Jueves, 17 de Junio del 2021
Miércoles, 09 Junio 2021 04:23

El gran fiasco del PRIAN en Puebla

El gran fiasco del PRIAN en Puebla Escrito Por :   Arturo Rueda

Acción Nacional fue desalojado de Atlixco, tampoco pudo ganar San Martín y mucho menos Huauchinango donde su candidato Rafael Gutiérrez Alpízar sólo obtuvo 6 por ciento de los votos. El colmo del Geno-cidio fue la humillante derrota de Kevin Cuñadazo Vargas, el orgullo de su nepotismo, que ni era del Distrito de Xicotepec y se quedó 10 mil votos atrás del ganador


 

A excepción de Eduardo Rivera Pérez, el PRIAN en Puebla resultó un fiasco. Casi lo mismo que a nivel nacional, pues perdieron 11 gubernaturas nomás.

 

El clásico ‘mucho ruido y pocas nueces’. Avanzaron en la zona metropolitana gracias a Claudia Rivera, pero en el interior del estado casi lo perdieron todo: ni tendrán más municipios bajo su control ni lograrán cambiar la correlación de fuerza en el Congreso local.

 

Sin más diputados, el PRIAN seguirá con su papel testimonial aunque Jorge Estefan Chidiac aspiraba a convertirse en la bisagra de la aprobación del presupuesto. Barbosa ahora sólo necesita unir a la bancada de Morena-PT para conseguirlo mediante ese triángulo de figuras que son Nora Merino, Carlos Evangelista y Sergio Salomón Cespedes. Si se entienden entre ellos, todo transitará con comodidad.

 

La gestión de Genoveva se confirma que fue un fiasco en su selección de candidatos a excepción de Paola Angón en San Pedro Cholula. Se corrigió San Andrés gracias a que la presión de la militancia llevó a la consulta, pero su apuesta original fue Ray Cuatli que al final se adhirió a Edmundo Tlatehui.

 

En Tehuacán, el PAN hizo el ridículo con la candidatura de Jacobo Aguilar que sólo obtuvo 75 por ciento de votos menos que Pedro Tepole y casi la mitad del Álvaro Alatriste del tricolor. Casi quedó empatado en voto con René López Cárdenas, quien claramente era el mejor para ser postulado pero le robaron la candidatura mediante el pago de 8 millones de pesos como denunció en su momento.

 

Acción Nacional fue desalojado de Atlixco, tampoco pudo ganar San Martín y mucho menos Huauchinango donde su candidato Rafael Gutiérrez Alpízar sólo obtuvo 6 por ciento de los votos.

 

El colmo del Geno-cidio fue la humillante derrota de Kevin Cuñadazo Vargas, el orgullo de su nepotismo, que ni era del Distrito de Xicotepec y se quedó 10 mil votos atrás del ganador.

 

¿Qué puede presumir Genoveva si apenas obtuvo 470 mil votos, apenas el 20 por ciento de la votación total? El retroceso respecto de 2018 es brutal, unos 170 mil sufragios…y eso que ganaron la zona metropolitana.

 

Con esos resultados, Genoveva la va a tener muy difícil si es que busca la reelección al frente del Comité Estatal.

 

Lo del PRD y Carlos Martínez Amador es un descalabro absoluto. Con dificultad superaron el 3 por ciento en la elección de municipios, pero su hermano Isaac no va a entrar como diputado pluri, pues se quedaron en 2.48 por ciento, por lo que su registro local se encuentra amenazado pese a que en ayuntamiento sí superaron la barrera.

 

Ni siquiera pudieron hacer valer su cacicazgo, ya que su hija no ganó la diputación federal y su candidato en Huauchinango fue ‘barrido’.

 

En otras palabras: el PRD ya no es ni colita porque en Puebla capital sólo le aportó 10 mil votos. Simplemente ya no existen.

 

En el caso del PRI, el juicio sobre Néstor Camarillo no es tan fatídico si se comprueba que la crisis del tricolor a nivel nacional continúa.

 

Alito Moreno, nada más, perdió ocho gubernaturas, incluido su estado Campeche. El tricolor ya se redujo a su mínima expresión ya que nada más gobierna cuatro estados. Se encuentran al borde de la extinción y sólo la coalición Va por México los salvó de ella.

 

El tobogán tricolor los llevó casi a los 400 mil votos, el 17 por ciento de la votación total, apenas unos 100 votos menos que en 2018, lo que a esta altura puede considerarse un triunfo.

 

En términos de Ayuntamiento, su fuerte seguirá siendo la Sierra Norte a excepción de Huauchinango. Controlará Xicotepec, Zacatlán y Chignahupan donde funcionó la alianza histórica de los caciques Pepe Márquez y los Lenchos Rivera.

 

Aunque se quedaron con 38 alcaldías de las que 81 que ganaron en 2018, la calidad de los municipios es poca. Cuetzalan que se reeligió. En el colmo del ridículo, pese al dispendio, ni siquiera ganó el hermano de Leobardo Soto que iba por la anhelada alcaldía de Lara Grajales. Ridiculazo.

 

Claro que siempre podrán consolarse con Tecomatlán y Santa Clara Ocoyucan. A ver si por lo menos logran retener Xicotepec y Tlatlauquitepec.

 

En materia de diputados, el resultado es paupérrimo: a lo más dos ovejas perdidas acompañarán a Jorge Estefan Chidiac y la secretaria general del PRI. Una bancada de cuatro, porque se ve difícil el ingreso de Néstor Camarillo.

 

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