Jueves, 29 de Julio del 2021
Martes, 20 Julio 2021 01:29

¡Bajar los precios por querer ganar clientes puede ser arma de doble filo!

¡Bajar los precios por querer ganar clientes puede ser arma de doble filo! Escrito Por :   Anabel García Morales

Es muy común que cuando las condiciones económicas no son tan favorables en nuestro negocio, a causa de factores como la pandemia, el exceso de competencia, la corta vida del anaquel de los productos que ofertamos, la falta de ventas y más, se nos ocurra bajar los precios, pero cuidado, eso puede ser contraproducente a mediano y largo plazo.


 

Esta es una de las decisiones más comunes que los emprendedores suelen tomar frente a condiciones de riesgo para su negocio o simplemente para ir un paso delante y agradar a sus consumidores, pero te voy a explicar por qué no es una buena idea.

 

En primera porque éstas acciones generalmente las ejecutamos al vapor y obligados por una presión mediática como la que ya mencionamos, y recordemos que cuando la emoción sube, la inteligencia baja; por lo que muchas veces no consideramos los efectos consecuentes.

 

Seguramente en tu primer listado te saldrá una proyección favorable, porque tal vez tienes mucho inventario, la venta por volumen es prometedora y de entrada te puedes quedar con los clientes de tu competencia, pero ojo, debes considerar muchos otros factores que, al ser variables, pueden afectar el resultado de tu ecuación.

 

Pongamos un ejemplo, eso me encanta porque podemos comprender mejor lo que te quiero compartir.

 

Imagina que abres un negocio de productos, servicios o una consultoría de cualquier área profesional como diseño, contabilidad, derecho o más… lo promocionas con bombo y platillo en redes sociales y te das cuenta que no estás teniendo el resultado que esperabas.

 

Tal vez en los primeros días algunas personas de tu círculo cercano se acerquen y quieran contratarte o consumir tus productos pero después de unos días las ventas se estancan; te das cuenta que podrías tener más clientes si bajaras los precios y lo haces, modificas tu portafolio o catálogo y comienza a llegar más gente.

 

Al principio crees que fue una excelente decisión porque ahora estás captando más consumidores e incluso, te está buscando gente que estaba con tu competencia, eso suena bien pero… ¿Qué puede ocurrir con el paso de las semanas?

 

Si tomaste como ejemplo una tienda de algo, puede que, cuando resurtas tu inventario ya no puedas gozar de los mismos costos, tal vez por volumen puedan mejorarte el precio, pero tu ganancia seguirá siendo la misma o un poco menor si llegara a subir algún insumo.

 

Si optaste por ejemplificar el área de servicios, quizás al tener más clientes, tengas que invertir más tiempo para poder cumplir con cada uno y eso a la larga puede ser muy desgastante porque tal vez no te des abasto, sacrifiques otras cosas, al final no cumplas en tiempo y forma; y termines por no satisfacer a tu mercado.

 

Probablemente necesites más personal pero eso implicará salarios que no tienes contemplados y sobre la marcha no puedes ajustar tus precios de nuevo porque tus clientes pueden sentirse engañados y esos costos los absorberás tú.

 

El cliente se puede acostumbrar a que el producto o servicio que ofreces es barato, y cuando vaya con la competencia le resultará ‘CARO’ el precio que sí calcula todos los costos; al final se crea un desorden entre el precio y el valor de percepción.

 

Este tipo de alternativas es poco sostenible por mucho tiempo, a menos que en verdad la estrategia de volumen esté tan bien planteada que sea como la que utilizan los chinos para vender todo en centavos de dólar, pero reduciendo la calidad.

 

Recuerda que en el mercado todos somos una pieza clave, si algo desordena el ritmo puede que sea contraproducente y al final, quien termine pagando los platos rotos seas tú y tu negocio, porque cuando quieras nuevamente calcular tu parte financiera, tu mercado no esté dispuesto a pagar el precio.

 

Trata siempre de buscar alternativas para mantener a tus clientes por otros factores que no sea precisamente el precio y respeta el orden de los mercados, de lo contrario podrías hacerte tú mismo el harakiri sin darte cuenta.

 

Ten en cuenta estos tips antes de tomar cualquier decisión y recuerda que como todo en la vida, en los negocios también, más vale paso que dure y no trote que canse; sólo así podrás fortalecer tu negocio y convertirte en un… UNIVERPRESARIO.