Domingo, 09 de Mayo del 2021
Viernes, 23 Abril 2021 03:06

Abuso sexual, escándalo y complot

Abuso sexual, escándalo y complot Escrito Por :   Arturo Rueda

Saúl Huerta es un paria político y social. Ya perdió la candidatura, es probable que tenga que dejar la diputación y enfrentar a la justicia. Nadie lo va a defender. Ni en el campo de los medios ni de la política. Abusó de un menor, y hay indicios de que se avecinan más historias de jóvenes violentados. Que era un depredador


 

Tal como afirmé en mi columna de ayer, en el escándalo de Saúl Huerta coexisten abuso sexual y complot. Es decir, en la habitación del hotel Exe Cities de CDMX ocurrió un hecho delictivo bochornoso ejecutado por un hombre de 63 años, diputado federal de Morena, en agravio de un menor de edad de quince años.

 

 

Sin embargo, la trampa se divisa a kilómetros de distancia: alguien sabía que Saúl Huerta tenía afición por los jovencitos y le acercó uno. Al ratón le pusieron un queso… y se lo comió.

 

Me escribe una amiga cuya hija sufrió abuso sexual: “Las víctimas de abuso no dejan de llorar días y meses, no quieren ver a nadie que no sea familiares cercanos, y menos dan entrevistas a medios, buscan encerrarse y no volver a salir, sabes que hablo con conocimiento de causa”.

 

Pero Ernesto N, la víctima de Saúl Huerta, es diferente: habla con los medios de comunicación, y aunque afirma haber sido drogado con un refresco “que le supo amargo” que le compraron en Oxxo, luego se contradice en otra entrevista.

 

Porque no dio una entrevista, sino dos.

 

Una a Imagen Televisión a través de la reportera Yohali Reséndez, la otra con Telediario en vivo. En ambas entrevistas, se presentan muy diferentes versiones de los hechos.

 

En la de Imagen Televisión, pese al shock del abuso, pese a la desorientación temporal y espacial que provoca haber sido drogado, tiene precisión cronométrica de los momentos que ocurrieron antes, durante y después de la agresión. Hora y minuto.

 

Tiene un aplomo sorprendente para narrar los hechos. Dice que todo inició cuando el diputado le compró un refresco en el Oxxo que le supo “amargo” y que después se trasladaron al hotel.

 

En la de Telediario, dice que no recuerda muy bien los hechos. No maneja tiempos y el arranque es totalmente diferente, pues dijo que fueron a tomar una bebida a un lugar, que no recuerda el nombre, pero que es cercano al monumento a la revolución. Ahí tomó algo y casi casi perdió el conocimiento al instante. Ya dentro, le “hizo sus cosas” pero no detalla.

 

En Imagen Televisión la narración se da con cronómetro en mano, pese que el menor “ya estaba mal” y no se pudo levantar de la cama, ni gritar, tiene conciencia temporal ultra precisa.

 

 

¿Cronometro en mano? Juzgue sus dichos…

 

A las 4:53 me levanto y reacciono. Decidí salirme de esa habitación, era lo adecuado”.

 

“Me obstruyó la salida, no me dejaba salir y estuve ahí 50 minutos y no me dejaba salir. Me daba dinero pero no lo aceptaba porque le dije que no quería dinero sino justicia”.

 

A las 5:50 yo ya estaba fuera del hotel, le marqué a mi mamá. Me dijo busca una patrulla”.

 

A las 6:33 fue cuando lo bajaron y lo subieron a la patrulla”.

 

A las 7 ya llegó a la Fiscalía”

 

¿Qué víctima, mayor o menor de edad, es capaz de cronometrar los momentos del abuso?

 

Hasta parece el informe policial remitido a la autoridad.

 

El abogado José Luis Ramírez Téllez, especialista en derecho penal, me dice que esto es absolutamente inusual en una víctima que sufre un shock. Y yo coincido.

 

Pero como el diputado federal Saúl Huerta nunca va a poder justificar porqué se encontraba solo en una habitación con un menor de edad, ni porqué ofreció dinero a la mamá, ni porque reconoció que no hubo “uso de la fuerza” en la violación, el caso es cosa juzgada.

 

Saúl Huerta es un paria político y social. Ya perdió la candidatura, es probable que tenga que dejar a diputación y enfrentar a la justicia. Nadie lo va a defender. Ni en el campo de los medios ni de la política.

 

Abusó de un menor, y hay indicios de que se avecinan más historias de jóvenes violentados. Que era un depredador.

 

 

Y si las cosas salen mal, podría ser acusado de violación equiparada y pasar unos años en la cárcel.

 

De la euforia de la reelección a pederasta y abusador sexual.

 

De una curul al oprobio social.

 

Del poder al desprecio y los escupitajos.

 

 

Todo lo que le pase a Saúl es hijo de la soberbia en Morena.

 

Ay Don Ru.

 

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