Lunes, 14 de Junio del 2021
Jueves, 10 Junio 2021 01:35

Qué nivel, qué ganas, qué futuro

Qué nivel, qué ganas, qué futuro Escrito Por :   Irma Sánchez

La verdad, la verdad, la verdad, cuando uno no tiene ganas de recibir a equis persona por múltiples motivos, porque no me cae, porque se siente superior, porque me trae ‘ojeriza’; como que no le pongo ganas para recibirla.


 

Y fue precisamente esto lo que le pasó al presidente AMLO al recibir a la vicepresidenta de los Estados Unidos Kamala Harris.

 

Como que aceptó que en su agenda estaba previsto recibirla.

 

Pero no se preparó para destacar como buen anfitrión, ni mucho menos se preparó ni investigó el protocolo de la buena diplomacia, porque además le valen los ritos, el protocolo, los estereotipos, y cuando la tuvo enfrente… le invadió el nerviosismo, se le ‘cuatrapeó’ el nombre de la visitante y hasta el cargo porque ya de una vez la hizo presidenta de los Estados Unidos.

 

Obviamente a la distinguida visitante todo en conjunto le causó risa. Sabía que México no atraviesa por su mejor momento y que el personaje que manda como que trae pérdida la brújula, y que todavía vive y vibra recordado sus batallas libradas durante 18 años persiguiendo su sueño de llegar al Palacio Nacional para sentarse en la codiciada silla desde la que se manda a volar a los no amigos y se encabezan conclaves con los amigos para afectar a los no amigos.

 

Interesante escucharlo un día después de la visita, para referir en su famosa “mañanera” su balance en el que destacó que el gobierno mexicano atendió muy bien a los miembros del equipo de seguridad de la influyente visita.

 

¿Qué?

 

Esta es la dimensión que las capacidades del presidente alcanzan a definir su buen oficio político, su sensibilidad para gobernar.

 

Las circunstancias y sus dichos ya se encargarán de colocar al mandatario en su justa dimensión y perspectiva en la historia de su cacareado “México de la 4T”.

 

El acomodo de las fuerzas

 

Al poblano que por asentado se le asegura una gran oportunidad para hacer política de altura, es al famoso ‘Tigre’ Humberto Aguilar Coronado, panista de larga trayectoria, varias veces diputado federal, local, senador, sub secretario de Gobernación.

 

Y es que Aguilar Coronado siempre ligado y aliado al panista que pudo haber sido presidente de México, Santiago Creel Miranda, ya se le adjudicó el liderazgo de los diputados panistas de la sexagésima quinta legislatura (65) que asumirá responsabilidades el 1 de septiembre próximo.

 

Santiago Creel será el líder y a su lado estará en todo momento Humberto Aguilar Coronado para hacer la talacha, la buena política que el líder tiene el compromiso de hacer en este momento histórico cuando la pretensión es revertir iniciativas y propuestas concebidas desde la inspiración de la 4T.

 

El trabajo se avizora intenso, pero indiscutiblemente traerá su recompensa, como el pase a la gran carrera para llegar a Casa Aguayo en el 2024.

 

Hasta un ciego lo ve, y así se mueve el calendario político.

 

La tarea no es fácil, sobre todo cuando las corrientes políticas tienen que luchar para mejorar su presencia y crecer, como en el caso de los panistas que se comprobó que entre los resultados de la anterior elección y la del domingo perdieron 170 mil votos, es decir, el 20 por ciento de los que alcanzaron en el 2018.

 

Hoy también se pedirá a las autoridades ya no dar importancia a tanto zángano que vive de lucrar con una supuesta generación de nuevas corrientes políticas que han dado paso a la creación de nuevos partidos políticos como Pacto Social de Integración, Partido Encuentro Solidario, Redes Sociales Progresistas, Fuerza por México, Compromiso por Puebla y hasta el Verde Ecologista, a los que se les entregaron 522 millones de pesos para hacer campaña y lo que hicieron sólo fue el ridículo al grado de desaparecer a partir del otro día de las elecciones.

 

Se considera que con esos 522 millones de pesos el gobierno de México bien pudo haber comprado los suficientes medicamentos y más tecnología para atender la emergencia sanitaria que costó más de 222 mil vidas.

 

Sólo hay que recordar al actor Alfredo Adame con aquellas alegres cuentas que hizo por teléfono a un amigo al que le aseguró que le rendirían más de 25 millones de pesos, limpiecitos para su bolsillo.

 

Aguas

 

Cuando en la Ciudad de México regresa a una aparente normalidad porque su semáforo epidemiológico ya está en verde; comienzan a producirse los viejos problemas, como el de la contaminación que en el primer día de clases presenciales obligó a aplicar una doble restricción del programa “Hoy no circula” por los altos niveles de contaminación que de inmediato se produjeron.

 

Todos estamos felices de volver a la normalidad. De que se recuperen empleos, oportunidades de crecimiento, pero los ciudadanos debemos de ser responsables y practicar los mejores hábitos para prevenir la famosa tercera ola de contagios que se mantiene amenazante.

 

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