Sábado, 16 de Octubre del 2021
Viernes, 07 Mayo 2021 03:36

El final de La Ciudad de las Ideas

El final de La Ciudad de las Ideas Escrito Por :   Arturo Rueda

¿Puede vivir La Ciudad de las Ideas, asegurarse su continuidad, sin que Roemer se encuentre al frente de la organización, las invitaciones a científicos, intelectuales, filósofos y artistas? ¿Sin que él diseñe el concepto y el programa? Lo dudo mucho.


 

Durante 12 años, La Ciudad de las Ideas fue para Andrés Roemer un vehículo de promoción personal y enriquecimiento financiero. Eso lo supo todo Puebla, incluidos los tres o cuatro gobernadores que sostuvieron la realización del festival de mentes brillantes pese a su oneroso costo para las arcas públicas.

 

Sin embargo, nos enteramos este año, la Ciudad de las Ideas también fue el gancho perfecto de la oscura personalidad del intelectual: la del depredador sexual que, ofreciendo trabajo u oportunidades de participación en el festival, abusó de un número indeterminado de mujeres.

 

La red @PeriodistasPMU documentó 62 casos de abuso sexual. Al principio fueron anónimos, pero cuando se multiplicaron aparecieron los nombres de las víctimas y la narración de un mismo modus operandi: el ofrecimiento de trabajo o participación de las ideas, la cita de trabajo que se movía a su casa en la Condesa, el paseo para llevarlas a una sala de cine y abusar de ellas.

 

Tocamientos, masturbaciones y directamente violación en algunos casos.

 

De esos 62 casos documentados, por lo menos uno ya procedió ante la Fiscalía de la Ciudad de México, que obtuvo de un juez de control la orden de aprehensión contra Roemer, que además trajo aparejado el congelamiento de sus cuentas por la UIF.

 

Si Andrés Roemer ya era un personaje defenestrado de la vida pública, ahora está cerca o ya es un prófugo de la justicia.

 

Es hasta este punto que el gobernador Barbosa decidió desamarrarse de Roemer, pues aunque tuvo muchas oportunidades previas, decidió esperar a que por lo menos uno de los casos procediera penalmente. O quizá a que se apaciguara el escándalo.

 

Pero en estos tiempos, ese tipo de denuncias difícilmente se apaciguan o desaparecen después de cierto tiempo. Sin reacción rápida, sin testimonios de defensa, las acusaciones de acoso o abuso sexual se convierten en losas. Ya hasta el beso del Príncipe a Blanca Nieves se considera acoso.

 

Ahora llegó el momento de tirar lastre, pero de una forma que parece muy complicada: expulsar a Andrés Roemer de La Ciudad de las Ideas, con la posibilidad de que La Ciudad de las Ideas siga viva. Se mata al creador pero no a la criatura.

 

Ni en la literatura le ha salido esta jugada a alguien, pues sí muere el creador pero la criatura vive, pero indica que se convierte en un Frankenstein errático. Un monstruo sin dirección ni sentido.

 

¿Puede vivir La Ciudad de las Ideas, asegurarse su continuidad, sin que Roemer se encuentre al frente de la organización, las invitaciones a científicos, intelectuales, filósofos y artistas? ¿Sin que él diseñe el concepto y el programa?

 

Lo dudo mucho.

 

Barbosa debe cortar por lo sano, expresar a Ricardo Salinas y a Tv Azteca que la muerte del creador es la muerte de la criatura y que el gobierno de Puebla ya no está interesado en poner su parte de la inversión que es cercana a los 70 millones de pesos.

 

Redirigir ese dinero a las necesidades de la pandemia le hará mejor a Puebla que un Festival al que nadie querrá asistir. Ni científicos, pensadores o artistas, ni mucho menos público que pague boletos carísimos.

 

Hemos tenido muerte lenta y estertores desde que se multiplicaron las denuncias. Ahora hay que cerrar el expediente.

 

La Ciudad de las Ideas ya se murió y en cualquier momento veremos a Roemer tras las rejas.

 

Para ese momento, el gobierno de Puebla ya debe haber cancelado todo lo concerniente a ese festival maldito que fue un gancho para abusar de mujeres.

 

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