Lunes, 19 de Abril del 2021

Quecholac, con Néstor Camarillo, nuevo paraíso de los chupaductos

Quecholac, con Néstor Camarillo, nuevo paraíso de los chupaductos
Miércoles, 15 Marzo 2017 00:59
Elvia Cruz / @cruz_elvia

Con la complacencia del alcalde priista Néstor Camarillo, la banda ‘Los Bukanas’ que controla el robo de gasolina en el Triángulo Rojo, consolidó en enero el negocio de la ‘ordeña’ de ductos en Quecholac, dado que la demarcación desplazó a Tepeaca del primer lugar con mayor número de tomas clandestinas en Puebla, de acuerdo con información de Pemex.



Durante el gobierno del alcalde priista Néstor Camarillo, la banda ‘Los Bukanas’ –una célula delictiva de ‘Los Zetas’– que controla el robo de gasolina en el Triángulo Rojo, consolidó durante enero el negocio de la ordeña del poliducto Minatitlán-México en Quecholac, dado que información obtenida vía Transparencia con Pemex apunta a que la demarcación desplazó a Tepeaca del primer lugar con mayor número de tomas clandestinas.


De diciembre del 2016 a enero de este año, la operación del grupo criminal se elevó en un 2 mil 600 por ciento al pasar de una ordeña a 27 en dicho municipio, de acuerdo con información revelada por Petróleos Mexicanos (Pemex) a petición de CAMBIO.


Esto significa que Quecholac inicia el año encabezando la lista de los municipios del Triángulo Rojo en donde más operan los huachicoleros, ya que desde 2015 al cierre del año pasado, Tepeaca siempre había ostentado la primera posición, seguido de Palmar de Bravo –municipio donde la madrugada del viernes pasado fueron halladas al menos 10 viviendas donde bastaba con abrir una llave para extraer combustible de tubos improvisados.


En general, el registro de tomas clandestinas en la entidad aumentó en un 25 por ciento de un mes a otro, ya que en diciembre del año pasado sumaron 106 y al cierre de enero de este 2017 fueron 127 las perforaciones a los ductos de la paraestatal.


Quecholac, tierra de Zetas


El propio fiscal, Víctor Carrancá Bourget ha reconocido que ‘Los Bukanas’ –brazo armado de Los Zetas– controlaban el robo y comercialización de la gasolina robada en los municipios que conforman el Triángulo Rojo (Tepeaca, Quecholac, Acatzingo, Acajete, Palmar de Bravo –que son los que ocupan los primeros cinco lugares en registrar un mayor número de ordeñas–, además de Amozoc y Esperanza).


Sin embargo, según los números que dio a conocer Pemex, fue en Quecholac donde operaron con total impunidad en el primer mes de este año, antes de ser semidesmantelados. Aunque las autoridades federales y locales afirmaron haber atrapado a halcones, distribuidores y a responsables de perforar el poliducto Minatitlán-México, su cabecilla, ‘El Bukanas’ se les escapó.


En el segundo lugar a nivel estatal se ubicó Tepeaca con 20 tomas clandestinas cuando en diciembre del año pasado registró 28; Acajete en donde el número pasó de 33 en diciembre del año pasado a 20 en el primer mes de este año.


En la cuarta posición se sitúo Palmar de Bravo con ocho tomas clandestinas, siete más en comparación con el número reportado por Pemex en diciembre, una. El top five la cierra Acatzingo con cinco en enero. El último mes del 2016 registró sólo un caso, según las estadísticas oficiales.


Conforme el mapa delictivo al que tuvo acceso CAMBIO, la lucha por ordeñar el mayor número de gasolina se ha extendido a 24 municipios, aunque es en el Triángulo Rojo donde se ha agudizado la problemática en los últimos dos años, que ha devenido en balaceras y explosiones. Incluso, militares han sido sometidos por huachicoleros o apedreados durante sus operativos por los habitantes.


En San Martín Texmelucan se dan a notar los huachicoleros


En diciembre de 2010 se vivió un infierno en San Martín Texmelucan, a consecuencia de la exposición de un ducto de Pemex cuyo saldo fue de 30 muertos y cuantiosos daños materiales.


Desde entonces, las bandas de chupaductos han echado raíces en la zona. El municipio se ubica al otro extremo del Triángulo Rojo, pero según el último reporte de Pemex, el registro de tomas clandestinas se ha disparado.


En enero se suscitaron 20 casos, mientras que en diciembre del 2016 fueron 6. Esta ciudad no ha figurado en el top five de los municipios que concentrar esta problemática en mayor escala, pero si el ritmo que registró en el primer mes del 2017 se mantiene, se podría convertir en un foco rojo.


Al cierre de 2016, Petróleos Mexicanos contabilizó mil 533 tomas clandestinas en Puebla a lo largo de 24 municipios, un 10 mil 120 por ciento más en comparación con el año 2000 cuando se encontró la primera.


Fue en el sexenio del ex gobernador Rafael Moreno Valle cuando se intensificó esta actividad, al grado que el estado se ubicó a partir del año pasado en el primer lugar con mayor número de casos, seguido por Tamaulipas y Guanajuato.