Martes, 02 de Marzo del 2021

Estudiantes colombianos estarían combatiendo el COVID pero los mataron, narran sus padres

Martes, 23 Febrero 2021 02:56
Estudiantes colombianos estarían combatiendo el COVID pero los mataron, narran sus padres

Expresaron que la movilización estudiantil que se desplegó a causa de la indignación por la inseguridad en la entidad fue una pequeña alegría para ellos, pues se sintieron arropados por la multitud

Fernanda Escobedo

@mf_escobedo



Todavía duele, la medicina no era su profesión sino su pasión, si seguirían aquí, estarían ahí en los hospitales salvando vidas por la pandemia”, fueron las palabras de los padres de Ximena Quijano y la familia de Javier Tirado Márquez, dos de los tres estudiantes asesinados tras asistir al Carnaval de Huejotzingo. A un año de su muerte, así se encuentran las familias… sobrellevando su gran pesar.


El 23 de febrero del 2020 hasta la fecha es un día que jamás olvidarán y siempre llevarán en su corazón con gran dolor las familias de los tres estudiantes de medicina que por una riña en el Carnaval de Huejotzingo fueron masacrados, y ahí les cortaron sus alas de seguir sirviendo a la gente en los hospitales para ser parte del Ejército de Batas Blancas.


A un año de la tragedia estudiantil que causó indignación no sólo en Puebla sino a nivel nacional, CAMBIO pudo entrevistar a la señora Sonia Hernández y Jorge Quijano, padres de Ximena, proveniente de Bogotá, Colombia, y a la señora Cristina Márquez y Sindy Tirado, madre y hermana de Javier, de Xalapa Veracruz.


“Mi niña era una excelente estudiante, a veces me levanto y no lo creo todavía”      


Sin poder contener el llanto, los padres de Ximena Quijano Hernández, de 25 años de edad, todavía no conciben el por qué su hija fue brutalmente asesinada en Puebla, si ella le tenía un profundo amor a este estado luego de venir de intercambio desde Bogotá para completar su carrera como médico ginecobstetra a la entidad poblana.


“Aunque haya pasado tiempo siento que mi hija está aquí conmigo”, limpiándose las lágrimas en el rostro dijo la señora Sonia Hernández en entrevista con esta casa editorial, donde explicó que desde Colombia recibieron la noticia que ningún padre que deja a sus hijos para que cumplan sus sueños universitarios quisieran recibir algún día, que fueron asesinados por ser víctimas de la delincuencia.



“Ya cuando nos confirmaron que eran ellos empezamos a hacer cuentas, a movernos para irnos a México y traernos a la niña (Ximena) y a Coti (José Antonio), nos dieron todo el apoyo, nos llevaron y nos apoyaron en todo el proceso (…), son momentos difíciles que no le deseo a nadie”, dijo la madre de la estudiante de UPAEP.



El matrimonio que durante la mayoría de la entrevista se mantuvieron abrazados, dijeron que el hecho de que su hija y sus amigos Javier y ‘Coti’ hayan sido masacrados no tenía una razón de ser, pues los describieron como niños buenos que sólo fueron a divertirse en el carnaval.



“No tengo ni palabras, esta gente lo que le hizo a nuestros hijos fue masacrarlos y les dieron demasiado duro, yo no sé por qué se ensañaron tanto con mi Ximena, tenían ganas de salir adelante y salvar vidas, ellos vinieron a salvar vidas a México y México nos los quitó, es un dolor que tendremos toda la vida”, dijo el señor Jorge.



Al preguntarles su reacción sobre la megamarcha, ambos expresaron que se sintieron contentos por el cobijo de miles de estudiantes indignados por la masacre de la que sus hijos fueron víctimas, y pidieron que jamás sean olvidados.



“Quisiera que no los olvidaran, que no se convirtiera en un suceso más, sabemos que nada nos devolverá a nuestros hijos, a mi niña, pero esa mega marcha nos acobijó, jóvenes no se callen, griten (…), me dio mucha alegría ver a todos esos estudiantes con total organización fue algo lindo, no me cabe en mi corazón agradecerles todo, si lo quieren repetir, háganlo”.



“Era un niño alegre y bailador”:


En tanto, la hermana de Javier Tirado Márquez, Cindy, lo único que pidió fue la justicia y que los asesinos paguen por el asesinato tanto de “su bebé”, como el de sus tres amigos y el conductor de UBER que fueron masacrados sólo por irse a divertir en Huejotzingo, principalmente para que ellas puedan estar tranquilas ante la gran pérdida que sufrieron.



“Ya queremos acabar este proceso legal, cuando termine ya podremos descansar, por nuestra seguridad, paz mental y física, porque ir y venir es difícil, espero se les dé la pena máxima y se castigue a quien se tenga que castigar”, reveló Cindy Tirado.



La hermana mayor de Javier refirió que su hermano, además de tener un carácter noble y alegre, era altruista, pues sin ver a quien, se disponía a ayudar a quien fuera y por ello es que escogió la carrera de medicina y partió a Puebla para culminar sus estudios.



“Mi hermano era un apasionado a su carrera, quería hacer un cambio, se enojaba del sistema de salud en México porque quería lo mejor para los pacientes, era muy alegre, lo extrañamos mucho”.



Ante ello, ambas, tanto Cindy como la señora Cristina, dijeron que al menos les reconfortó un poco que Javier disfrutara sus últimos momentos en total felicidad con sus amigos divirtiéndose en Huejotzingo, es por eso que el joven de 22 años les dejó una gran enseñanza de vida.


Por último, la madre de Javier dijo que aquél 5 de marzo que ocurrió la megamarcha estudiantil se sintieron reconfortadas al ver el gran apoyo que propios y extraños les brindaron, aunque esos momentos fueron difíciles para ellas al gritar el nombre de Javier para exigir justicia.



“Nuestro corazón estaba dividido, el movimiento estudiantil nos alegró, fueron un gran ejemplo, si se harán cuarenta marchas más ahí estaremos nosotras para que se haga justicia; fue algo muy difícil el ya salir y gritar el nombre de la persona que estuvo en toda tu vida, es triste pero nos sentimos arropadas por todos los estudiantes ese día”, dijeron Cristina y Cindy.


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