Martes, 03 de Agosto del 2021
Jueves, 15 Julio 2021 01:07

Ni los ve ni los oye

Ni los ve ni los oye Escrito Por :   Irma Sánchez

A la mitad del camino, el presidente Andrés Manuel López Obrador decidió seguir jugando a dividir a los mexicanos, comenzando con los de casa, con los de su equipo, dándoles aparente rienda suelta a sus ambiciones, sueños, anhelos de llegar a sucederlo.


 

La jugada en sí se ha analizado como un nuevo distractor.

 

El presidente goza de jugar con todos, a partir de ‘sus leales colaboradores’ que hoy se mueven de acuerdo con sus proyectos personales, lejos de las necesidades de la nación, a la que ya abandonaron a su suerte en medio de los estragos de una histórica pandemia que ha cobrado la vida de 235 mil 777 personas que representan 235 mil 777 historias, y 235 mil 777 tragedias familiares.

 

Así ¡no se vale!

 

El juego para el presidente es tan divertido que para no recibir reclamos hace lo que un antecesor suyo declaró una vez, “ni los veo, ni los oigo” pero eso sí, para defender su jugada sin reparo, se pelea hasta con su sombra y no descansa de buscar culpables en las tinieblas del pasado.

 

¡Pobre pueblo mexicano!

 

Listo para octubre El Royalty

 

Pese a que las cosas no han sido ni fáciles ni prometedoras, el último año y medio cuando la pandemia del COVID puso de cabeza al mundo, en Puebla los inversionistas le siguen apostando al turismo, y consecuentemente no se han esperado a la recuperación de la economía, por el contrario, calladitamente no han dejado de trabajar en los días, las semanas y los meses críticos, para que cuando vuelvan los mejores días la ciudad ‘Patrimonio de la Humanidad’ esté lista para recibir a los visitantes.

 

Pero sobre todo movidos por la convicción de que Puebla debe de ofrecer nuevos atractivos y un sustancial mejoramiento en sus servicios.

 

Con esta filosofía, el rescate y acondicionamiento de viejas casonas no se ha detenido, y en el primer cuadro del centro se han abierto nuevos establecimientos hoteleros, restaurantes de una gran calidad con sus respectivos escaparates de artesanías y de los productos hechos en Puebla por las manos artesanales que evolucionan en todas las regiones del estado.

 

Así la oferta de habitaciones en hostales y hoteles boutique está a la orden del día y todas ya mueven tanto alojamientos como reservaciones para el turismo exigente que gusta de disfrutar de la tranquilidad, la cultura, el repaso de la historia, la artesanía.

 

En todas las calles del primer cuadro de la ciudad en las que en el mes de marzo del año pasado se veía albañiles trabajando, hoy en la reapertura se ofrece todo un ejemplo de aprovechamiento de inmuebles, a punto de la picota algunos, convertidos en verdaderos museos de arte y aprovechamiento de espacios diferentes.

 

En este contexto podemos insertar al emblemático Hotel Royalty, que hace dos años traspasaron los hermanos Hill Cortázar a un grupo de inversionistas de Oaxaca que decidieron cerrarlo por un año para rehacerlo y, respetando su línea arquitectónica, equipar un nuevo concepto hotelero digno de operar frente a la catedral, al Zócalo, a la fuente de San Miguel.

 

El nuevo Hotel Royalty se anticipa quedará listo para su inauguración antes de que concluya este año, por ahí del mes de octubre.

 

Desde luego que para su apertura se volverá a ofrecer el servicio de terraza en el portal, donde poblanos y visitantes se congregaban a disfrutar desde el desayuno, la comida, la cena, el café y el servicio de bar, en un ambiente inigualable con la música de la marimba que comenzaba al mediodía.

 

Así, poco a poco y respetando todas las recomendaciones sanitarias, la ciudad de Puebla comienza a recuperar su ritmo, su ambiente, su sabor que tantas historias ha permitido concretar en todos los terrenos, principalmente en el político, el financiero y el amoroso.

 

El chile en nogada

 

Por gusto, por necesidad, por decoro de un prestigio culinario heredado, estamos ya en la temporada de su majestad, el rey, el chile en nogada, justo cuando los frutos alcanzaron su maduración indicada para elaborarlos siguiendo la receta de cada familia, de cada casa.

 

A través de los medios electrónicos, las redes sociales están haciendo su trabajo de informar las múltiples opciones para comprarlos y disfrutarlos en familia.

 

La competencia de cocinas de temporada es tal, que hoy los restaurantes formales no pierden la oportunidad de promoverlos en Facebook, en Instagram, por Twitter, y por donde se puede.

 

Entre las familias se desata una sana competencia para convencer de la calidad y sabor de la receta heredada y seguida al pie de la letra para elaborarlos.

 

Cada familia, cada restaurante, cada cocina económica y cada fonda se ufanan en asegurar que su receta es la mejor; ejercicio que es bueno para motivar el gusto y esforzarse en la sazón para entregar un platillo apetitoso además de vistoso.

 

La Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) formalmente ofrece mañana 16 de julio su tradicional comida de arranque de temporada, pese a que desde hace dos y tres semanas los chiles en nogada ya están en el mercado.

 

Sobre la histórica receta, los últimos tiempos cada año se producen nuevas propuestas como la torta de chile en nogada, el helado de chile en nogada y ahora hasta chilaquiles en nogada.

 

Usted decide cómo los lleva a su mesa o los degusta en un restaurante.

 

A esta oferta también se suman los conventos, hoy compartimos los de las hermanas Dominicas de Santa Rosa que están preparadas para ofrecerlos sábado 24, domingo 25, sábado 31 de julio y domingo 1 de agosto, previo pedido con ocho días de anticipación al teléfono 2222 459496.

 

El convento de la orden de las Dominicas de Santa Rosa se encuentra en la Prolongación de la 24 Sur 10919, Barrio de San Juan Xilotzingo.

 

Con su compra usted apoyará a resolver las necesidades de la orden de religiosas en la que hay necesidad de someter a cirugía a varias de las hermanas que también elaboran y ofrecen pasta de mole poblano, rompope, galletas y empanadas de piña.

 

Hay que destacar que el famoso mole poblano surgió precisamente en la cocina y los anafres de esta orden religiosa en el año de 1692.

 

  

  

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