Los dirigentes políticos deben ser realistas y la realidad es que sólo colocaron la tercera parte de las casillas de las que normalmente se instalan en una elección normal para recibir el voto de la Revocación del Mandato; el resultado fue que muchos pueblos quedaron muy alejados de los lugares donde sí hubo mesas de recepción de votos, por eso y por la falta de recursos se abstuvieron de votar.
La realidad es que, pese a eso, concurrieron a emitir su voto 16 millones 502 mil ciudadanos y 91.86 por ciento se pronunciaron porque siga al frente del gobierno el presidente Andrés Manuel López Obrador.
La realidad es que la alianza opositora, integrada por PRI, PAN y PRD, quedó por los suelos. Para poner un ejemplo, en el estado de Puebla el Partido Acción Nacional en elecciones constitucionales ha tenido como votación histórica, es decir, la más alta, poco más de 600 mil votos, y con sólo la tercera parte de las casillas que normalmente se instalan en elecciones, el presidente López Obrador obtuvo la aprobación de más de 800 mil ciudadanos.
El gobernador Miguel Barbosa Huerta dijo, y dijo bien, que “la Revocación de Mandato vino a exhibir una oposición incipiente”.
PUES CON TODO Y ESO, LOS DIRIGENTES NACIONALES y locales de los partidos opositores que conforman la alianza Va por México no se quieren dar cuenta de su realidad y en vez de ponerse a trabajar en la reconstrucción de sus respectivos partidos, tratan de desacreditar el ejercicio de la revocación con críticas absurdas y hasta infantiles.
No se quieren dar cuenta de que a partir del 2018 sus partidos no tienen ya ninguna de las características que como partidos políticos deben tener: han perdido su ideología.
La ideología de Morena es la que el PRI tuvo en varios de sus gobiernos, nacionalista, liberal y de avanzada, con fuerte impulso a políticas de beneficio social, como educación pública, salud y medicinas para todos, impulso a la vivienda popular, apoyo económico a los ancianos, a los desvalidos y a los estudiantes con bajos recurso, así como a los jóvenes que formaban el enorme grupo de los que “ni estudian ni trabajan”, luchar contra la corrupción y garantizar al país la producción de alimentos básicos y la producción de energía, tanto de combustibles como de electricidad, temas que son básicos para la seguridad nacional.
El PRI TUVO EN LOS GOBIERNOS INICIALES DEL partido surgido de la Revolución de 1910 tres sectores que fueron el sustento del Revolucionario Institucional, durante los casi 80 años que estuvo en el poder total del país: sector obrero, sector campesino y sector popular, integrado éste por las clases medias populares.
Los cambios en México, no se hicieron esperar: se estableció la jornada de ocho horas para los trabajadores y el salario mínimo; se crearon escuelas para trabajadores, se creó la seguridad social, la Secretaría de Educación, se establecieron las normales rurales y el Instituto Politécnico Nacional, se creó la Secretaría de Salubridad y Asistencia, las normales urbanas y se crearon universidades en todos los estados de la República, en una palabra, fuimos el país más avanzado de América Latina.
Con el neoliberalismo priista en el poder, todo empezó a deteriorarse y acabamos con una deuda de más de 3 billones de pesos y ya estábamos entregando a inversionistas extranjeros el petróleo y la electricidad que fueron nacionalizados por gobiernos priistas. La corrupción llegó a límites intolerables. Todo lo anterior fue agravado por los dos gobiernos panistas, Fox y Calderón, que no tuvieron idea de nada.
Esos partidos están ahora en la ruina política y económica y lo peor, pasan por una crisis de falta de líderes, de políticos lúcidos; que en vez de andar haciendo declaraciones absurdas y torpes, se pongan las pilas para recomponer a los dos partidos tradicionales que ha tenido este país: el liberal y el conservador. Los liberales ya tienen sustituto, Morena, ¿pero el PAN? El PRD ya no tiene remedio.
En 15 estados de la República ha dejado de existir, pues perdió su registro.
El partido mayoritario, en estos momentos Morena, tiene fuerza por el presidente, pero participa de las características de un partido en crisis, como PRI y PAN. No tiene una línea ideológica común; tiene divisiones internas al parecer irreconciliables que pueden llevarlo a la ruina, si no se toman medidas a tiempo para evitarlo: carece de estructura partidista y una prueba de ello es que en Puebla no hay un comité directivo estatal bien conformado y mucho menos cuenta con comités municipales en los 217 municipios de la entidad. La falta de estructura lo convierte en un partido sin organización o con organización débil. ¿Qué pasará cuando López Obrador deje el poder?
La Reforma Electoral es urgente, pues el INE cobra mucho y forma parte de una corriente ideológica que lo hace un organismo no confiable.
EL GOBERNADOR BARBOSA HUERTA RECONOCIÓ la importancia de los grupos musicales, cuando entregó ayer apoyos a la Banda Sinfónica de Seguridad del Estado y al Coro Normalista del Instituto Normal.
Dijo que seguirá apoyando a los grupos artísticos del Estado, por tener una gran importancia para la difusión de nuestra música y la de otros pueblos. Hay orquestas y bandas en el interior del Estado que contarán con apoyos.
El secretario de Seguridad del Estado, Daniel Cruz Luna, dijo que el mandatario estatal tiene entre sus prioridades la seguridad del Estado, pero también el impulso a las expresiones culturales.
Por su parte, el doctor Melitón Lozano, Secretario de Educación, también presente en el acto, afirmó que impulsar desde el gobierno a los grupos musicales de Puebla es estar acorde con los cambios que hoy tiene el país. La música, expresó Lozano, enaltece los valores humanos que son el punto de partida de la Cuarta Transformación.
