más de 66 mil votos fueron insuficientes para convertirse en gobernadora.


Además, en su carrera por la minigubernatura tuvo varios tropiezos, por ejemplo el accidente automovilístico que sufrió camino a Huauchinango cuando se dirigía a buscar firmas de apoyo, ya que Christopher Sánchez, su jefe de prensa, de redes sociales y en ese momento ‘chofer’ se impactó de manera frontal con otra unidad al llevar las manos ocupadas con un tamal en torta.


También fracasó en su anuncio sobre la visita de Jaime Rodríguez ‘El Bronco’, gobernador independiente de Nuevo León para respaldar su candidatura, quien de último momento canceló su arribo y sólo envió una videograbación en solidaridad.


 


Al estilo de Miss Colombia, Diana Leal perdió la corona como Miss Puebla luego que la directora de Nuestra Belleza México, Lupita Jones le arrebató la posibilidad de continuar en el certamen nacional bajo el pretexto de violar los códigos de ética establecidos en la contienda.


No obstante, trascendió en redes sociales que fueron sus raíces mixtecas y su tez morena, al ser oriunda de Acatlán de Osorio, lo que derivó en su destitución como representante de Puebla, aunque Lupita Jones y Jorge Maceda, director de Nuestra Belleza Puebla, rechazaran la hipótesis.